Coface alerta de un incremento del riesgo de estanflación y de «descontento social»

09/03/2022

Miguel Ángel Valero. "No se ha producido hasta ahora ninguna salida a gran escala" de empresas de bienes de consumo no duradero del mercado ruso, destaca Scope Ratings.

Coface advierte, en un informe que analiza las consecuencias económicas de la invasión de Ucrania, de la conmoción en los mercados financieros, y del aumento «drástico» de la incertidumbre sobre la recuperación de la economía mundial.

«El mundo ha dado un vuelco, y los riesgos también.El aumento de los precios de las materias primas intensifica la amenaza de un período prolongado de alta inflación, incrementando los riesgos de estanflación y descontento social», subraya el informe.

Los expertos de Coface creen que los sectores que «probablemente se verán más afectados son la automoción, el transporte y los productos químicos».

Coface vaticina una «profunda» recesión de la economía rusa, con el 7,5% de descenso del PIB en 2022. También ha revisado la evaluación de riesgo del país a D (riesgo alto).

Las economías europeas son las más expuestas a Rusia. La aseguradora de Crédito estima al menos 1,5 puntos de inflación adicional en 2022, mientras que el crecimiento del PIB podría reducirse un 1%. «Esto, junto con un corte total del suministro de gas natural ruso, podría costar al menos 4 puntos del PIB, lo que resultaría en un crecimiento del PIB de la UE cercano a cero – e incluso en territorio negativo –  para 2022», advierte el análisis de Coface.

Lazard Frères: la banca europea ha perdido el 25% de su valor de mercado

Scander Bentchikou, analista de banca y gestor de fondos de Lazard Frères Gestion, señala que «tras un repunte de más del 40% en 2021, casi el doble del rendimiento
medio del mercado de renta variable europeo en el mismo periodo, los bancos europeos vuelven a verse envueltos en la agitación de otra gran crisis». Como resultado de la invasión de Ucrania,» tras un inicio considerablemente bueno en 2022, el sector bancario
europeo volvió a perder casi una cuarta parte de su valor de mercado entre el 10 de febrero y el 1 de marzo».

Por otra parte, las sanciones occidentales suponen «una gran sacudida para las finanzas rusas», especialmente la exclusión de SWIFT de algunos de sus bancos. «Dado que la mayor parte de las exportaciones rusas están denominadas en moneda extranjera,
esta decisión tendrá graves consecuencias para toda la economía rusa, más allá del sector bancario. Lo mismo ocurre con las empresas europeas que exportan productos a Rusia, tendrán grandes dificultades para recibir el pago de sus productos», advierte este experto.

«La respuesta del Banco Central de Rusia es un nuevo golpe para la economía rusa. Ha subido su tipo de interés principal del 9,5% al 20% y ha introducido un mecanismo de control de capitales con la esperanza de limitar, en la medida de lo posible, la depreciación de su moneda», explica.

«El choque de confianza para el sistema financiero ruso es considerable: es probable que se produzca una importante fuga de depósitos, como ocurrió en 2014», avisa el gestor de Lazard Fréres.

Según datos del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés), la exposición de los bancos internacionales a Rusia es de unos 100.000 millones€.  «Dadas las sumas en juego, la adecuación del capital y las reservas de liquidez de los bancos
europeos, nos parece hoy que estas instituciones están en condiciones de superar las
dificultades que surgirán de las sanciones económicas impuestas a Rusia. Por un lado, la
cifra de 100.000 millones de exposición probablemente sobreestima la dotación
máxima de riesgo, y por otro lado hay que señalar que, durante la gran crisis financiera de 2008,el sistema financiero internacional tuvo que hacer frente a casi un billón$ de pérdidas realizadas. Hasta la fecha, los valores bancarios europeos han perdido 100.000 millones€ de capitalización bursátil desde mediados de febrero como consecuencia de la crisis ucraniana, una cantidad que puede parecer exagerada, ya que corresponde a toda la exposición de los bancos internacionales a la economía rusa, y no sólo a los bancos europeos», reflexiona Scander Bentchikou.

