Las criptomonedas se desploman el 10% tras los ataques de Rusia a Ucrania

24/02/2022

diarioabierto.es. El analista de IG Diego Morín cree que es probable que el bitcoin continúe esa caída hasta los 30.000$. Ethereum podría caer hasta los 1.800$, mínimos del año 2021.

Las criptomonedas de mayor capitalización, bitcoin y ethereum, se desploman en torno al 10% tras el inicio de los ataques de Rusia a Ucrania.

El bitcoin se dejaba a las 12.30 horas el 9,7% y se situaba en los 35.094$ (31.439€), y el ethereum caía el 13,78% hasta los 2.345$ (2.100€).

El analista de IG Diego Morín cree que si el bitcoin se acerca a sus últimos mínimos actuales de 33.076$ (29.634€), es probable que continúe esa caída hasta los 30.000$.

Ethereum estaría en la misma situación, según Morín. Su mínimo actual se sitúa en los 2.160$ (1.935€), por lo que podría caer hasta los 1.800$, mínimos del año 2021.

«Ahora es pronto para saber que ocurrirá con las criptomonedas con la crisis actual, al igual que con el resto de activos, puesto que la incertidumbre podría seguir creando un pánico vendedor, pero todo dependerá de la actuación del proceso que lleven a cabo los países implicados», advierte Morín.

Esta nueva caída de las criptomonedas se produce a rebufo de la escalada en el precio del crudo tras el inicio de los ataques de Rusia a Ucrania.

El precio del bitcoin repuntó a principios de esta semana hasta los 40.000$ (35.819€) después de que el Parlamento de Ucrania aprobase las enmiendas planteadas por el presidente del país a la Ley de Activos Virtuales, legalizando así la actividad de las firmas de criptoactivos. No obstante, este comienzo de año no está siendo bueno para los criptoactivos, que están experimentando una racha bajista desde hace varias semanas.

Simon Peters, analista experto en criptoactivos de la plataforma de inversión en multiactivos eToro, señala que «por lo general, los inversores se alejan de los activos percibidos como de riesgo cuando surge la incertidumbre, por eso hemos visto que activos como el Bitcoin y algunos valores tecnológicos se han visto presionados durante la última semana». Desde que comenzaron las tensiones, el bitcoin ha caído alrededor de un 20%.

«A medida que los criptoactivos se han vuelto más atractivo entre los inversores institucionales, se están comportando más como un activo de «riesgo». Los criptoactivos y los mercados estadounidenses se están moviendo a la vez como nunca antes había ocurrido», argumenta.

«Parece que los inversores se están posicionando para una mayor caída de los criptoactivos. Los inversores se están inclinando ahora hacia refugios seguros como el oro para superar esta incertidumbre a corto plazo», añade.

«Para aquellos inversores preocupados por los posibles impactos que la tensión política entre Rusia y Ucrania pueda causar, es importante que reflexionen sobre su propia tolerancia al riesgo y su estrategia de inversión. Si están invirtiendo en criptoactivos como una inversión a largo plazo, este golpe a corto plazo no afecta a su objetivo», comenta.

«Como el bitcoin no tiene restricciones, los usuarios pueden seguir moviendo sus fondos libremente. Por el contrario, el Banco Central de Ucrania ha suspendido el uso del dinero electrónico y ha puesto limitaciones diarias a las retiradas en los cajeros automáticos», avisa.

«Todavía no hemos alcanzado los mínimos vistos a mediados del año pasado tras la represión de la minería de Bitcoin en China, momento en el que vimos caer el precio hasta un mínimo de 29.000-30.000$. Ésta sería la primera zona a observar y ver si algunos compradores significativos intervienen», aconseja.

«Históricamente, la mayoría de las crisis geopolíticas han tenido repercusiones mínimas en el mercado global a largo plazo, y la amenaza suele ser más significativa que el evento en sí», recuerda.

