A nadie se le escapa que los programas de los partidos políticos apuestan por la creación de empresas como acicate para la salida de la actual situación económica. Y este es un buen momento para crear nuevas empresas, según el Libro Blanco del Emprendedor en España. Elaborado por encargo de la Fundación Príncipe de Girona (FPdGo), lo ha realizado un equipo de expertos del Instituto de Iniciativa Emprendedora de ESADE Business School.
En este libro se dice que en España se crean negocios por necesidad (59%) más que por oportunidad (41%). Atendiendo a este dato, “lo lógico sería que actualmente emprender fuera una prioridad”, apunta la directora general de ESADE y experta en emprendimiento, Eugenia Bieto, durante la presentación del libro.
Este informe reseña y analiza la información de las investigaciones llevadas a cabo en la última década sobre la iniciativa emprendedora, también en el escenario internacional. Además, este texto presenta los resultados de un análisis realizado a partir de una encuesta llevada a cabo entre más de 7.000 jóvenes españoles a través de la red social Tuenti y de diversas entrevistas con destacados expertos.
Por ejemplo, en este libro se destaca que el tamaño de las empresas en España es muy reducido: el 52% no tienen ningún empleado y sólo un 5% tiene en plantilla a diez o más personas. Desde el año 2000, la tasa de natalidad de empresas superaba a de mortandad. Sin embargo, en 2009 se dio la vuelta a esta tendencia con una destrucción neta del número de empresas. El porcentaje de nuevos emprendedores en España es bajo y se mueve entre un 5% y un 7% en función de los años. La mitad de los nuevos emprendedores son jóvenes.
Formar a emprendedores desde la escuela y mejorar la financiación es clave para el despegue del emprendimiento en España es clave, dice este libro, cuyas conclusiones intentan ir un poco más allá de las necesarias medidas legislativas, relativas a las simplificaciones de los trámites administrativos o a la mejora de su tratamiento fiscal, para centrarse en factores estructurales.
En el libro blanco se proponen estrategias para cambiar la actual situación, en la que más del 70% de los jóvenes españoles prefieren estabilidad e ingresos fijos a crear su empresa. Y es que el miedo al fracaso, la aversión al riesgo, la falta de autoconfianza y la mala imagen de los emprendedores se perfilan como los principales obstáculos para emprender. Como señala el libro, “la iniciativa emprendedora se debería potenciar para que los jóvenes españoles puedan desarrollar competencias como la autonomía, la confianza en uno mismo y la toma de decisiones en entornos de riesgo”.
Otro de los retos que permitiría el necesario despegue de los emprendedores en España sería la mejora de la financiación a nuevos proyectos empresariales, especialmente en forma de capital riesgo en sus primeras fases. “El capital riesgo en primeras fases –venture capital– es relativamente escaso en España para el tamaño de la economía del país. Las redes de inversores privados –business angels– están bastante desarrolladas y salen bien paradas en la comparación con otros países del entorno”, destaca el libro.
Comparativa internacional
Según el libro, los españoles se consideran poco creativos y piensan que lo que les sucede está en gran medida determinado por otros o por la suerte. En relación con otros países, el libro destaca:
.- La imagen del emprendedor en España se encuentra por debajo de la que se tiene de él en Noruega, Francia o Italia. Ser emprendedor sólo cuenta en con un 48% de índice de popularidad en España, frente al 73% de Estados Unidos o el 62% de Francia. Así, los jóvenes piensan que la sociedad valora mejor a los profesionales independientes (72%) o a los científicos y artistas (69%) que a los emprendedores o empresarios (38%), solamente los funcionarios están peor vistos. A este aspecto, se añade el hecho de que los medios de comunicación no le prestan prácticamente atención a las iniciativas emprendedoras, algo que no ocurre en EE UU y Noruega, donde se interesan el doble por ellas.
.- Las redes de business angels (inversores privados) están alcanzando buenos niveles en España. El venture capital (capital riesgo) todavía tiene espacio para crecer y alcanzar los niveles europeos.
El vicepresidente de la FPdGo, Jaime Carvajal, ha explicado que “desde el inicio, la Fundación identificó la iniciativa emprendedora, en su sentido más amplio, como motor de la innovación y la creación de empleo y como una de las claves para el progreso de los jóvenes y de nuestra sociedad”. Por esta razón, quiso disponer lo antes posible de un diagnóstico al respecto en nuestro país y encargó este estudio a ESADE.
Para los autores, “los jóvenes españoles no sienten suficientemente que se les ha educado para emprender”. Por este motivo señalan que sería necesario que “los profesores en sus escuelas tengan herramientas y materiales adecuados para enseñar sentido de la iniciativa y espíritu de empresa a la vez que fomentar la interacción de sus alumnos cn emprendedores locales”. En este sentido, la directora general de la FPdGi, Mònica Margarit, señala con respecto a la misión de esta entidad, que espera “poder poner en marcha en los próximos años proyectos dirigidos precisamente a la educación emprendedora ya desde la educación primaria”.
Todo ello permitiría fomentar una mayor cultura emprendedora que ayudaría a evitar estigmatizar al creador de una nueva empresa que haya fracasado y, a su vez, incrementaría el número de emprendedores en nuestro país que, tal y como apunta el estudio, está disminuyendo a causa de la crisis. Pero, para que esto sea posible, la mentalidad de los jóvenes españoles debe ser diferente a la actual ya que el informe advierte que los jóvenes españoles no son emprendedores porque están acomodados y prefieren el trabajo asalariado antes que el autoempleo. Incluso la tendencia se ha incrementado del 34% en 2001 a un 52% en 2009.
Así, el informe concluye que los jóvenes españoles prefieren la estabilidad (77%) y un ingreso fijo (70%) a la posibilidad de crear su propia empresa. Esta es una de las conclusiones de la encuesta llevada a cabo a más de 7.000 jóvenes españoles y confirma la baja valoración que atorgan a los emprendedores.
Generación ‘ni-ni’
El Libro Blanco del Emprendedor en Españ.dedica un apartado especial a la generación “ni-ni”, que en España supone ya un 10,9% de la población de entre 15 y 19 años, situándose en el primer lugar del ranking frente a otros países de la UE y EEUU y superando, incluso, a Portugal. Y, aunque entre 20 y 24 años Italia nos supera, la cifra de jóvenes que ni estudia ni trabaja se sitúa en el 17,2%.
La autora del estudio y directora del ESADE Entrepreneurship Institute, la profesora Luisa Alemany, comenta: “En la situación actual de crisis la actitud de los jóvenes ante la posibilidad de crear una empresa debería de cambiar, pues se trata de una oportunidad laboral real y de futuro, sobre todo, si tenemos en cuenta que la sociedad está cambiando mucho y exige de una constante adaptación al cambio”.
El Libro Blanco del Emprendedor en España al completo y el resumen ejecutivo se pueden descargar en la web de la FPdGi.