CaixaBank reitera el compromiso de destinar hasta el 60% del beneficio a dividendos

29/07/2022

Miguel Ángel Valero. Su CEO, Gonzalo Gortázar, avisa del impacto del impuesto a la banca en la Obra Social, precisamente "en un momento donde hace mucha falta".

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, lanza un mensaje de optimismo en la presentación de resultados del primer semestre, marcados por el impuesto a la banca. Prudente, pero optimista. Augura que el previsible empeoramiento de la situación económica en la segunda mitad de 2022 tendrá un impacto limitado en Espaañ, cuyo PIB crecerá el 4,5% «o incluso más», mejorando las propias previsiones de CaixaBank Research, que pronostica un 4,2%.

No contempla un escenario de recesión en España, sí en EEUU (que ya está en él de manera técnica) y en la Eurozona en 2023. «Cuando hablamos de recesión, hay una posibilidad notable en Estados Unidos de que se esté produciendo, y hay una posibilidad para la Eurozona de que se produzca a caballo del último trimestre y el primero del que viene en función de la situación del gas, pero en nuestro escenario base no se contempla que se produzca en España».

La crisis energética va a impactar «mucho más a otros países que a España», sobre todo a aquellos que dependen más del suministro ruso a través de gasoductos.

El optimismo prudente del CEO de CaixaBank se traslada al propio grupo:  «Vamos a tener un resultado en 2022 en línea con el de 2021». Sobre 2023, más mensajes optimistas, pero siempre desde la prudencia de que «tenemos incertidumbre sobre el deterioro económico». «La subida de tipos va a llegar al 1% en el BCE. Es una subida muy moderada, y tarda un cierto tiempo en impactar en nuestro balance», matiza, pero sin duda contribuirá a mejorar el margen el próximo ejercicio.

Gonzalo Gortázar resalta el colchón de provisiones acumulado, mientras insiste en la buna evolución de la morosidad, que se situará en torno al 3%.

Por tanto, no hay motivos para variar el compromiso de destinar a dividendos hasta el 60% del beneficio.

Ha recordado que la entidad ha sido prudente y han guardado provisiones, y ha señalado que podrán mantener el ‘pay-out’ previsto de entre el 50% y 60% para este año.

Impuesto «injusto, distorsionador y contraproducente»

El consejero delegado de CaixaBank, que tiene como segundo mayor accionista al Gobierno a través del Frob, ha sido el más duro del sector a la hora de hablar del impuesto sobre la banca. Es «injusto, distorsionador y contraproducente» y tendrá un impacto en las cuentas de la entidad correspondientes a 2022 de entre 400 millones y 450 millones€, sin atreverse a calcular el recorte que supondrá en 2023.

Gortázar, que subraya  que se trata de un tributo no deducible, tacha el impuesto de «injusto» porque se basa en unos beneficios extraordinarios que no existen. «De 35 empresas del Ibex, 11 cotizan por debajo de su valor contable, entre ellas 5 bancos. Están en la cola de la rentabilidad. No podemos proponer un impuesto sobre beneficios extraordinariamente elevados porque no existen», argumenta.

«La rentabilidad del sector es muy baja, del 5,37%. Eso hace que todo el sector cotice por debajo del valor contable en Bolsa, y los inversores ven que tampoco va a cambiar a futuro. Vamos a gravar a un sector que es de los que tiene menor rentabilidad de la economía», insiste.

Es «distorsionador» de la competencia, porque no va a afectar a todos los bancos, ya que solo tendrán que afrontarlo las entidades por encima de los 800 millones en España. Quedan fuera los bancos extranjeros que operan en España, y además la tasa no se aplica la ‘banca en la sombra’. «¿Vamos a dejar que ésta sea más competitiva para financiar a nuestras empresas en España porque no tiene ese gravamen?», cuestiona. «El impuesto nos coloca en una posición de desventaja competitiva», apunta Gonzalo Gortázar

El CEO de CaixaBank avisa que el impuesto a la banca distorsiona la normativa europea, porque el gravamen prohíbe su repercusión a los clientes, cuando la regulación europea de buena práctica bancaria pide que repercutan todos los costes a la hora de hacer la nueva producción de crédito, como los de capital, de financiación, operativos y de crédito, así como los de naturaleza tributaria.

«Lo que nos está viniendo es una normativa española que dice exactamente lo contrario. Como país, no nos podemos permitir ir contra la normativa europea, y desde luego pone a los supervisores en una situación imposible», advierte.

Como consecuencia de la necesidad de repercutir los costes en la generación de crédito, hay dos opciones: o bien el sector lo repercute y hace caso a la normativa europea y el crédito se encarece, o bien no lo repercute y por tanto en muchas ocasiones va a dejar de dar ese crédito: «Tendremos o crédito más caro o menos crédito».

El impuesto es «contraproducente», porque las crisis han demostrado que, cuando han ocurrido con un sector financiero fuerte, el impacto ha sido «menos fuerte y duradero». «Nos enfrentamos a un entorno económico mucho más difícil, y que la primera medida sea debilitar al sector financiero, sencillamente es contraproducente», subraya.

En el caso de CaixaBank, es contraproducente porque una merma en sus beneficios terminará perjudicando a la Obra Social, que se nutre de los dividendos, precisamente «en un momento donde hace mucha falta», recalca Gonzalo Gortázar.

De hecho, Gortázar ha explicado que CaixaBank es una entidad muy grande y, por tanto, con grandes beneficios, algo que ha defendido por el hecho de poder financiar inversiones de miles de millones.

Vende su antigua sede en Madrid a Criteria

CaixaBank ha acordado la venta de su sede en Madrid, ubicada en el número 51 del Paseo de la Castellana, a Inmo Criteria Patrimonio, filial de Criteria Caixa, por un precio de 238,5 millones€.

El edificio, construido en 1978, es obra del arquitecto José María Bosch Aymerich y cuenta con alrededor de 30.000 metros cuadrados de superficie. La Caixa lo compró en 1979 para instalar su sede operativa en Madrid en 1980. La entidad vendió parte del edificio a Inmobiliaria Colonial en 1992, que luego recompró en 2008.

Tras la absorción de Bankia, se concentró en la antigua sede de ésta en Plaza de Castilla las unidades y filiales de CaixaBank, también de empresas de su grupo, y las sedes centrales en Madrid de Fundación La Caixa y de Criteria, entre otras.

La comisión ejecutiva de CaixaBank acordó en marzo el inicio de un  proceso de venta del edificio que permitiera obtener una referencia de mercado a la que en su caso llevar a cabo la desinversión, buscando maximizar con ello el retorno al accionista. Tras finalizar este proceso, la entidad ha decidido vender el inmueble a Inmo Criteria, que es quien ha presentado la mejor oferta.

El precio de venta asciende a 238,5 millones€, generando un resultado positivo de 98 millones (69 millones netos). La operación, que previsiblemente se cerrará en el segundo semestre del año, supondrá aproximadamente un impacto positivo de 4 puntos básicos en el capital CET1.

El acuerdo con Inmo Criteria Patrimonio se ha alcanzado cumpliendo las disposiciones del Protocolo Interno de Relaciones firmado entre la Fundación La Caixa, Criteria Caixa y CaixaBank.

¿Te ha parecido interesante?

(+2 puntos, 2 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.