
El arzobispo sudafricano Desmond Tutu
WESTERN CAPE GOVERNMENT / XINHUA NEWS / CONTACTOPH
Los restos de Tutu llegaron el 30 de diciembre a la catedral de San Jorge, en Ciudad del Cabo, donde se instaló su capilla ardiente. En esa misma iglesia se oficiará este sábado su funeral, previsto para las 10:00 hora local (8:00 GMT).
Luto nacional
El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, anunció el lunes que el país permanecería de luto hasta este 1 de enero, fecha del funeral del arzobispo emérito Desmond Tutu.
Ramaphosa destacó que Tutu «fue uno de los mejores patriotas de la nación» y «un hombre de valor inamovible, convicciones basadas en principios y cuya vida fue dedicada al servicio de otros».
El presidente sudafricano fue el encargado de anunciar la muerte de Tutu, que describió como «otro episodio de duelo nacional durante el adiós a una generación» que entregó «una Sudáfrica liberada», como señaló en el comunicado oficial recogido por News24.
Tutu había sido hospitalizado a principios de mes a causa de una infección.
El antiguo arzobispo de Ciudad del Cabo se retiró de la vida pública en 2010, si bien ha seguido abordando desde entonces distintos temas, incluida la corrupción en la élite política del país africano.
El nombre de Tutu está unido por importancia al del gran líder de la lucha por los Derechos Civiles en Sudáfrica, Nelson Mandela, unidos a pesar de sus diferencias en la lucha contra el Apartheid en Sudáfica; una política de segregación racial «por naturaleza mala, inmoral y absolutamente irreconciliable con la palabra de Dios», declaró en su día el sacerdote anglicano, nacido en 1931 en Klerksdorp, en la antigua república del Transvaal, durante lo que se conocía por aquel entonces como la Unión Sudafricana.
Su figura comenzó a cobrar prominencia a partir de 1978, como director del Consejo Eclesiástico Sudafricano, punta de lanza en su campaña contra la segregación. Seis años después, Tutu recibiría el Premio Nobel de la Paz, antes de ser elegido como arzobispo de Ciudad del Cabo en 1986, uno de los años más violentos de la era del Apartheid.
En esos momentos, Tutu redobló sus esfuerzos para conseguir la imposición de sanciones contra el Gobierno, dirigió marchas de protesta y usó su púlpito para desafiar la represión estatal. Con la victoria de Nelson Mandela como primer presidente de la República Sudafricana en 1994, Tutu asumió un nuevo papel como presidente de la Comisión de Verdad y Reconciliación del país.
La comisión investigó las atrocidades del Apartheid, y Tutu pasó a adoptar una función unificadora entre blancos y negros del país, al tiempo que adoptó una postura crítica contra los sucesivos gobiernos del histórico Congreso Nacional Africano, el partido de Mandela, al que afeó durante años sus escándalos de corrupción, el mayor obstáculo para alcanzar la utopía de la «nación arcoíris» en la que esperaba que se convirtiera el país.
De 2007 a 2013, ya en sus últimos años de vida pública, Tutu presidió la organización de Los Ancianos, un grupo independiente de veteranos líderes mundiales que trabajaron juntos por la paz y los Derechos Humanos.
«Un excepcional icono global»
El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, ha dado este sábado su último adiós al fallecido arzobispo emérito, premio Nobel de la Paz e icono de la lucha contra el Apartheid Desmond Tutu durante la celebración de su funeral de Estado en la catedral de San Jorge, en Ciudad del Cabo.
«Cuando hablamos de un icono global como alguien de gran talla moral, de cualidades excepcionales y de servicio a la Humanidad, no cabe duda de que se refiere al hombre al que estamos despidiendo hoy», ha declarado el mandatario.
«Tutu fue sin lugar a dudas un cruzado en la lucha por la libertad, la justicia, la igualdad y la paz, no solo en Sudáfrica, sino también en todo el mundo, y un ser humano humilde y valiente que habló por los oprimidos, los oprimidos y el sufrimiento del mundo», ha manifestado el mandatario.
«Cuán apropiado resulta que sus padres lo llamaran Mpilo al nacer, pues su nombre significa ‘vida’; una que enriqueció las de todos aquellos que conoció. Nunca dejó de luchar, nunca dejó de hablar y nunca dejó de preocuparse. Fue un padre espiritual de nuestra nueva nación», ha declarado.
En el mismo discurso, recogido por la cadena sudafricana News24, Ramaphosa describió a Tutu como «brújula moral y nuestra conciencia nacional», que» ha dejado un legado formidable».
«La suya fue una vida honesta y completa. Ha dejado el mundo como un lugar mejor y ha dejado nuestro país en un lugar mucho mejor», ha añadido.
Ramaphosa entregó a continuación a la viuda de Tutu, Leah, la bandera de seis colores de Sudáfrica, un símbolo que llevó a Tutu a acuñar el término «nación arco iris» para describir la coexistencia pacífica de los muchos grupos de población de Sudáfrica después de la era de la segregación.
Las cenizas de Tutu serán enterradas más tarde en un mausoleo dentro de la catedral, desde el púlpito del cual Tutu predicó durante muchos años contra la brutalidad del régimen.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.