El Banco Central Europeo (BCE) subirá los tipos de interés el próximo año como muy tarde si continúa la recuperación económica y no se produce un nuevo rebrote de la pandemia o algún revés geopolítico, afirma el gobernador del Banco de Finlandia, Olli Rehn.
El miembro del Consejo de Gobierno del BCE destaca que la recuperación económica en la zona del euro continúa y que mejora el empleo, pero admite que «la mala noticia es que la inflación se mantendrá alta por más tiempo de lo esperado, principalmente debido al aumento de los precios de la energía y las tensiones geopolíticas». Si los precios de la energía continúan aumentando, es probable que aumenten las presiones inflacionarias, pero precisa que «la política monetaria tiene poco efecto sobre los precios de la energía».
La inflación salarial en la zona del euro «ha sido modesta», apunta. «Las decisiones de política monetaria se toman siempre sobre la base de la información más reciente disponible. He sugerido en el Consejo que los datos sobre la evolución de los salarios se obtengan más rápidamente de diferentes países», explica Rehn.
En la reunión del 10 marzo también se podrá evaluar mejor cómo han afectado a los precios de la energía las tensiones con Rusia sobre Ucrania, entre otros datos.
AXA: Lagarde no ha sabido explicar la postura del BCE
Para Chris Iggo, CIO Core Investments de AXA Investment Managers, la presidenta ChristineLagarde «no ha hecho un gran trabajo a la hora de comunicar la postura del BCE y el mercado se ha quedado con la idea de que los tipos podrían subir este año». Algunos analsiats creen que el primer movimiento podría llegar tan pronto como en marzo.
«Los tipos de interés son negativos y podría decirse que ya no son necesarios, sobre todo porque Europa también está experimentando una inflación muy superior al objetivo del BCE. Los tipos de cambio no son ni deberían ser tan importantes a la hora de determinar las decisiones de los bancos centrales, pero la reciente debilidad del euro, combinada con el aumento de los precios de la energía, habrá reforzado el argumento de los ‘halcones’ para endurecer la política», argumenta.
«El endurecimiento de los bancos centrales de los mercados desarrollados y la ausencia de un verdadero liderazgo político dificultan la inversión», avisa el experto de AXA. «Los inversores tienen que centrarse en dónde es menor el riesgo», opina. En renta variable, el riesgo de depreciación es menor en mercados como el Reino Unido, Europa y Japón, en comparación con Estados Unidos. Las estrategias más orientadas al value deberían seguir obteniendo mejores resultados, pero esto está sujeto a cualquier reducción de los márgenes en el sector industrial y a un eventual pico en el ciclo energético. En cuanto a la renta fija, los tipos a corto plazo están subiendo y es probable que esto genere mayores rendimientos de los bonos, incluso si las curvas se aplanan.
«Si los mercados tienen la sensación de que la QE ha terminado también en Europa, el riesgo obvio es que la ampliación de los diferenciales soberanos afecte a los diferenciales bancarios y a la confianza en el mercado corporativo en general. Es probable que los diferenciales de grado de inversión se amplíen entre 60 y 100 puntos básicos durante el ciclo de endurecimiento, y que el high yield suba, en función de las perspectivas de crecimiento y de impago implícitas. Pero eso significará buenas oportunidades de compra en el crédito en algún momento», subraya Iggo.
«La volatilidad será mayor», advierte. «La buena noticia para los inversores es que a lo largo de los ciclos de endurecimiento, los rendimientos tienden a ser positivos», concluye.
Schoders ve improbable una subida de tipos en 2022
Azad Zangana, economista y estratega senior para Europa de Schroders, considera que «la subida de los tipos de interés en 2022 sigue pareciendo muy improbable». Lagarde dejó muy claro que «está dispuesto a ajustar todos sus instrumentos, según proceda, para garantizar que la inflación se estabilice en el 2% a medio plazo». «Con la inflación superando las previsiones del BCE de hace apenas dos meses, esto no debería ser una sorpresa. Lagarde quiso destacar la preocupación de los miembros del Consejo de Gobierno por la inflación y su impacto en la economía», añade.
«Cuando se le presionó, Lagarde no quiso repetir la consigna de que era muy poco probable que los tipos de interés subieran en 2022. En lugar de ello, Lagarde afirmó que era necesario realizar una evaluación completa de los datos que se vayan conociendo, así como de los riesgos para las perspectivas a medio plazo. Esto ocurrirá el mes que viene. Sin embargo, Lagarde advirtió que los cambios en la política seguirían estando sujetos a las orientaciones anticipadas y a la progresiva retirada de estímulos. Es decir, la inflación tiene que situarse en el 2% o por encima durante todo el horizonte de previsión, y la inflación subyacente debe mostrar una tendencia al alza. En cuanto a la secuencia, la flexibilización cuantitativa (QE) tendría que terminar primero, pero actualmente está previsto que continúe al menos hasta finales de este año», argumenta.l
Vontobel adelanta al primer trimestre de 2023 la primera subida de tipos
Reto Cueni, economista jefe de Vontobel, cree que el BCE aumentará su previsión de inflación desde el 3,2 hasta cerca del 4% para 2022, pero quela mantenga para 2023 ligeramente por debajo del 2%, «proporcionando aún cierto margen de maniobra para las decisiones políticas del Consejo de Gobierno».
«Adelantamos nuestra previsión de una primera subida de tipos del BCE del segundo trimestre al primer trimestre de 2023, y esperamos que las compras netas de activos se detengan en el cuarto trimestre de 2022. Seguimos creyendo que una primera subida de tipos antes de finales de 2022 no está (todavía) sobre la mesa», señala.
Ebuy destaca la apreciación del euro
Ebury destaca que el euro se apreció ayer después de que el BCE cambiara el tono hacía una postura monetaria más agresiva. «El equipo de Análisis de Ebury lleva tiempo diciendo que el BCE estaba subestimando la persistencia del exceso de inflación en la zona euro, y ha sido bastante contundente en su opinión de que pronto veríamos una creciente disidencia entre los miembros del Consejo de Gobierno hacia el ala más agresiva (hawkish), tras haber dicho por primera vez a principios de diciembre que la subida de los tipos de interés en la Eurozona no podía esperar hasta 2023. A juicio de Ebury, el mensaje lanzado ayer por Christine Largarde es un reconocimiento a esta tesis», subrayan en la fintech.
«El BCE recalibrará su programa de compra de activos en marzo y subirá los tipos de interés a más tardar en la reunión de septiembre. Los mercados finalmente se han inclinado por esta opinión, y ahora están valorando casi 40 puntos básicos de subidas en el tipo de depósito del BCE para finales de año”, concluye el análisis de Ebury.
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