Paul Lukaszewski, Head of Corporate Debt – Asia Pacific de Aberdeen Standard Investments, se une a la tendencia generalizada de analistas y gestores de fondos sobre el impacto limitado de la posible quiebra del promotor inmobiliario de China Evergrande.
«Los riesgos de contagio financiero de un impago de Evergrande en los mercados mundiales son limitados. La exposición financiera a la deuda y las acciones de Evergrande se concentra principalmente en China. Incluso el mercado chino de bonos offshore es único, ya que los inversores nacionales representan el 80% o más de las tenencias de los bonos denominados en dólares emitidos por empresas chinas», argumenta.
«Para que el contagio llegue a los mercados financieros mundiales sería necesario que los efectos de la situación de Evergrande de segundo y tercer orden desencadenasen una crisis interna mucho mayor en China, algo que consideramos improbable», apunta.
César Pérez Ruiz, director global de inversionesde Pictet WM y Christophe Donay, director de análisis macroeconómico, creen que el Gobierno chino tiene que ocuparse de Evergrande: «Será difícil que se recupere la totalidad de su deuda y hay que ver quien compra sus activos. No consideramos que sea algo sistémico, pero el Gobierno chino tiene que ocuparse de ello, pues puede contagiar a otros mercados. Hay que tener en cuenta que el 50% de la deuda de alta rentabilidad en China debe acudir al mercado de aquí a final de año para obtener financiación y si tal coste aumenta, puede afectar al crecimiento más de lo previsto».
Paul Gurzal, responsable de Crédito, y Akram GHARBI, responsable de Crédito High Yield, de La Française AM, destacan que la prima de riesgo entre el mercado de high yield chino y el mercado de deuda high yield mundial se encuentra en su punto más alto desde 2011, con 720 puntos básicos.
«En los niveles actuales, 1080 pb de diferenciales para el índice HY chino y 812 pb para el HY asiático, los mercados están pronosticando una tasa de impago del 15,5% y del 12% respectivamente en los próximos 12 meses para estas dos zonas (suponiendo una tasa de recobro del 30%). Este nivel incorpora ahora en gran medida los casos específicos de empresas actualmente en dificultades, como Evergrande, y que, en nuestra opinión, es incompatible con la situación de las economías de esta región», precisan.
«Este diferencial no se justifica por el distinto potencial de crecimiento económico entre China y el resto del mundo. Las previsiones de crecimiento de China para 2021 siguen siendo superiores a la media de los países desarrollados (+8% para China frente al 6% de los países desarrollados). Además, refleja un resurgimiento de riesgos específicos tras una política deliberadamente restrictiva del Gobierno chino para limitar el riesgo de burbuja en el mercado inmobiliario y controlar el nivel de endeudamiento de las empresas (la política de las «3 líneas rojas» forma parte de este marco). Así las cosas, la intención del Gobierno chino no es provocar una oleada de quiebras incontroladas, sino eliminar las empresas morosas para una mejor asignación de los recursos a lo largo del tiempo. En China, los impagos son «supervisados» por el Gobierno central según las prerrogativas políticas, económicas y sociales. La reciente recapitalización de Huarong es un ejemplo perfecto de ello», añaden estos expertos.
Julius Baer pronostica que la volatilidad en el sector financiero se mantendrá, pero considera que «el mercado inmobiliario asiático es demasiado atractivo para ser ignorado a largo plazo». «Evergrande únicamente representa el 0,24% de la exposición total de los préstamos de la banca china, por lo que en este caso no apreciamos ningún riesgo sistémico», señala el director de inversiones de Julius Baer, Yves Bonzon.
Su rescate por parte del Gobierno chino «entraría en conflicto con la nueva filosofía de prosperidad común», mientras que su colapso provocaría una gran onda de choque en el mercado inmobiliario y podría afectar gravemente a los contratistas de la promotora.
«Su impago podría arrastrar a muchas de sus empresas homólogas en la cadena de suministro, y podría hacer subir los índices de morosidad del sistema bancario chino. Un impago de Evergrande también podría provocar un retraso significativo en la entrega de esas viviendas y podría tener también implicaciones sociales», avisa el gestor de fondos de renta variable asiática de Schroders, Robin Parbrook.
