La Fed subirá los tipos 75 puntos básicos para moderar a medio punto en diciembre

01/11/2022

Miguel Ángel Valero. Al igual que ha hecho el BCE en su última reunión, Jerome Powell dejará la puerta abierta a una cierta flexibilización en la política monetaria.

Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal.

Como en la última reunión del Banco Central Europeo, hay práctica unanimidad en las previsiones de los analistas respecto a la de la Reserva Federal del 2 de noviembre. La Fed realizará la cuarta subida consecutiva de tipos por 75 puntos básicos para sugerir un incremento más moderado, de medio punto, en la reunión del 14 de diciembre, y la posibilidad de acabar la política monetaria restrictiva en la segunda parte de 2023 para que no vaya demasiado lejos y arrastre a la economía de EEUU a una recesión más profunda de lo que se espera.

Cristina Gavín, responsable de Renta Fija en Ibercaja Gestión, apunta que en la penúltima reunión de la Reserva Federal en 2022, «el mercado da por hecho una subida de 75 puntos básicos, que sería la cuarta consecutiva, y que situará el tipo oficial en el rango 3,75-4% entrando así de lleno en una política monetaria restrictiva». «Esto dejaría margen para una subida adicional de 50 puntos básicos de cara a la última reunión del año que tendrá lugar el próximo 14 de diciembre», subraya.

«En esta reunión no veremos una actualización oficial del escenario macroeconómico, así que será necesario prestar atención a la comparecencia posterior de Powell, donde creemos que mantendrá la tónica que ha ido transmitiendo hasta ahora, siendo, en general, tensionador, confirmando su determinación de mantener los tipos en niveles restrictivos hasta que quede ‘garantizado’ un retorno del nivel de precios a la zona del 2%.  No obstante, es probable que matice sus comentarios y,  al igual que ha hecho el BCE en esta última reunión, deje la puerta abierta a una cierta flexibilización en la política monetaria, algo que en gran medida espera el mercado tras algunos de los datos de coyuntura conocidos, y que sería bien acogido por los inversores, ya que indicaría la cada vez mayor proximidad del fin de las políticas monetarias restrictivas, que podrían empezar a materializarse para la segunda parte de 2023», argumenta.

“Esperamos que la Fed suba los tipos un 0,75%, pero que indique un alza más pequeña, del 0,5%, para el próximo mes”, explica Gilles Moëc, economista jefe de AXA Investment Managers. “La cuestión clave para la Fed es conseguir la calibración correcta del endurecimiento necesario para forzar finalmente el aterrizaje del mercado laboral. Para un banco central cada vez más frustrado, la conclusión que se desprende del reciente flujo de datos es que necesita mover su tipo de interés más hacia el territorio restrictivo, es decir, significativamente por encima del «rango neutral». Sin embargo, existe un riesgo real de que el endurecimiento monetario vaya demasiado lejos. De hecho, la situación del mercado laboral depende de la política monetaria de hace seis o nueve meses. Los retrasos son la perdición de los responsables políticos que dependen de los datos. La línea que separa lo ‘restrictivo’ de lo ‘excesivamente restrictivo’ es muy fina”, advierte.

“Estamos entrando en una nueva fase en la que los vientos en contra ‘espontáneos’ -principalmente la erosión del poder adquisitivo provocada por un shock de inflación, que en EEUU sigue siendo mayor que la aceleración de los salarios, van a combinarse con el impacto emergente de la postura política más restrictiva. Puede que todavía haya algunas ‘reservas de crecimiento’, pero se están agotando rápidamente” explica.

“Si la resistencia de la economía se mantiene en los próximos meses, la Fed podría verse obligada a ir más allá de la media del 4,6% prevista por los miembros del FOMC para 2023. Con todo, por nuestra parte, seguimos sintiéndonos cómodos situándonos ligeramente por debajo de las expectativas del mercado para la tasa terminal, dada nuestra previsión de una recesión considerable en EE UU, impulsada en parte por el fuerte deterioro actual de las condiciones financieras, pero también esperamos más episodios de tensión en los próximos meses cada vez que el flujo de datos no se mueva hacia abajo ‘lo suficientemente rápido’”, concluye.

