
(Agencia Anadolu)
La aerolínea Iberia se reunirá el próximo 15 de septiembre con sus tripulantes de cabina. La negociación trata de aplacar la multiplicación de conflictos que sufren este verano las aerolíneas en España y Europa. Hoy, en los aeropuertos de Málaga y Sevilla, once vuelos de otra compañía, Ryanair, tuvieron que ser retrasados.
Iberia aireó hoy su intención de firmar un nuevo convenio colectivo para sus tripulantes de cabina de pasajeros (TCP). Una noticia que trata por un lado de desactivar la protesta convocada por estos para el próximo 26 de agosto, en demanda de mejoras salariales; y por otro de abrir un cortafuegos respecto a los paros anunciados en Iberia Express apenas tres días después, el 29 de agosto, en sintonía con la oleada de huelgas y protestas que sacude el sector.
Iberia trata así de llegar a un acuerdo con los convocantes de la concentración el próximo 26 de agosto; una amalgama de sindicatos, donde, además de CCOO y UGT, figuran también el Sindicato de Tripulantes de Vuelos de Líneas Aéreas (Stavla), el Sindicato Independiente de Tripulantes de Cabina de Pasajeros de Líneas Aéreas (Sitcpla) y el Sindicato Candidatura Independiente de TCP (La Candi) — y evitar así que la protesta suba de tono y se transforme en huelga.
Once vuelos retrasados de Ryanair
Una dispersión sindical que se vive con especial intensidad en Ryanair, la compañía de bajo coste por excelencia, que después de llegar a un acuerdo bilateral en mayo con el sindicato Comisiones Obreras (CCOO), se encuentra ahora con una convocatoria de huelga que afectó hoy martes a once vuelos en forma de retrasos.
Aunque la compañía minimiza el seguimiento de los paros, el sindicato USO — uno de los convocantes de los paros — informó de la cancelación ayer de seis vuelos y retrasos en cerca de dos centenares de expediciones más, que afectaron sobre todo a los aeropuertos de Palma de Mallorca, Barcelona, Málaga y Madrid, según los datos a las 19.00 horas del lunes.
En mayo la compañía — la mayor del sector — alcanzó un acuerdo con el sindicato CCOO que recoge subidas salariales, reducción de horas de trabajo y avances en la estabilización laboral de la plantilla de tripulantes de cabina.
Sin embargo, el acuerdo bilateral solo se aplicará a los afiliados de CCOO que trabajan en Ryanair, en tanto que la compañía se ha comprometido además a negociar un nuevo convenio colectivo durante 2023, que generalice estas mejoras a toda la plantilla, informó CCOO.
Un acuerdo, sin embargo, que fue recibido con hostilidad por otro sindicato USO, que ha convocado ahora — junto al Sitcpla — nada menos que veinte semanas de huelga para forzar a la compañía a negociar un nuevo convenio colectivo y readmitir a los 22 tripulantes despedidos, según estas fuentes.
Además, los trabajadores de otras compañías como EasyJet, Lufthansa y British Airways, preparan protestas durante las próximas semanas en demanda de mejoras salariales, que hagan frente a la elevada inflación.
En este sentido, el Gobierno español elevó hoy el tono e instó a los agentes sociales — empresarios y sindicatos — a alcanzar un acuerdo sobre salarios, que fije un horizonte de “tranquilidad” que permita evitar huelgas y conflictos en las empresas españolas, motivados por la generalizada subida de precios, según recalcó la portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, a la conclusión del Consejo de Ministros.