La Autoridad de los Mercados y la Competencia de Reino Unido (CMA, por sus siglas en inglés) advierte que la adquisición de Activision Blizzard por Microsoft, pactada hace un año en unos 69.000 millones$ (64.364 millones€), es perjudicial para la competencia al generar precios más altos, así como menos opciones e innovación para los jugadores.
La CMA decidió en septiembre de 2022 abrir una investigación en profundidad liderada por un panel independiente de expertos sobre la transacción, que también está siendo sometida al escrutinio de los reguladores de Estados Unidos y la Unión Europea, al considerar que conllevaba riesgos para la competencia en el mercado británico.
En las conclusiones provisionales de esta investigación, la CMA destaca que el acuerdo suscita preocupaciones ya que Microsoft puede reforzar su posición en el segmento de juegos en la ‘nube’, «sofocando la competencia en este mercado en crecimiento», además de perjudicar a los jugadores que no pueden pagar consolas más caras.
«La evidencia disponible indica que a Microsoft le resultaría comercialmente beneficioso hacer que los juegos de Activision fueran exclusivos de su propio servicio de juegos en la nube (o solo disponibles en otros servicios en condiciones materialmente peores)», argumenta el regulador, que recuerda que Microsoft ya controla hasta el 70% de los servicios globales de juegos en la nube.
El regulador de competencia del Reino Unido señala que el acuerdo para la adquisición de Activision Blizzard por Microsoft también puede perjudicar a los jugadores al debilitar la rivalidad entre las consolas de juegos Xbox y PlayStation.
Un reducido número de juegos clave, incluido Call of Duty, que actúa como insignia de Activision, tienen un papel fundamental en la competencia entre consolas.
«Esta estrategia, de comprar estudios de juegos y hacer que su contenido sea exclusivo para las plataformas de Microsoft, ha sido ya utilizada en varias adquisiciones anteriores de estudios de juegos», advierte el regulador.
«Nuestro trabajo es asegurarnos de que los jugadores no se vean atrapados en el fuego cruzado de acuerdos globales que, con el tiempo, pueden dañar la competencia y generar precios más altos, menos opciones o menos innovación», insiste Martin Coleman, presidente del panel independiente de expertos encargado de la investigación.
Coleman desvela que se ha enviado a las empresas una explicación sobre cómo pueden resolverse estas preocupaciones y solicitando sus opiniones y cualquier propuesta alternativa que deseen presentar. La CMA debe emitir su informe final antes del 26 de abril de 2023.
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