“La reunión del FOMC de esta semana es crucial. Jerome Powell comenzó el ciclo de subida de tipos creyendo que era posible un aterrizaje suave. Si volviera a tener ahora una opinión similar y éste es un ‘Si’ muy grande, por supuesto, los mercados se lanzarían al alza hasta las fiestas de finales de año”, resalta Chris Iggo, CIO Core Investments y presidente del AXA IM Investment Institute. “La Fed pronto tendrá que hacer una pausa”, advierte.

 David Norris, Partner, Head of US Credit de TwentyFour AM  (grupo Vontobel) insiste en que «el consenso del mercado marca una cuarta subida consecutiva de 75 puntos básicos por parte de la Reserva Federal el 2 de noviembre». «Un movimiento que tiene sentido, si se tiene en cuenta la firmeza de los últimos datos de la inflación. La cifra general interanual de septiembre siguió siendo elevada, al situarse en septiembre en un 8,2%, pero el dato que más preocupa ha sido el movimiento mensual, más alto de lo esperado, del 0,4%. Desde que se publicaron estas cifras a mediados de octubre, se ha previsto una subida de 75 puntos básicos, y mientras tanto los futuros de los fondos de la Reserva Federal han oscilado entre el 4,75% y el 5,25% en su predicción del tipo de interés final de la Reserva Federal», explica.

«Sin embargo, la política más restrictiva de la Reserva Federal parece estar funcionando, a tenor de los recientes y débiles datos económicos del sector de la vivienda y de la significativa contracción de los PMI de octubre. También cabe destacar la cifra preliminar del PIB del tercer trimestre, que superó ligeramente las estimaciones al situarse en el 2,6%, invirtiendo la reciente tendencia de crecimiento trimestral negativo del PIB. Independientemente de los datos económicos, la narrativa de la Fed se centra directamente en la lucha contra la inflación, de ahí la convicción en torno a la subida de 75 puntos básicos para la reunión de noviembre. Por ahora, creemos que la preocupación por la inflación seguirá pesando más que cualquier posible desaceleración del crecimiento, pero la cuestión que se plantea en el futuro es si, y cuándo, la Fed podría levantar el pie del acelerador en lugar de esperar a que algo en el mercado se ‘rompa’ si mantiene este agresivo ritmo de endurecimiento», advierte.

«Da la sensación de que nos estamos acercando al pico de la inflación y, por tanto, a esa esquiva tasa terminal, cuya conquista podría aportar cierta estabilidad a los mercados y permitiría a la Fed hacer una pausa para evaluar el impacto de sus rápidas subidas de tipos sobre la inflación y la economía. Evidentemente, si la inflación comienza a cambiar y la economía a ralentizarse, la presión sobre la acción de la Fed debería disminuir, pero el mercado sigue previendo una nueva subida de 50 puntos básicos en diciembre. Otros datos sobre la inflación, como el índice de coste del empleo y el índice de precios al consumo básico de la Reserva Federal, se ajustaron a las expectativas, lo que seguiría apoyando nuestra previsión de una subida en diciembre. En última instancia, creemos que la Reserva Federal probablemente comenzará a reducir el tamaño de las subidas y luego hará una pausa para evaluar su efecto acumulativo, pero esperamos que la narrativa en torno a la inflación seguirá siendo ‘más alta durante más tiempo’, en lugar de utilizar cualquier tipo de lenguaje que indique un cambio de rumbo», añade.

«Históricamente, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense (treasuries) a 10 años tienden a alcanzar un máximo poco antes de la última subida de tipos de la Fed del ciclo. Un pico en los rendimientos sería un acontecimiento positivo y, en igualdad de condiciones, tendría un efecto estabilizador en el mercado. También creemos que la Fed mantendrá los tipos altos durante más tiempo. Con este escenario, vemos un valor muy atractivo en la renta fija. Seguimos optando por una mayor calidad y una menor duración en el crédito», recomienda.

Christian Scherrmann, U.S. Economist de DWS, se pregunta si será la última subida de 75 puntos básicos. « La gran incógnita es qué hará el FOMC en su reunión de diciembre», resalta.

