
La secretaria de Industria, Comercio y Turismo, Patricia Blanquer Alcaraz, interviene durante la sesión plenaria en el Congreso de los Diputados.
La mayoría del Congreso ha avalado los impuestos energéticas y banca planteados por PSOE y Unidas Podemos durante el debate de admisión a trámite de la iniciativa, que ha suscitado el rechazo de PP, Vox y Ciudadanos, pero el apoyo de ERC, PNV, EH-Bildu, Coalición Canaria, el BNG y la CUP.
«Tiempos extraordinarios exigen esfuerzos extraordinarios», ha justificado la portavoz del PSOE, Patricia Blanquer, porque «la inflación también genera ganadores y perdedores» y «es justo pedir un esfuerzo ahora». Invita a la oposición «a decidir de qué lado están, si de los que sufren, o de los que se aprovechan de los que sufren».
El portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, ha asegurado que los nuevos gravámenes no amenazan la sostenibilidad financiera de los dos sectores, a los que ha pedido «que arrimen el hombro». «Ser patriota es eso, no envolverse en una bandera gigante». Txema Guijarro avisa que, pese a la inflación, los márgenes empresariales se mantienen o incluso aumentan algunos sectores.
Joan Margall, de ERC, ha reclamado que el impuesto sea permanente, y no temporal, mientras los beneficios obtenidos por los sectores sean extraordinarios, y ha pedido asegurar que no acaben repercutiéndose en el consumidor.
PNV y Bildu han apoyado su tramitación, pero exigiendo un acuerdo para su aplicación en las comunidades con régimen foral, País Vasco y Navarra. «O hay concertación foral o nos opondremos con todos los medios a nuestro alcance», ha avisado Idoia Sagastizabal, del PNV, que subraya el riesgo de que los tributos fueran impugnados y acabaran teniendo que devolverse cantidades recaudadas.
Para EH-Bildu, su portavoz Mertxe Aizpurua estos tributos «no son suficientes», al buscar recaudar «muy poco» en estos sectores. Así, la recaudación buscada en el caso de las energéticas es de 2.000 millones en dos años cuando han ganado 11.000 millones en seis meses, y 1.500 millones en la banca para dos años cuando en 2021 superaron los 20.000 millones. «Y eso sin olvidar los 60.000 millones del rescate», apostilla.
Mario Garcés (PP) tilda la proposición de «engendro jurídico»; de «fraude» al presentarlo como prestación patrimonial cuando «esto es un tributo»-, de «persecución subjetiva» contra los sectores afectados y de «colectivización».
Mari Carmen Martínez Granados, de Ciudadanos, vaticina que la utilización de esta figura de prestación patrimonial pública no tributaria terminará en impugnación judicial de los impuestos y en sortear las reclamaciones por vulnerar los principios de igualdad o de doble imposición. Y asegura que no es posible asegurar que no se repercute al cliente.
Iván Espinosa de los Monteros, portavoz de Vox, asume que de una u otra manera las empresas repercutirán esos costes al consumidor e ironiza acerca de la temporalidad de los impuestos, al asegurar que el Impuesto sobre Sucesiones también llegó a Estados Unidos para sufragar la Guerra de Cuba y aún sigue en vigor.
La propuesta del PP, «absolutamente decepcionante»
La portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, ha calificado de «absolutamente decepcionante» la propuesta en materia energética remitida por el Partido Popular (PP) al Gobierno. Es un «copia y pega».
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Isabel Rodríguez critica las propuestas del PP después de las «expectativas» que a su juicio había levantado el principal partido de la oposición tras el debate en el Senado de la semana pasada entre Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
«Después de todo esto, después de seis días, cuando pensábamos de buena fe que estarían tecleando en Génova para mandar algún documento riguroso, lo único que han hecho en seis días es copiar. Si van a esas conclusiones del documento, es un copia y pega. Han copiado hasta mayúsculas y negritas», asegura la portavoz del Ejecutivo.
Isabel Rodríguez afirma que le produce «vértigo» que la propuesta del PP en materia energética sea «decepcionante» debido a que se trata del «principal asunto político en Europa y en el mundo» y también a que sus consecuencias negativas las padecen «las familias, las empresas y las industrias españolas».
«España se ha reivindicado como país líder en las propuestas que desde hace tiempo el presidente del Gobierno está haciendo llegar a la Comisión Europea. Ahora se pone en evidencia que los planteamientos de España son los acertados y que tal vez son los que puedan dar respuesta a la situación que vive Europa. Resulta absolutamente de vértigo que el principal partido de la oposición ni tenía ni tiene un proyecto. Ni una alternativa», resalta la portavoz del Gobierno.
Isabel Rodríguez también ha afeado la falta de apoyo del PP a los nuevos impuestos temporales planteados por el Ejecutivo para gravar los supuestos beneficios extraordinarios de las grandes compañías energéticas y entidades financieras, una medida con la que, según los cálculos del Gobierno, se podría recaudar en torno a 7.000 millones en dos años. «Es un PP que dice no a algo que es bueno para la inmensa mayoría», insiste.
La portavoz del Gobierno subraya que el nuevo gravamen no pretende evitar que las empresas afectadas obtengan beneficios, sino que con ellos «se hagan cargo de las cargas que tienen que asumir las familias como consecuencia del incremento del coste de la vida». «Entre hacerse cargo de las familias o estar del lado de los bancos y de sus intereses, Feijóo ha entendido que tiene que estar con la banca», lamenta.
Critica que el PP no apoye al Gobierno en esta cuestión cuando en los países del entorno «están yendo a decisiones del mismo carácter, cuando colegas del PP europeo apuestan también por estas soluciones», y que «el único que se queda a contracorriente y defendiendo solo los intereses de unos pocos» es el PP.
PSOE, Unidas Podemos, Esquerra Republicana, Más País-Equo y Compromís han rechazado la propuesta del PP de impulsar descuentos en la factura energética a consumidores que reduzcan sus consumos un 15%, ya que lo ven como un intento de abaratar el gasto a hogares con más recursos, al ser estos los que cuentan con más margen para ahorrar.
El portavoz parlamentario del PSOE, Patxi López, considera que se trata de «otra medida para los ricos», que «beneficiaría a los que más tienen y a los que gastan más». «Incluso cuando hablan de tope fiscal, dicen que las eléctricas pagarán menos», subraya.
«Ninguna familia puede ahorrar un 15%, porque ya ha ahorrado todo lo que malamente podía ahorrar», señala Pablo Echenique, portavoz de Unidas Podemos, que confronta la propuesta del PP con una factura progresiva para abaratar los tramos con menores niveles de consumo, lo que incentivaría el ahorro y aliviaría las tarifas en hogares con menos recursos.
«El PP deja claro a quien defiende» con su planteamiento. Además, Echenique denuncia «una sorprendente ausencia de capacidad técnica» en su plan energético: «Me sorprende realmente que una formación con tantos años de existencia y que gobierna tantas comunidades autónomas y ayuntamientos tenga esa carencia».
Para el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, la medida «es un brindis al sol más», pero tampoco le sorprende, porque «el PP es un partido casi siempre representante de las grandes multinacionales y de la banca», y pide «una derecha que debería ser muchísimo más europea, moderna y homologable a la del resto de países».
Para el portavoz de Más País-Equo, Íñigo Errejón, la propuesta del PP «es otra transferencia a quien más tiene» y, por tanto, «regresiva». «Es justo lo contrario a lo que necesita el país», señala.
El diputado de Compromís, Joan Baldoví, rechaza la propuesta del PP, ya que entiende que «no están pensando en quienes no han podido poner la calefacción».
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.