Concentración convocada por CC.OO., UGT y CIG ante la delegación territorial de la Xunta en Vigo, en demanda de un convenio digno para el sector de la conserva.
EUROPA PRESS
21/1/2022
Los sindicatos afirman que un 90% de los trabajadores — mujeres en su mayoría — secundaron hoy viernes la huelga convocada en el sector de las conservas de pescado. Las provincias de Vizcaya y Huelva, con convenio propio, esquivaron el paro. Los sindicatos demandan un nuevo convenio, que refleje la evolución desbocada de los precios, y un sistema de clasificación profesional nuevo, que elimine lo que califican como “discriminación” por razones de sexo.
Un 60% de los trabajadores son mujeres, peor retribuidas, según los sindicatos, debido precisamente a esta condición, afirman.
Los trabajadores de las conserveras, en su mayor parte mujeres, asentadas sobre todo en Galicia y Cantabria, secundaron hoy de forma mayoritaria el primero de los tres paros convocados en un sector situado en el punto de mira debido a los últimos cambios regulatorios.
Un informe de Comisiones Obreras (CCOO), uno de los convocantes de la huelga, junto a UGT y el gallego CIG, sitúan este sector en la picota debido a la supuesta discriminación por razón de sexo.
Según el sindicato, el sector de las conservas de pescado hunde sus raíces en un pasado basado en la discriminación, en el cual los hombres se embarcaban para atrapar el pescado, mientras las mujeres se quedaban en tierra, empleadas por temporadas en industria de la fabricación de conservas de pescado.
Esta visión, que contemplaba el trabajo y el salario de las mujeres como algo complementario al del hombre, pervive hoy, según el sindicato en el sistema de clasificación profesional de su convenio colectivo estatal.
Según CCOO, el convenio retribuye de igual forma a un ordenanza —hombres, en su mayoría— que a una maestra de producción.
La patronal niega la discriminación
Sin embargo, la patronal Feicopesca niega tal discriminación por razón de sexo y acusa a los sindicatos de utilizar con “fines sindicales” el asunto de la igualdad, a pesar de la existencia —dicen— de planes de igualdad en las empresas.
Sin embargo, el asunto de la igualdad ya despuntaba desde lejos en la mirilla sindical. A través de la campaña #PescarDerechos, Comisiones Obreras denunció el año pasado que, en el País Vasco, la mayor parte de los puestos del escalafón más básico de la producción estaban ocupados por mujeres, que cobran poco más de 1.000 euros; en tanto que los puestos de mayor responsabilidad, o simplemente mejor retribuidos, recaían en hombres; debido en parte a aquel viejo patrón de conducta.
Jerarquía de convenios
Sin embargo, la huelga de hoy ha esquivado al País Vasco, concretamente a la provincia de Vizcaya, y también a la de Huelva, por contar ambas con convenio propio.
Una situación, la de la jerarquía o articulación de los convenios colectivos en función del territorio, que llama la atención en un momento en que la reforma laboral recién pactada por empresarios y sindicatos corre el riesgo de perder su vigencia, a consecuencia de las peticiones de las fuerzas nacionalistas, que demandan la supremacía del convenio autonómico sobre el estatal; algo que, según CCOO, no supone hoy ningún problema, afirmó ayer el líder del sindicato, Unai Sordo.
Poder adquisitivo y temporalidad
Los huelguistas, convocados además a tres concentraciones esta misma mañana, en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra); Boiro (A Coruña); y en Santoña y Laredo (Cantabria), y a nuevos paros los próximos 3 y 4 de febrero, exigen, además de una reclasificación de los grupos profesiones que ponga fin a la “discriminación” salarial, incrementos salariales, con cláusulas además frente a la inflación — disparada en los últimos meses — y una rebaja de la alta temporalidad en el sector.
Según los sindicatos, el sector conservero paga a sus trabajadores — mujeres, un 60% — un 28% menos que otro sector dominado por los hombres, como es el cárnico.
Por ello piden un “fuerte incremento salarial” con cláusula de revisión, que proteja el poder adquisitivo de las plantillas, así como estabilidad en el empleo.
Por su parte, la patronal Feicopesca acusa a los sindicatos de volver a “posiciones de máximos”, y de despreciar la oferta puesta sobre la mesa por los patronos, que “consideraba” el IPC, y ofrecía incrementos a cuatro años de “hasta el 11%”, afirmaron en fuentes de la empresarial que cita Europa Press.
Pugna por el contrato fijo-discontinuo
La actividad del sector está sometida al vaivén de las campañas pesqueras. Cuando el pescado llega a las factorías, hay más trabajo. Y el sector soluciona esta situación mediante el contrato fijo-discontinuo, la estrella de la reforma laboral hoy en tramitación parlamentaria.
Como se recordará, el Gobierno, y los sindicatos y los empresarios, pretenden minorar la fuerte y anómala presencia de temporales en nuestro país —mayor incluso en sectores ajenos al turismo o el campo que en resto de Europa— mediante el uso de este contrato fijo-discontinuo; una fórmula que obliga al empresario a contar con la misma persona cuando se inicia la temporada alta de actividad.
Este contrato, que ha dado buenos resultados en algunos sectores, como el balear turístico, ha despertado sin embargo, recelos en el sector conservero español afectado por este convenio estatal, unas 30.000 personas, según los sindicatos.
Los patronos defienden la pervivencia del contrato fijo-discontinuo, en las mismas condiciones que se pactó en el anterior convenio firmado en 2016. Sin embargo, los sindicatos quieren ahora incluir algunas cláusulas, que beneficien a los trabajadores, como una garantía para estos de que serán contratados al menos seis meses al año, o la posibilidad de cobrar una indemnización y acceder al desempleo, si esto no fuera posible.
Además, los sindicatos pretenden que el número de contratos temporales “no supere el 15%” e incluir este compromiso en el nuevo convenio colectivo, cuya próxima reunión estaba programada, antes de convocarse la huelga, el 27 de enero, según la patronal.
Según los sindicatos, la huelga de hoy viernes logró paralizar la producción de factorías “emblemáticas” del sector de las conservas de pescado, como Consorcio, El Capricho, Don Bocarte, Hoya, Emilia, Laredana, Leonardo, Codesa, Rezumar, Conservera del Cantábrico, Caladero (Grupo Profand), La Balinesa, Jealsa, Friscos, Cefrico, Bolton Food, Escuris, Albo, Valcárcel y Lago Paganini.