
Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha hecho buenas las previsiones de los analistas y ha aprobado por unanimidad una subida de los tipos de interés del país de 50 puntos básicos, hasta situarlos en un rango objetivo de entre el 4,25% y el 4,5%.
Esto supone el mayor precio del dinero registrado por el país desde diciembre de 2007, pocos meses antes de que se desencadenara la crisis de ese año con las quiebras de Bear Sterns y Lehman Brothers.
Con el incremento de este miércoles, la Fed ha subido los tipos en siete ocasiones de las ocho veces que se ha reunido durante 2022.
«La inflación sigue siendo elevada, reflejando desequilibrios de oferta y demanda relacionados con la pandemia, con mayores precios energéticos y de los alimentos y amplias presiones de precios», avisa la Fed, que insiste en que será «apropiado» acometer nuevas subidas de los tipos de interés en próximas reuniones.
Se han mantenido sin cambios los planes de reducción del balance, reinvirtiendo los principales de la deuda que venza, a excepción de 95.000 millones de dólares cada mes, entre bonos del Tesoro y titulizaciones hipotecarias.
El presidente de la Fed, Jerome Powell, defiende los incrementos de tipos, que vienen justificados por el riesgo de que la elevada inflación se vuelva más permanente: «El peor dolor vendría de fallar al subir los tipos lo suficientemente alto y permitir que la inflación se afiance. Ojalá hubiera un modo completamente indoloro de restaurar la estabilidad de precios, pero no lo hay y esto es lo mejor que podemos hacer».
Pese a que los datos de inflación de los últimos meses han retrocedido desde sus máximos de junio, la Fed ha indicado que el nivel de encarecimiento de precios sigue siendo «elevado». Aunque son «una reducción bienvenida», Powell deja muy claro que «hará falta sustancialmente más evidencias para tener la confianza de que la inflación está en una senda a la baja».
Mediolanum: crecimiento con endurecimiento
Christian Scherrmann, U.S. Economist para DWS, cree que el hecho de que la inflación mostrara los primeros signos de enfriamiento «no es la principal motivación del cambio de rumbo de la Fed». «El desfase temporal con el que la política monetaria influye en la economía fue probablemente la principal razón. Normalmente, se considera que las subidas de tipos necesitan hasta cuatro trimestres para mostrar plenamente su efecto en la economía. Por lo tanto, la subida de tipos de interés de hoy pretende ejercer su influencia a finales de 2023, momento en el que se espera que la inflación esté en una senda sostenida hacia 2% fijado por el banco central, o cerca de ella», argumenta.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.