
«Una mayoría parlamentaria de extrema izquierda en Francia agravaría, en lugar de resolver, los retos a los que se enfrentan las finanzas públicas francesas, con una política fiscal expansiva financiada en parte mediante el endeudamiento, que sería cada vez más costoso a medida que los tipos de interés suban», avisa Thomas Gillet, director asociado de calificaciones soberanas y públicas de Scope Ratings.
La posibilidad de que una coalición de partidos socialistas, verdes, comunistas y de extrema izquierda logre tal avance y desafíe al presidente Emmanuel Macron por el control de la Asamblea Nacional ha aumentado tras la primera ronda de las elecciones legislativas del país el domingo 12 de junio.
«Seguimos pensando que Macron obtendrá una mayoría, aunque no necesariamente absoluta. Aun así, la fragmentación política en Francia, con extremos de izquierda y derecha emergiendo como principales alternativas al partido centrista Renacimiento de Macron y su coalición Ensemble en el Parlamento, ha hecho que el resultado de las elecciones legislativas sea más incierto, con consecuencias potencialmente adversas para las finanzas públicas francesas», advierte.
Este experto argumenta que una victoria de la coalición de extrema izquierda tendría dos consecuencias principales para Francia:
1. El antagonismo político impediría la aplicación de las reformas estructurales
Las reformas propuestas por el Gobierno de Macron en 2017 antes de verse obstaculizadas por la pandemia y la oposición popular (el Movimiento de los chalecos amarillos) habían sido de las más prometedoras para abordar los antiguos desafíos crediticios de Francia, como el aumento de la deuda pública, la disminución de la competitividad, la desaceleración del crecimiento de la productividad, las rigideces residuales del mercado laboral y el envejecimiento de la población.
Cualquier impulso reformista restante se ralentizará, si no se detiene por completo, dada la oposición de NUPES a muchas de las reformas previstas, en particular la de las pensiones, además de su oposición a una cooperación más estrecha entre los Estados miembros de la UE, un elemento importante de la política exterior de Macron.
2. Una política fiscal expansiva añadiría presión a las cuentas públicas
El programa de la coalición de extrema izquierda incluye un aumento estimado del gasto público de entre 250.000 millones€ y 320.000 millones (entre el 11% y el 14% del PIB de 2021) por el aumento del salario mínimo, la reducción de la edad de jubilación a 60 años, la congelación del precio de los bienes esenciales y la inversión en energías renovables.
«Esto llevaría a un aumento permanente del gasto público (59% del PIB en 2021) que ya es elevado en comparación con la media de la Eurozona (53,7% del PIB en 2020). Esto también reduciría la probabilidad de una consolidación fiscal a déficits fiscales más pequeños (6,4% del PIB en 2021) en un momento en que la financiación de los déficits fiscales probablemente sea cada vez más costosa a medida que el BCE suba los tipos de interés», explica Gillet.
«En general, los limitados avances en las reformas estructurales, la continua presión sobre los déficits presupuestarios estructurales y la subida de los tipos de interés ejercerían una mayor presión al alza sobre la deuda pública francesa (112,5% del PIB en 2021) y ampliarían la divergencia con sus homólogos de la Eurozona (95,6% del PIB en 2021)», añade.
Según el Banco de Francia, la carga de los intereses podría alcanzar alrededor del 2-3% del PIB al año en torno a 2030, frente al 1% del PIB en 2021. Esto representa un fuerte aumento con respecto al reciente período de tipos de interés ultrabajos, aunque se mantendría prácticamente en línea con su media a largo plazo.
Pietro Baffico, economista de abrdn, coincide en que la primera ronda de las elecciones parlamentarias francesas mostró que el riesgo de que el presidente Macron pierda su mayoría es una posibilidad.
«Sin una mayoría en la asamblea, Macron tendría que hacer importantes compromisos en su programa de reformas, y se enfrentará a las reformas de las pensiones y el empleo con la oposición de la coalición de izquierdas. El presidente probablemente tendría que apoyarse en Les Republicains, aunque estos le exigirían algunas concesiones, probablemente limitando el gasto social y aspirando a una disciplina fiscal más estricta», señala..
«En el escenario relativamente menos probable de que la alianza NUPES obtenga la mayoría, se produciría una cohabitación. Sin embargo, no está claro hasta qué punto los Verdes y los Socialistas apoyarían las posturas de la izquierda dura en el gobierno. El presidente Macron mantendría el control de las políticas exteriores y de defensa, mientras que podrían surgir políticas económicas conflictivas, o una parálisis política», concluye este experto.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.