
El precio medio de la electricidad en el mercado mayorista volverá a subir este viernes, con un repunte del 4,15% con respecto a este jueves, en el tercer día de aplicación de la denominada ‘excepción ibérica’ para topar el precio del gas natural para la generación de electricidad, acercándose a la cota de los 180 euros por megavatio hora (MWh).
En concreto, el precio medio de la luz de este viernes será de 177,90 euros/MWh, lo que supone 7,09 euros más que el precio de hoy (170,81 euros/MWh), según datos del Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE).
El precio máximo de la luz para este 17 de junio se registrará entre las 23.00 y las 24.00 horas, con 196,61 euros/MWh, mientras que el mínimo para la jornada, de 159,81 euros/MWh, se dará entre las 16.00 y las 18.00 horas.
No obstante, a este precio se le debe incorporar la compensación que pagará la demanda a las centrales de cogeneración y a los ciclos combinados, datos todavía pendientes de comunicar por OMIE.
En el caso concreto de este jueves, estos cargos rondan una media de los 88,2 euros/MWh, que serán abonados por los consumidores beneficiarios de la medida, los consumidores de la tarifa regulada (PVPC) o los que, a pesar de estar en el mercado libre, tienen una tarifa indexada.
El mecanismo ibérico, que recibió la luz verde de Bruselas finalmente la pasada semana, limita el precio del gas para la generación eléctrica a una media de 48,8 euros por MWh durante un periodo de doce meses, cubriendo así el próximo invierno, periodo en el que los precios de la energía son más caros.
En concreto, la ‘excepción ibérica’ fija una senda para el gas natural para generación de electricidad de un precio de 40 euros/MWh en los seis meses iniciales, y posteriormente, un incremento mensual de cinco euros/MWh hasta la finalización de la medida.
El Gobierno limitaba en sus cálculos a un 15,3% la rebaja en el recibo al consumidor de electricidad medio acogido a la tarifa regulada PVPC durante los 12 meses de aplicación del tope aprobado a la generación de electricidad a partir de gas natural, según consta en la memoria de impacto que acompaña el decreto ley y a la que ha tenido acceso Europa Press.
Para el consumidor industrial, totalmente expuesto al precio ‘spot’, el Gobierno estimaba una rebaja de entre el 18% y el 20%, oscilando el primer mes del mecanismo entre el 15% y el 17%, y entre el 13% y el 15% en el último.
Un 91% más caro que hace un año
Con respecto a hace un año, el precio medio de la electricidad para este viernes será un 91% más caro que los 93 euros/MWh del 17 de junio de 2021.
Los precios del ‘pool’ repercuten directamente en la tarifa regulada –el denominado PVPC–, a la que están acogidos casi 11 millones de hogares en el país, y sirven de referencia para los otros 17 millones que tienen contratado su suministro en el mercado libre.
De hecho, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha constatado que en 2021, en el marco de la espiral alcista de la energía, alrededor de 1,25 millones de personas pasaron del PVPC a una tarifa en el mercado libre a precio fijo.
La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) considera que el impacto inicial del tope al gas para la producción de electricidad, efectivo desde el 15 de junio, está siendo «positivo pero modesto», y calcula que la reducción del precio del mercado en su primer día de aplicación ha sido del 5,6%, frente a los cálculos del Gobierno, que la situaban entre el 15% y el 20%.
«Cabe esperar que, aunque no se alcance la reducción inicialmente prevista (por el Gobierno) del 15% o el 20% de la factura, el mecanismo sí genere reducciones mayores a las observadas inicialmente», ha destacado este jueves la institución en un comunicado.
En ese sentido, la minoración del precio de la electricidad por debajo de lo esperado en su primer día de aplicación se debe en parte a que ha coincidido con un momento de alta contribución relativa de las centrales de ciclo combinado (que generan electricidad con gas) al ‘mix’ energético y al pico de demanda debido a la ola de calor.
«Ambas circunstancias han llevado a un precio de mercado mayor del esperado y, también, a un recargo mayor del esperado para financiar la subvención al gas. Sin embargo, debe recordarse que las circunstancias de estos no son extraordinarias, sino muy frecuentes en los meses de julio y agosto, donde precisamente el funcionamiento de las centrales térmicas de ciclo combinado y carbón es habitualmente alto», matiza Fedea.
En cuanto al coste de la compensación a las centrales que generan con gas (para el 15 de junio fueron 59,7 euros megavatio hora (MWh) y de 88,2 euros/Mwh para el 16 de junio), la institución destaca que el mecanismo aprobado por los gobiernos de España y Portugal reduce los costes unitarios de los productores marginales, y, por tanto, los precios del mercado.
No obstante, argumenta que esa compensación «hay que pagarla» y detalla que la norma reparte su coste entre «un subconjunto de los consumidores» del cual se excluye a aquellos que han adquirido electricidad a un precio fijo fuera del mercado y también a los compradores «no ibéricos».
«Cuanto más peso tengan los grupos excluidos (compradores a precio fijo y los de fuera de la Península Ibérica), mayor será el recargo para el resto de consumidores y menor el beneficio neto», matiza Fedea.
Infravaloración de la demanda por parte de Francia
El análisis también refleja la posibilidad de que a la hora de realizar sus previsiones sobre el efecto de la medida, el Gobierno haya «pasado por alto» la recuperación de la demanda de Francia al aumentar la capacidad operativa de interconexión eléctrica con el país galo, que, según Fedea, se va a ocupar en su totalidad a lo largo de este año.
De este modo, subraya que es posible que se haya «infravalorado» el efecto derivado de la entrada en funcionamiento de centrales menos eficientes, que pasan a generar ante una mayor demanda ibérica.
«Aunque la demanda doméstica se reduzca en un contexto de menos temperaturas y haya mayor incorporación de energía eólica en el ‘mix’, la recuperación de la demanda de Francia al aumentar la capacidad operativa de la interconexión (…) es un factor que puede haberse pasado por alto en la previsión del impacto de la medida», recalca el informe.
Por otro lado, Fedea señala que más allá de los objetivos de contener los precios de la electricidad y de reducir la factura de los consumidores con los que se concibió el mecanismo, la medida también implicará un «incremento de la generación térmica emisora» a lo largo del año, lo cual conlleva un «aumento de las emisiones de CO2».
«A ese respecto, los resultados en términos de emisiones por parte del sector eléctrico español, que ya vienen siendo muy negativos en el transcurso del año, van a empeorar más», resalta el informe.
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