«Si bien la serie habitual de datos económicos respalda claramente otro gran paso en noviembre, la Fed ha comenzado recientemente a difundir de nuevo la idea de que las subidas de tipos necesitan tiempo para desplegar su magia. Por tanto, podría ser el momento adecuado para recalibrar», razona.

«En julio y agosto, esta línea de pensamiento hizo que el mercado esperara un giro importante de la Fed hacia menos subidas de tipos.  Pero estas esperanzas se desvanecieron rápidamente, y los mercados se desplomaron en septiembre como resultado. Esta vez, el mercado no se ha apresurado a proclamar un giro de la Fed. Creemos que el presidente de la Fed, Powell, y sus colegas merecen el crédito por esta reafirmación de las expectativas del mercado. Reiteraron con vehemencia su mantra de tipos más altos durante más tiempo, a pesar del probable alto coste. Sin embargo, la siguiente tarea en el libro de jugadas de la Fed podría resultar un poco más complicada. La Reserva Federal necesita abrir una vía hacia subidas de tipos de interés más reducidas sin parecer demasiado dovish. Y, en última instancia, necesita lo que podríamos llamar una pausa hawkish», argumenta.

«Es posible que haya algunos primeros signos de éxito en las agresivas subidas de tipos de la Fed. Los sectores de la economía sensibles a los tipos de interés, como el inmobiliario, están cayendo en picado, lo que genera esperanzas de un enfriamiento de la inflación en los costes de la vivienda, que es uno de los principales impulsores de la inflación general. Por lo tanto, las expectativas de que los precios de los bienes duraderos se moderarán son realistas. Los inventarios siguen siendo elevados y las interrupciones en la cadena de suministro mundial han disminuido recientemente», señala.

«En segundo lugar, parece que el exceso de demanda de mano de obra se está enfriando, mientras que los datos anecdóticos apoyan la opinión de que las empresas están reteniendo a los trabajadores, ya que la oferta de mano de obra sigue siendo limitada. Esto puede conducir a un menor aumento de los salarios», apunta.

«Y, por último, la idea de que la economía estadounidense entrará probablemente en una recesión (leve) en los próximos trimestres ha cobrado fuerza. Dado que las propias perspectivas de la Fed sobre el crecimiento económico para 2023 son actualmente relativamente optimistas, podría replantear su visión hacia una desaceleración leve, incluso una recesión, en la que persistan las presiones inflacionistas. Ello justificaría que la Fed hiciera una pausa en las subidas de tipos, pero que los mantuviera altos para acabar con la inflación, y por si acaso fuera necesario subirlos aún más», precisa.

«La Fed podría empezar a dibujar un escenario de este tipo, pero lo más probable es que no lo haga antes de la reunión de diciembre, en la que está prevista la actualización del Resumen de Proyecciones Económicas. Para la inminente reunión de la próxima semana, esperamos que se discutan algunas ideas de recalibración de las futuras subidas de tipos – y la cuarta subida consecutiva de 75 puntos básicos», concluye.

Javier Molina, analista senior de mercados de eToro, cree que «lo importante es el mensaje de cara al futuro movimiento de tipos». «Si bien es cierto que hay poca evidencia sobre el cese de la inflación y mientras continua el aumento de los costes laborales, la Fed parece querer moverse hacía un mensaje de alzas futuras de 50 puntos básicos».

En la misma línea, Craig Erlam, analista de mercado sénior, Reino Unido y EMEA de OANDA, asegura que «lo que interesa a los inversores es el mensaje». «A pesar de que la inflación se mantiene en niveles exorbitantes, existe la creencia creciente de que el banco central señalará su deseo de aflojar el freno en las siguientes reuniones, empezando por una subida de 50 puntos básicos en diciembre», explica.

«Puede que sea demasiado tarde para evitar una recesión, pero la Reserva Federal ha dejado muy claro desde el principio que, aunque un aterrizaje suave es el resultado deseable y alcanzable, el objetivo principal es controlar la inflación. La cuestión es si el banco central cree que sus esfuerzos lo conseguirán o si hay que hacer más. Con el debilitamiento de la economía, los beneficios no impresionan y las curvas de rendimiento se invierten, lo que indica una recesión inminente, muchos creen ahora que los riesgos de un endurecimiento agresivo son mayores que un enfoque más gradual. La economía tiene mucho que absorber una vez que los tipos se sitúen probablemente en la franja del 3,75%-4% esta semana», argumenta.

