La política “cero Covid” es evidentemente uno de los vientos en contra más fuertes para la economía China, además de la propiedad inmobiliaria. Ha habido mucho debate sobre las razones de la insistencia de su gobierno en lo que ha demostrado ser extremadamente costoso para su economía y sociedad. Pero una relajación significativa de la política “cero Covid” requiere de un aumento notable en las vacunas, especialmente de refuerzo, pues la vacunación se ha estancado desde mayo y la de refuerzo está muy por detrás de la de algunos países asiáticos. Incluso hay dudas sobre la efectividad de las vacunas de fabricación nacional. Sin embargo, en Hong Kong se puede elegir entre la vacuna china Sinovac y la ARNm de Pfizer, siendo la diferencia en eficacia en casos graves insignificante tras tres dosis, aunque la china funciona mucho peor si las personas reciben solo una. El caso es que China pues mejorar significativamente la inmunidad si intensifica sus campañas de refuerzo.
Además, dado el tamaño de la población, el gobierno probablemente necesite fortalecer el sistema de salud para hacer frente al inevitable aumento de infecciones si relaja su política y ya hay informes de medios de comunicación sobre nuevas instalaciones de aislamiento en grandes ciudades como Shanghái.
Pero la señal más importante sería un cambio gradual en las narrativas del gobierno sobre la pandemia, destinado preparar mentalmente a una población de 1.400 millones, pues la credibilidad del Partido Comunista está ligada a la idea de que el enfoque “cero Covid” es lo correcto. El próximo foco de atención es la Asamblea Popular Nacional en marzo de 2023, cuando la reorganización de la dirección del partido comunista se completará. Después podría eliminarse gradualmente la política “cero Covid”.
Recuperación a dos niveles
De manera que la recuperación a dos niveles de China puede continuar, con mejora industrial, pero peor comportamiento del consumo. Efectivamente, según la Oficina Nacional de Estadísticas, el PIB chino se ha expandido 3,9% interanual el tercer trimestre, superando las expectativas y por encima del 0,4% del segundo. La mejora de la actividad industrial ha sido uno de los principales impulsores, con gran mejora respecto al segundo trimestre por cierres Covid en algunas ciudades importantes, incluida Shanghái. Incluso la producción de automóviles ha registrado un sólido crecimiento del 23,7% interanual en septiembre. Este repunte es consistente con la mejora del crédito, con la flexibilización monetaria del Banco Popular de China y apoyo fiscal a la inversión en infraestructuras, aunque la demanda de los consumidores se ha mantenido moderada, con débiles ventas de viviendas, aunque en menor contracción. De hecho, la mejora en el consumo de los hogares es evidente aunque muy limitada, probablemente debido a las persistentes restricciones Covid. El caso es que no esperamos colapso de precios de la vivienda, ya que no hay señales de burbuja impulsada por la demanda. Los precios de la vivienda han disminuido 3,8% interanual en ciudades nivel 3, pero aumentado 2,7% en la de nivel 1 respecto a hace un año.
Dada esta imagen mista de la economía, mantenemos una previsión de crecimiento del PIB de China del 3,2% en 2022.
Dong Chen, economista de Pictet WM
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.