Hasta ahora, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) había dicho que los tipos de interés subirían «poco después» de que finalizara el programa de compra de activos.
Ahora, el mensaje que lanza el BCE, tras la reunión, es que cualquier incremento en el precio oficial del dinero tendrá lugar «en algún momento» después de que finalicen las compras netas de activos. Y que cualquier cambio en los tipos de interés «será gradual»
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, reconoce dentro del Consejo de Gobierno hay diferentes posturas, pero que lo que se ha decidido «no ha sido acelerar la normalización, sino progresar paso a paso». «Añadir incertidumbre a la incertidumbre no sería la respuesta adecuada», argumenta.
Explica que «algún momento después» significa que «lo más importante no es el horizonte temporal, sino los datos».
El BCE ha revisado sus planes de compras de activos, ya que finalizará las adquisiciones netas en el tercer trimestre de este año. Pero se cura en salud: siempre y cuando las perspectivas de inflación estén en línea con sus objetivos.
Nuevas previsiones macroeconómicas
Como se esperaba, el BCE revisa a la baja sus previsiones de crecimiento para la zona euro e incrementa notablemente las expectativas de inflación en sus nuevas proyecciones macroeconómicas, que incluyen una primera evaluación del impacto de la invasión de Ucrania.
«La guerra entre Rusia y Ucrania tendrá un impacto material en la actividad económica y la inflación a través del aumento de los precios de la energía y las materias primas, la interrupción del comercio internacional y el debilitamiento de la confianza», admite su presidenta, Christine Lagarde.
El PIB de la eurozona crecerá este año un 3,7%, en vez del 4,2% anticipado en diciembre, mientras que en 2023 la expansión del PIB será del 2,8%, una décima menos de lo previsto anteriormente. No cambian los vaticinios sobre 2024: el PIB crecerá un 1,6%.
La inflación da un salto: del 3,2% previsto en diciembre al 5,1% para 2022; y del 1,8% al 21,% en 2023. Para 2024, sube una décima la estimación, hasta el 1,9%.
Lagarde es consciente de que la actividad económica se verá significativamente por un aumento más pronunciado en los precios de la energía y las materias primas. «Los riesgos para las perspectivas económicas han aumentado sustancialmente con la invasión rusa de Ucrania», insiste la presidenta del BCE.
La reducción de los riesgos relacionados con la pandemia no logra compensar el impacto de la guerra provocada por Rusia en la confianza, en el consumo y en la inversión.
Además, la guerra exacerba el riesgo inflacionista, sobre todo para los precios de la energía.Pero lo que más preocupa al BCE es que se entre en una espiral de subidas salariales y de costes
«La inflación podría ser considerablemente mayor en el corto plazo. Sin embargo, en todos los escenarios, aún se espera que la inflación disminuya progresivamente y se asiente en niveles cercanos a nuestra meta del 2% en 2024», afirma Lagarde.
Si la perspectiva de inflación a medio plazo cambia y si las condiciones de financiación se endurecen, el BCE revisará su calendario de compras netas de activos tanto en tamaño como en duración.
Lagarde cree necesario contar con algún tipo de facilidad fiscal a escala europea para abordar conjuntamente este tipo de situaciones, pero deja muy claro que esa decisión compete a los líderes de la UE.
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