Sin embargo, la exposición a Rusia no es el único factor que explica la caída bursátil del sector financiero, ya que tambien pesa un posible riesgo de recesión causado por las sanciones económicas decididas contra Rusia. Sin embargo, en Lazard Fréres creen que este riesgo «parece bajo». «El crecimiento es actualmente fuerte en la mayoría de las economías, especialmente en Europa y Estados Unidos. Aunque la recesión parece inevitable en Rusia, no es el caso de otros países del mundo», precisa este gestor.

«El segundo factor que ha pesado en el sector bancario es, sin duda, la caída de los tipos del mercado de bonos desde el estallido del conflicto (24 de febrero). Anticipando que los bancos centrales podrían ralentizar su endurecimiento monetario a pesar de la inflación, pero también porque algunos valores son considerados como ‘refugio seguro’, los inversores han favorecido las inversiones en bonos de bajo riesgo».

Como resultado, los tipos soberanos han bajado fuertemente. El tipo del Bund alemán a 10 años ha vuelto a ser negativo, tras haberse recuperado desde principios de febrero.

«Las acciones del sector bancario europeo están fuertemente correlacionadas con los tipos de interés: la teoría económica dicta que cuanto más altos son los tipos de interés, más altas son las perspectivas de beneficios para los bancos», razona el analista de Lazard Frères.

«Ante un nuevo aumento de la inflación, los bancos centrales tendrían que reaccionar
subiendo sus tipos de interés oficiales, tal y como se habían planteado antes de los
acontecimientos en Ucrania. Si este conflicto no se prolonga, los bancos centrales
podrían incluso tener que actuar más rápidamente de lo previsto», argumenta.

«Así, la perspectiva de una reanudación de las subidas de tipos en el mercado de bonos sigue siendo un escenario probable en el transcurso del año. Por tanto, este movimiento reactivaría sin duda la rotación sectorial que imperaba a principios de año en favor de los valores cíclicos de calidad, que suelen estar infravalorados y positivamente correlacionados con la subida de los tipos», concluye.

Scope ve limitado el impacto de Rusia en las empresas de bienes de consumo

Barna Gáspár, director asociado de rating corporativo de Scope Ratings, cree que las empresas europeas de bienes de consumo se enfrentan a «pequeñas y leves consecuencias a corto plazo» a causa del creciente boicot a Rusia, las sanciones y la guerra en Ucrania, dada la exposición mayoritariamente reducida a este mercado.

Pese a ser un mercado aparentemente atractivo para los bienes de consumo, teniendo en cuenta su gran población de 144 millones de habitantes, Rusia sigue representando sólo un pequeño porcentaje de las ventas globales de estas empresas europeas. Esto garantiza que las implicaciones crediticias directas de la crisis actual sean manejables, al menos, de momento.

«El gasto de los hogares en Rusia es ligeramente inferior al de Alemania y moderadamente superior al de Francia, Italia y Reino Unido, a pesar de que tiene aproximadamente el doble de población. Además, la renta en Rusia está distribuida de forma desigual. Desde principios de la década de 1990, la riqueza nacional neta que se reparte el 10% más rico del país ha aumentado un 70%, dejando su renta media anual (paridad de poder adquisitivo) en 104.600 euros, frente a los 7.700 euros del 50% más pobre, según el Informe Mundial sobre la Desigualdad 2022», destaca este experto.

Una lista cada vez mayor de empresas extranjeras de bienes de consumo duradero, incluidos los proveedores de artículos de lujo, están paralizando sus actividades en Rusia, desde el cierre de tiendas hasta la interrupción de las entregas debido a la creciente presión política. Adidas, Apple, Inditex, H&M, Ikea, Nike, Puma, Hermés.

Pero en el caso de los proveedores de bienes de consumo no duraderos, «no se ha producido hasta ahora ninguna salida a gran escala», subraya el analista de Scope. Para empresas como Danone, Nestlé o Unilever, la contribución de Rusia a los ingresos globales «suele ser de un dígito medio o bajo». El porcentaje es mayor en el caso de los proveedores especializados, como la cervecera danesa Carlsberg, que ronda el 15%.

«El riesgo potencial más importante a largo plazo para el sector de bienes de consumo es que la guerra en Ucrania acabe minando la confianza y el gasto de los consumidores en el resto de Europa a través de una mayor incertidumbre política, una mayor inflación y un menor crecimiento del PIB», concluye.

¿Te ha parecido interesante?

(Sin votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.