«Una señal de flexibilización podría ser un momento emocionante para los inversores en renta variable, uno que han anhelado durante todo el año, pero eso no significa que vaya a ser un camino de rosas a partir de ahora. Todavía hay que lidiar con la caída de la economía y la posible recesión mundial, por no mencionar un invierno muy incierto en Europa», avisa.

Ebury: ¿ha llegado el momento de un giro moderado?

 Ebury, la fintech global de pagos internacionales e intercambio de divisas, considera un hecho que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) decidirá una nueva subida de tipos de interés de 75 puntos básicos, la cuarta consecutiva. Sin embargo, Ebury cree que el ritmo de endurecimiento adicional más allá de la reunión del miércoles es una cuestión abierta, en tanto que los datos macroeconómicos de EEUU registran cierto deterioro. El equipo de análisis de la entidad financiera espera que la Fed insinúe que el ritmo de las subidas de tipos podría ralentizarse a partir de diciembre, aunque reconoce que esta será una decisión muy reñida. “En nuestra opinión, el escenario más probable es la vuelta a una subida de 50 puntos básicos en diciembre, en línea con el «diagrama de puntos» del FOMC de septiembre”, prevé Ebury, quien cree además que “un giro moderado en la reunión de esta semana no sería un desastre total para el dólar, aunque probablemente provocaría una caída de la divisa. Por el contrario, “si el FOMC se mantiene firme y deja la puerta abierta a otra subida de tipos de 75 puntos básicos en diciembre, probablemente el dólar recibiría un fuerte apoyo durante la segunda mitad de la semana”, anticipa.

Alexis Bienvenu, gestor de fondos de La Financière de l’Echiquier, considera que «conntrariamente a lo que dejaba entrever el tono combativo de la mayor parte de los bancos centrales desde el verano, la guerra contra la inflación no será a ultranza”.

«Sin embargo, ¿se puede hablar de ‘giro’ expansivo en la política monetaria? Ciertamente no, ya que los tipos de referencia deberían seguir subiendo durante algunos meses. ¿Victoria sobre la inflación? Todavía no, al menos no en la inflación registrada. Entonces, ¿miedo a endurecer demasiado las condiciones financieras? En parte sí, pero a la vista del camino recorrido, ¿tomarse un tiempo para evaluar las consecuencias de las medidas adoptadas no es acaso una señal de prudencia legítima, incluso saludable?», se cuestiona.

«En este supuesto, parece probable que el ritmo de aumento de los tipos aminore a partir de ahora de forma casi generalizada. Por el contrario, la hipótesis de que los tipos de referencia superen las tasas actuales de inflación subyacente, como ocurrió en la década de 1980, reduce sus probabilidades. El alivio de los mercados de renta fija es comprensible», añade.

«No obstante, no podemos perder de vista los factores que podrían sostener la inflación durante los próximos años, como las relocalizaciones industriales o las crisis energéticas y medioambientales, ya que, en este caso, podría ser necesaria una nueva oleada de endurecimiento monetario más dolorosa», avisa.

«Si los últimos años nos han enseñado una cosa en política monetaria es que, a pesar de todos los esfuerzos de los bancos centrales, a menudo la inflación es incontrolable, tanto al alza como a la baja. Por este motivo, ahora prestan más atención a los datos contrastados de inflación que a las previsiones. Ahí reside su sabiduría actual, a expensas de ser menos previsibles», subraya.

Jack Janasiewicz, gestor de fondos y estratega de Natixis IM Solutions, cree que «hay tres condiciones necesarias para que la Fed declare el fin de ciclo de subidas de tipos de interés»:

  1. Un crecimiento por debajo de la tendencia actual.
  2. Un mercado laboral más relajado.
  3. Pruebas claras y convincentes de que la inflación avanza hacia el objetivo del 2%.

