Sebastian Vismara, economista de BNY Mellon Investment Management, señala que los aumentos en los precios de la energía pesan negativamente sobre la demanda y positivamente sobre la inflación, lo que crea una compensación problemática para los bancos centrales. «Históricamente, los bancos centrales han tendido a mirar a través del impacto inflacionario de los choques energéticos, permitiendo una desviación temporal de la meta de inflación, siempre que se restablezca la estabilidad de precios en el mediano plazo y las expectativas de inflación permanezcan ancladas», explica.
«Pero dado que la Fed aún no ha subido los tipos después de la Covid a pesar de que la inflación general y básica del IPC de EE. UU. se ubica en 7.9% y 6.4% respectivamente, es muy incierto cómo reaccionará ante el último shock», avisa. «Por un lado, la Fed puede enfocarse en el impacto negativo sobre los ingresos reales y la demanda y eventualmente aumentar los tipos más lentamente. Por otro lado, puede comenzar a preocuparse por el desanclaje de las expectativas de inflación y endurecer la política a una velocidad más rápida», apunta.
Como reflejo de esta incertidumbre, la volatilidad implícita de los tipos a corto plazo de EEUU, que ya estaban altos, se ha colocado en niveles que no se veían desde inmediatamente después de la crisis financiera mundial de 2007.
En este escenario en el que la inflación «es más persistente de lo que está descontado», para el experto de BNY Mellón «es poco probable que las decisiones sobre las tasas den sorpresas». El mercado está apostando una probabilidad del 98% por 25 puntos básicos, y pone el foco en los comentarios de Powell con respecto a las expectativas para el resto del año y a los planes para iniciar el ajuste cuantitativo (reducción del balance de la Fed).
La Fed también publicará su Resumen de proyecciones económicas (SEP), que se analizará de cerca para medir las expectativas de aumento de los tipos. Y se actualizará el “famoso” gráfico de puntos, que muestra dónde esperan los miembros del comité que estén los tipos en el futuro.
«No podemos imaginar un escenario en el que la Fed no suba tipos», subraya David Norris, gestor de TwentyFour AM (grupo Vontobel). Aunque se espera una subida
de 25 puntos básicos, «también observaremos atentamente el ajuste de la orientación del gráfico de puntos de los miembros de Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC)». Actualmente, los gráficos de puntos muestran tres subidas de tipos en 2022 y otras tres subidas en 2023, muy por detrás de las seis subidas que los mercados prevén sólo para 2022.
También «esperamos que se aclare el posible calendario y la magnitud de la reducción del balance de la Fed». Los analistas del Deutsche Bank sugieren que una reducción cercana a los 800.000 millones$ en 2022 y otros 1,1 billones en 2023 equivaldrían, en conjunto, a unas tres o cuatro subidas de 25 puntos básicos.
«Los banqueros centrales se enfrentan a un dilema. Mientras que la atención se centraba en la lucha contra la inflación creciente, ahora el aumento de los precios de las materias primas alimenta los debates sobre la probabilidad de una desaceleración económica, la estanflación o una posible recesión. Las previsiones de crecimiento se están reduciendo y, aunque siguen estando por encima de las medias históricas, la preocupación por la salud de las economías mundiales está empezando a aumentar», avisa este experto.n «La Fed debe compaginar la necesidad de frenar la inflación con la necesidad de apoyar la economía», concluye.
James McCann, Deputy Chief Economist de abrdn, ve «poco probable que la Reserva
Federal comunique a los mercados que puede ralentizar sus planes de endurecimiento de la política ante el empeoramiento de las perspectivas». De hecho, su diagrama de puntos actualizado contempla subidas en casi todas las reuniones de este año. «Powell podría suavizar ligeramente este mensaje, diciendo a los mercados que la Fed será ágil en un entorno de crecimiento e inflación en rápida evolución. Pero es probable que el mensaje subyacente sea que el objetivo principal de la Fed es controlar la
inflación, incluso si eso resulta perturbador para los mercados y la actividad».
François Rimeu, estratega senior de La Française AM, apuesta por una subida de 0,25 puntos y que Powell «apunte a futuras subidas con la posibilidad de realizar aumentos de 50 puntos básicos si fuera necesario, en función de los datos». «Por el lado de gráfico de puntos, esperamos que las previsiones del Comité muestren seis subidas para 2022 (1,625%) y tres subidas adicionales el año que viene (2,375%). Existe la posibilidad de que el gráfico de puntos de 2024 muestre tipos por encima del 2,5%», añade.
Sobre las proyecciones económicas, este experto espera un menor crecimiento en 2022 (rebajándolo del 4% al 3,7%) y en 2023 (del 2,2% al 2,1%). Para 2024, esperamos que las
expectativas se mantengan cerca del crecimiento potencial (1,8%). También revisará su previsión de máximos de inflación, con proyecciones que pasan del 2,6% al 4% en 2022 (inflación media del cuarto trimestre de 2022, no la media de todo 2022) y del 2,3% al 2,5% en 2023. Y que las expectativas medias de inflación se mantengan en el
2,1% para 2024.
También espera detalles sobre los límites en la reducción del balance de la Fed, ya que ésta debería comenzar después de que se inicien las subidas de tipos.
Erick Muller, responsable de Producto y Estrategia de Inversión de la gestora estadounidense Muzinich & Co, ewspera «una subida de tipos de 25 puntos básicos con un comunicado que confirme nuevas subidas de tipos para cada una de las próximas reuniones de 2022, seguidas de tres subidas más en 2023 y dos subidas en 2024». «Para la Reserva Federal, Estados Unidos está menos expuesto que Europa a las consecuencias del conflicto ucraniano y el riesgo de subidas salariales en un mercado laboral ajustado es mucho mayor que en la Eurozona. Además, también estamos a la espera de una comunicación más precisa sobre el calendario y los métodos de reducción del balance, que debería comenzar en los próximos meses», añade.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.