El presidente de Italia, Sergio Mattarella, ha disuelto el Parlamento del país tras la dimisión del ahora primer ministro en funciones, Mario Draghi, que no obtuvo el miércoles el apoyo de sus socios de Gobierno en una segunda cuestión de confianza en el Senado.
Mattarella ha firmado así el decreto que disuelve la Cámara de Diputados y el Senado del país, las dos cámaras que componen el Parlamento, tal y como indica el artículo 88 de la Constitución italiana. El decreto ha sido refrendado por el propio Draghi.
El decreto en cuestión será remitido a los presidentes del Senado y la Cámara de Diputados, Maria Elisabetta Alberti Casellati y Roberto Rico, respectivamente. Poco antes de tomar la decisión, el jefe de Estado se había reunido con ambos en el palacio del Quirinal.
Poco después, Mattarella ha asegurado que la disolución era «inevitable ante la ausencia de una nueva mayoría» y ha puntualizado que las elecciones tendrán que celebrarse en un periodo de 70 días. Además, ha instado a los diferentes partidos políticos a «trabajar por Italia a pesar de los resultados».
«Doy las gracias a Draghi y a los ministros del Gobierno por su compromiso durante los últimos 18 meses. El Gobierno se ha topado con limitaciones a sus actividades, pero tiene las herramientas para operar durante los próximos meses hasta que llegue un nuevo Ejecutivo», ha aseverado el presidente, que ha incidido en que una «pausa es inadmisible» dado que, «en los tiempos que corren, existen muchas obligaciones que van en el interés de Italia».
Federated Hermes, Scope y abrdn analizan el futuro de Italia
Filippo Alloatti, Head of Financials (Crédito) en Federated Hermes Limited, subraya que “la dimisión de Mario Draghi como Primer Ministro italiano marca el fin de un Gobierno bien surtido (una mezcla de ministros políticos y tecnócratas), que ha dirigido el país bastante bien durante la pandemia».
«Era importante que Draghi mantuviera su credibilidad ciñéndose a una agenda reformista (liberalización, I+D, estrategia energética) y que no se le percibiera como alguien que se dedica a negociar con otros partidos políticos. Esto es bueno para Italia, ya que Draghi, con su credibilidad mantenida, sigue siendo un candidato plausible para ser primer ministro de nuevo en el futuro», subraya.
«Esperamos una campaña electoral en verano y, con suerte, una declaración de los principales partidos de que siguen comprometidos con la consecución de los objetivos del Next Generation EU. En un entorno de subida de tipos, con la perspectiva de un invierno más frío y una posible recesión, cualquiera que sea la coalición que gane las próximas elecciones, el margen de maniobra será limitado. Cualquier desviación importante de la agenda de Draghi será poco probable”, pronostica.
Alvise Lennkh-Yunus, director de calificaciones soberanas y del sector público de Scope Ratings, avisa que el aumento de la volatilidad política es negativo para la calidad crediticia de Italia (BBB+/Estable) en caso de que dé lugar a un
período prolongado de incertidumbre que impida al Gobierno gestionar
la actual crisis energética y del gas, aprobar los Presupuestos y
garantizar el cumplimiento de los objetivos fiscales en línea con la
consolidación gradual prevista.
«Esto es clave para seguir aplicando las reformas a las que están condicionados los desembolsos de la UE dentro de NGEU», avisa
Las claves de las nuevas elecciones son:
- cuánto tiempo tardará en formarse el próximo
Gobierno con una mayoría parlamentaria estable, - y cuál será su voluntad y capacidad para aplicar las reformas a las que están
condicionados los desembolsos de la UE del NGEU.
«Esto es fundamental para aumentar el potencial de crecimiento del país a
medio plazo y garantizar la sostenibilidad de la deuda pública
italiana», apunta.
«La mayor fragmentación política reduce la probabilidad de que surja una mayoría política con una agenda que revierta las políticas acordadas y los planes de inversión del Gobierno de Draghi», precisa.
«Además, la perspectiva de recibir importantes fondos de la UE en los próximos años (por un valor total de alrededor del 10% de su PIB anual) también debería proporcionar a todos los partidos un importante incentivo para seguir aplicando los objetivos e
hitos acordados con la Comisión Europea», concluye.
Paul Diggle, Deputy Chief Economist – Forecasting & Analysis de abrdn, ve dos alternativas posibles:
- un gobierno provisional dentro del actual Parlamento que sirva de puente hasta las elecciones previstas para la primavera de 2023. Pero los partidos tendrían que hacer muchas concesiones para reunir una mayoría, lo que supondría dificultades para aprobar las reformas para desbloquear los fondos de recuperación de la UE.
- la segunda opción, más probable, es la celebración de elecciones anticipadas, probablemente a principios de octubre. Los sondeos actuales sugieren que no hay ninguna coalición obvia a la cabeza, pero lo más probable es una coalición de la derecha (Fratelli d’Italia, Lega y Forza Italia). Unas elecciones anticipadas retrasarían los presupuestos y el desembolso del Fondo de Recuperación, añadiendo incertidumbre a un panorama económico ya de por sí difícil.
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