«No esperen ningún tipo de señal para una tregua. No tienen necesidad de acorralarse a sí mismos elevando ese tipo de expectativas. Esperen a que los datos les guíen, estén vigilantes. No actuarán prematuramente en la bajada de tipos. El discurso de endurecimiento continúa. No obstante, cabría esperar un ritmo más lento en las subidas de cara al futuro, aunque la ralentización no asegura que el fin de las subidas de tipos esté cerca. Y lo que es más importante, un final del ciclo de subidas no significa que los recortes sean inminentes. Más bien, se esperan subidas durante un periodo de tiempo más prolongado en un esfuerzo por seguir empujando la inflación hacia ese objetivo del 2%. Todavía no se ha definido cuál es esa evidencia clara y convincente que da a Jerome Powell y compañía la confianza de que la inflación está avanzando hacia su objetivo», subraya

Para Luke Bartholomew, economista senior de abrdn, «la cuestión más importante radica en cómo señalará la Reserva Federal su futura trayectoria». «La Fed ya ha insinuado que empezará a despejar el terreno para ralentizar el ritmo de endurecimiento, hasta una subida de 50 puntos básicos en diciembre. Esta moderación está en consonancia con nuestras previsiones y es apropiada, dado el grado y la velocidad del endurecimiento que ya se ha producido. Sin embargo, el reto para la Fed es señalar una desaceleración sin dejar que el mercado desarrolle un relato que apunte a que la Fed se está alejando de su prioridad actual de enfriar las presiones inflacionistas subyacentes», apunta.

Recuerda que «la última vez que el mercado se dejó llevar por una narrativa de ‘cambio de rumbo’ durante el verano, Powell se vio obligado a dar un discurso muy duro en Jackson Hole y la Fed terminó realizando más subidas de las que quizás había previsto originalmente. Veremos si han aprendido la lección», concluye.

François Rimeu, estratega senior de La Française AM, vaticina que Powell no proporcionará ninguna orientación sobre el tamaño de la subida de tipos de diciembre «para mantener todas las opciones abiertas antes del informe de inflación de octubre en Estados Unidos, las decisiones sobre el ritmo de las subidas deberían seguir dependiendo de los datos que se reciban y de la evolución de las perspectivas».

«Podría considerar llevar a cabo subidas de tipos menos agresivas en el futuro para evaluar los efectos de los ajustes de política monetaria en la actividad económica y la inflación», añade.

«Se espera que la Fed mantenga su política restrictiva hasta que las presiones inflacionistas se desaceleren claramente. Sin embargo, esperamos que Powell señale un endurecimiento más gradual en lugar de adelantar las subidas de tipos», insiste.

Activotrade pronostica que el próximo viernes los datos de empleo (nóminas no agrícolas) mostrarán la creación de más de 200.000 puestos de trabajo, con una tasa de desempleo prácticamente en mínimos históricos. «La principal clave de la reunión será analizar el tono de la comparecencia y preguntarse si Powell será más hawkish o agresivo». «Si Powell adopta un tono hawkish dejando caer otra subida de 75 puntos básicos para la próxima reunión del mes de diciembre, el EURUSD podría retroceder hasta un 2% buscando los mínimos del pasado mes de octubre en zonas de 0,9675», señalan. «Las siguientes tres reuniones de la FED en los meses de diciembre, febrero y marzo podrían considerar un tipo de interés “neutral” a largo plazo y aceptable a mantener cerca del 5%», añade.

Portocolom AV cree que la comparecencia de Powell «tendrá especial relevancia para intentar calibrar la magnitud de la subida de diciembre, la que sin duda será la cita clave de aquí a final de año». «El mercado duda si será de 75 pb como en las tres últimas reuniones, o si por el contrario la Fed suavizará por fin y solamente incrementará 50 pb los tipos de referencia en diciembre», señala el equipo de la agencia de valores, que ve «probable que su enfoque siga siendo duro, puesto que los datos de inflación siguen sin dar muestras de que se relaje de manera fiable, y el mercado laboral americano sigue con datos muy sólidos».

 

¿Te ha parecido interesante?

(Sin votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.