
IAG, consorcio formado por British Airways, Iberia, Vueling y Aer Lingus, quiere consolidarse en el área del low cost, en donde opera básicamente con Vueling, y también en la industria de las aerolíneas. Asumiría esta estrategia cuando los resultados de los nueve primeros meses del año muestran que se acerca a los datos anteriores de la pandemia.
El grupo europeo entró en beneficios en el conjunto del periodo, con unos beneficios de 199 millones de euros, frente a unas pérdidas de 2.622 millones de euros del mismo periodo del año anterior. La fuerte demanda le permite proyectar un beneficio operativo de 1.100 millones en el ejercicio de 2022, mientras que acumuló pérdidas superiores a los 9.000 millones.
El interés por EasyJet no es nuevo para el grupo que dirige Luis Gallego. Si bien esta aerolínea es, asimismo, una empresa a la que se ha acercado Air France. De nuevo ambas compañías, IAG y Air France, se enfrentarían por una meta, ya lo fue Air Europea. La compañía de bajo coste tiene unos ingresos anuales por 1.450 millones de libras esterlinas y cuenta con una capitalización bursátil por 2.550 millones.
IAG afrontaría esta operación con una deuda neta de 11.058 millones y con una liquidez que se acerca a los 13.450 millones. Luis Gallego manifestó la pasada semana que solo abordarán las operaciones que tengan sentidos, y que perciben oportunidades para ser más fuertes. “Somos un grupo que quiere consolidar la industria”, manifestó a The Times.
Mientras prosiguen las negociaciones para cerrar el proceso de compra de Air Europa, que previsiblemente se cerrará en el tercer trimestre de 2023, y asume que tendrá que pactarse un nuevo precio, que ya ha sido modificado por las consecuencias del covid que produjo la crisis más grave al sector aeronáutico desde la segunda guerra mundial. IAG podría materializaría esta operación a través de British Airways, que aún está afectada por la crisis de la actividad de los viajes de negocio, que, no obstante, está recuperándose. Y que heredaría los derechos de Vueling para operar en los trayectos aeropuertos comunitarios.
Respecto a TAP está en el mercado desde el pasado septiembre, después de haber recibido ayudas públicas en los años de la pandemia, como ha ocurrido con otras aerolíneas europeas. La compañía portuguesa arrastraba una crisis que desde hace años, situación que llevó al Ejecutivo de Lisboa a nacionalizar la aerolínea a su nacionalización en 2016.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.