El responsable de Renta Variable de Mercados Emergentes de Schorders, Tom Wilson, cree «poco probable» que el Gobierno se limite a rescatar a la empresa o a dejarla colapsar de forma desordenada: «intentará limitar las consecuencias económicas y rescatar a ciertos acreedores».
Schroders ha señalado que en renta variable, el sentimiento hacia el sector inmobiliario chino se mantiene deprimido, al igual que para otros actores de la cadena de suministro, como los proveedores de electrodomésticos y muebles.
En renta fija, la gestora explica que el aumento de la dispersión crediticia «se ha hecho más evidente» y es probable que los promotores de menor calificación y con perfiles crediticios más débiles sean los que más riesgo corran en este entorno.
«Seguimos siendo muy selectivos y cautelosos dentro de este sector, y nos centramos en los emisores de mayor calidad, principalmente BBB y BB, que se consideran más propensos a superar la volatilidad actual», señala el responsable de renta fija asiática de Schroders, Roy Diao.
Nordea sigue sobreponderada en el sector inmobiliario, aunque sin exposición directa a Evergrande y a promotores inmobiliarios en China.
Barclays considera que Evergrande no es «ni de cerca» el Lehman Brothers chino, pese al gran tamaño de la compañía y el riesgo de contagio a otras compañías de ese sector.
El director de Coyuntura y Economía Internacional de Funcas, Raymond Torres, considera que la crisis de Evergrande afectará no solo a China, sino que tendrá un impacto general en cuanto a la dinámica de la economía mundial, pero cree que el efecto indirecto sobre las entidades financieras en Europa y en España será «mucho menor».
«Aquí ya tenemos la lección aprendida con la propia regulación financiera, ya que se han hecho esfuerzos para desvincular y reducir el grado de exposición de las entidades financieras con respecto a este tipo de situaciones», señala.
Considera que es un problema de endeudamiento privado en China, muy centrado en el sector inmobiliario. «Posiblemente Evergrande es la punta visible del iceberg«, avisa. Torres cree que el Gobierno chino rescataría a la empresa si fuera necesario, ya que «tiene muy en mente el descontento social y tiene que mantener un cierto apoyo». «No hay elecciones, pero sí que miran constantemente el grado de apoyo de la sociedad a sus políticas económicas, y esas imágenes de personas manifestándose delante de Evergrande y de los bancos es algo que quiere evitar el Gobierno chino y que repercuta sobre otras empresas del sector e indirectamente sobre las entidades financieras del país», argumenta.
Las perspectivas económicas son menos favorables para China por este tipo de situaciones de sobreendeudamiento que obliga a las autoridades a realizar ajustes en su política económica para reducir el incremento desbocado del crédito privado. «Esto está ralentizando la economía china», advierte.
Dos gestoras y dos bancos tienen 1.118 millones en Evergrande
Las gestoras Ashmore y BlackRock y los bancos UBS y HSBC acumulan una exposición total de 1.118 millones€ en bonos de Evergrande. La gestora británica de inversiones Ashmore, especializada en mercados emergentes, cuenta con una exposición de 369,3 millones; BlackRock cuenta con 338,5 millones; UBS, con 235 millones, y HSBC, con 176,4 millones.
En los últimos años, Evergrande ha emitido tres tipos de bonos diferentes. Los denominados en dólares acumulan 16.369,6 millones€, los emitidos en yuanes suman 7.709 millones€, y los emitidos en dólares de Hong Kong ascienden a 843,2 millones€. Tiene 28.424,8 millones en tributos pendientes de pago; 125.340 millones en cuentas a pagar a proveedores, y los pasivos totales suman 259.078 millones.
Los activos son 313.239 millones, pero 169.413 millones corresponden a proyectos inmobiliarios pendientes de finalizar.
En esta situación, la filial Hengda Real Estate Group comunica que ha llegado a un acuerdo con los bonistas para el pago del cupón de uno de sus bonos, que asciende a 30,6 millones€.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.