«Lo importante de todo esto es que la inestabilidad política volverá a poner de relieve el objetivo principal de bitcoin de ser una red transparente, de código abierto y entre iguales, no controlada por un único administrador o banco central. Esto significa que, incluso si los bancos cierran y las monedas locales pierden valor en tiempos de inestabilidad, los ciudadanos seguirán teniendo acceso al capital a través de los criptoactivos», subraya.

Al mismo tiempo, este experto de eToro resalta que «este acontecimiento ha puesto de manifiesto una vez más que las criptoactivos son una clase de activos volátiles, lo que significa que cualquiera que esté pensando en invertir debe investigar y explorar cada caso». «Los inversores también deben asegurarse de entender en qué están invirtiendo, y nunca invertir más de lo que puedan permitirse perder», concluye.

Kantfish: ¿Bitcoin es el nuevo oro?

«El oro y el bitcoin son evidentemente muy distintos como refugio de valor. No cabe duda que desde los albores de los tiempos, el oro se ha utilizado como reserva de valor debido a su escasez y su imposibilidad de ser reproducido. Y también a su estabilidad de valor. Desde sus orígenes hasta hoy, más o menos las mismas mercancías se podían comprar con la misma cantidad de oro. Contra las fluctuaciones del mercado, contra la volatilidad, el oro siempre mantiene cierta estabilidad», explica Emanuele Giusto Kantfish, autor de «Cripto Jungla».

«Bitcoin tiene otro carácter, tiene otra esencia. Es una reserva de valor y protege tecnológicamente tus fondos porque nadie puede acceder a ellos sin tu participación. Esta protección lo convierte en un asset muy atractivo. Por otro lado, su valor hasta hoy ha estado en continuo crecimiento y las previsiones siguen proyectándolo hacia un aumento de valor sistemático. Se esperan 21 millones de bitcoins y cada vez habrá menos disponibles en el mercado. Es muy probable que el precio responda a la creciente confianza en un sistema infranqueable y se revalorice por su escasez», argumenta.

«Bitcoin ha nacido y está creciendo por razones muy concretas. El pueblo crypto sigue trabajando en la construcción del nuevo mundo digital, basado en la blockchain y en todas sus alegorías tecnológicas. Su recorrido está influenciado por el contexto, el flujo de acontecimientos mundiales de estricta actualidad, también influye la entrada de los inversores institucionales y su precio está manipulado por ballenas, especuladores de gran envergadura. Pero no hay que olvidar que bitcoin tiene su recorrido e idiosincrasia independientes. Su existencia depende de un proyecto global y el apoyo a esta divisa crece desde 2009 gracias a su propuesta tecnológica, que ha cambiado la manera de creer en la organización colectiva», insiste.

«Hechos de actualidad como la guerra en Ucrania, por ejemplo, seguramente influyen, pero su recorrido macro sigue adelante. Su proyecto colectivo hasta hoy no ha parado, ni cuando en ocasión de la caída histórica de 2017-2018 muchos repetían el famoso y erróneo “It’s going to zero!”. Si se cumplen las predicciones de gran revalorización en el tiempo por cada bitcoin, comprarlo ahora sería una buena compra, o incluso podría llegar a representar una ganga. Ésta es la gran diferencia con el oro», razona Kantfish.

«Todo el mundo ha querido siempre el oro por su estabilidad. Pero nadie prevé una apreciación del oro consistente. Y el mercado del oro también vive sus presuntas manipulaciones. Un detalle que llama la atención es que tanto el oro como la plata no son fáciles de comprar en este momento en su estado físico. A pesar de su escasez, el precio de estos metales se mantiene extrañamente bajo. A estos argumentos se suma uno irrefutable. Incluso si el precio del oro se derrumba, sigue siendo oro. Siglos de uso como depósito de valor no se borrarán con la llegada del bitcoin. La cryptomoneda es una alternativa con excelentes perspectivas de crecimiento por su valor. Pero, con toda probabilidad, el oro siempre será un símbolo de estabilidad global», concluye.

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