El Gobierno alemán reconoce que la imposición de una tasa a los consumidores de gas para distribuir entre los hogares y empresas los mayores costes del combustible supondrán un impacto «de varios cientos de euros», aunque el monto del gravamen, que entrará en vigor el próximo 1 de octubre, aún no se ha determinado.
El ministro alemán de Economía y Protección del Clima, Robert Habeck, subrayó que el importe de la nueva tasa del gas aún no se ha determinado de forma definitiva, aunque anticipó que «estará entre 1,5 y 5 céntimos por kilovatio hora».
Está previsto que la nueva tasa se extienda por un período de tiempo limitado, establecido inicialmente hasta el 30 de septiembre de 2024.
Según el Ministerio, dada la tensa situación del mercado del gas, esta medida es necesaria para mantener el suministro de gas durante el próximo invierno, ya que sin este mecanismo para distribuir entre los consumidores los mayores costes, los servicios públicos a lo largo de la cadena de suministro estarían en riesgo.
«La escasez de energía creada artificialmente por Rusia y los altos costes de las compras necesarias para su reemplazo no son fluctuaciones que el mercado pueda digerir fácilmente», ha defendido el Gobierno alemán con el objetivo de mantener los mecanismos de mercado y las cadenas de suministro durante el mayor tiempo posible, para evitar la insolvencia de las distribuidoras de gas y un efecto dominó en el sector.
Berlín anunció la semana pasada el multimillonario rescate de Uniper, el mayor importador alemán de gas ruso y cuyo principal accionista es la empresa finlandesa Fortum, dando entrada al Estado en el capital de la empresa con la toma de una participación del 30%, a cambio de inyectar más de 7.000 millones€.
Según la nueva normativa energética de Alemania, los beneficiarios del mecanismo sobre los precios del gas serán las empresas de suministro de energía directamente afectadas por los costes adicionales a raíz de la sustancial reducción en las importaciones de gas ruso.
Por otro lado, con el fin de aumentar aún más las precauciones y en el contexto de la continua tensión en el mercado del gas, el Ministerio Federal de Economía y Protección del Clima ha ordenado elevar las exigencias de llenado de los depósitos de almacenamiento con el objetivo de alcanzar el 75% de capacidad para el 1 de septiembre de 2022 y con vistas a alcanzar entre el 90% y el 995% para el próximo 1 de noviembre, por encima de la anterior exigencia de entre el 80% y el 85%.
«El Gobierno federal está haciendo todo lo posible para continuar garantizando la seguridad del suministro», ha defendido Habeck, reconociendo que, a pesar de las medidas adoptadas hasta ahora, la situación sigue siendo tensa, por lo es necesario intensificar los esfuerzos.
«Una cosa está clara: los depósitos tienen que estar llenos. Estamos trabajando en eso con todas nuestras fuerzas», apostilló.
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