
Expectativas sobre la inflación. Fuente: Capital Group
Karsten Junius, economista jefe en J. Safra Sarasin Sustainable AM, vota por una subida de tipos de 50 puntos básicos (pb) en la reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) del16 de marzo, y que indique que es probable que se produzcan más subidas. «Sin embargo, a diferencia de las reuniones anteriores, no prevemos una orientación numérica explícita para las próximas decisiones del BCE, sino una vuelta a la verdadera dependencia de los datos», precisa.
«Esperamos que las proyecciones macroeconómicas trimestrales muestren un
mayor crecimiento del PIB, una menor inflación general y unas previsiones de inflación
subyacente más elevadas», añade.
«Nos mantenemos firmes en nuestra opinión de que es muy improbable que se produzcan recortes de tipos este año y que sólo deberían esperarse una vez que la economía mundial se ralentice de forma más acusada, lo que sólo podría ocurrir a finales de año, cuando prevemos que la economía estadounidense entre en recesión», señala.
«Los bancos centrales siempre pueden cometer dos errores: apretar demasiado, de modo que el empleo caiga más de lo necesario, o apretar demasiado poco, de modo que la inflación sobrepase su objetivo», advierte.
François Rimeu, estratega senior de La Française AM, opina de la misma manera: «El BCE aumentará sus tipos de interés oficiales en 50 puntos básicos, situando el tipo de depósito en el 3,0%, a pesar de las actuales turbulencias procedentes de los bancos regionales estadounidenses».
«La presidenta Christine Lagarde insistirá en que la prioridad del Consejo de Gobierno es devolver la inflación al objetivo del 2%, y en que ajustará su trayectoria política en función de los datos que reciba sobre la inflación, la evolución de las perspectivas y la transmisión de su política monetaria»
«Esperamos que indiquen un mayor crecimiento en 2023 (del 0,5% al 0,7%), pero un
menor PIB en 2024 (del 1,9% al 1,5%). Para 2025, esperamos que el crecimiento se
mantenga próximo al crecimiento potencial, en torno al 1,8%; que las proyecciones de inflación global del BCE se revisen a la baja durante el horizonte de proyección, dados los cambios en las hipótesis técnicas (tipos de mercado más altos, un euro más fuerte y precios de la energía más bajos), con un 2,1% en 2025 (frente al 2,3% de las proyecciones de diciembre). Esperamos que la inflación subyacente del BCE se revise al alza en 2023 (del 4,2% al 4,6%) y se mantenga prácticamente sin cambios durante los dos próximos años, en el 2,8% en 2024 y en el 2,3% en 2025», añade.
Paul Diggle, Economista Jefe de abrdn, señala que «las consecuencias de la quiebra de Silicon Valley Bank han provocado una drástica revisión a la baja de las expectativas sobre los tipos de interés en EE.UU., y algo de esto se ha extendido también a los precios del BCE». Pero cree que el BCE «seguirá adelante con la subida de 50 puntos básicos prevista».
«Sin embargo, el BCE también debe tener en cuenta que los datos de actividad económica han sido ligeramente superiores y que la inflación subyacente se encuentra en máximos históricos. Esto requiere una política más restrictiva», apunta.
«Es posible que el BCE intente hacer frente a las incertidumbres sin ofrecer orientaciones claras sobre futuras decisiones. En su lugar, harán hincapié en la dependencia de los datos, y se concederá la opción de hacer una pausa antes de que pase demasiado tiempo si la situación empeorara», subraya.
Para Ebury, «la quiebra del SVB difícilmente detendrá al BCE; seguimos apostando por una subida de tipos de 50 puntos básicos”, aunque «las recientes turbulencias en el sistema bancario estadounidense y los temores en torno a un posible contagio
garantizan que será una decisión más ajustada”.
Los expertos de la fintech especializada en divisas no creen que el BCE vaya a
comprometerse de antemano con la magnitud de las subidas más allá de
la reunión de marzo: “Esperamos que el tipo terminal del BCE se sitúe este año por encima de lo que sugieren los precios actuales del mercado, aunque es poco
probable que Lagarde lo reconozca el jueves”.
BNY Mellon: el BCE decidirá mirando a EEUU
Sebastian Vismara, estratega y economista global macro sénior en BNY Mellon Investment Management, también se apunta a la subida de 50 pb «a menos que los problemas financieros que están experimentando algunos bancos estadounidenses de menor tamaño se agraven y acaben contagiando a los grandes bancos de Estados Unidos y/o de Europa».
«Los sólidos datos de inflación y los comentarios del BCE llevaron las expectativas del mercado por encima del 4%, lo que implicaría subidas de tipos superiores a 150 pb. Tenemos nuestras dudas sobre la capacidad del BCE para cumplir con esas expectativas. La economía sigue débil y la demanda interna se redujo en el cuarto trimestre de 2022. Otro aspecto que nos parece crucial es que el mercado está subestimando el impacto negativo que tendrán en 2023 las subidas de tipos aplicadas previamente por el BCE. Además, anticipamos que la inflación subyacente no tardará en mostrar claramente que ha tocado techo. La historia nos enseña que es muy poco probable que los bancos centrales sigan subiendo tipos si cae la inflación», explica.
«Si los problemas bancarios están bajo control (como pensamos), anticipamos una subida de 50 pb en la reunión de marzo y al menos 100 p. b. más en subidas durante el segundo trimestre de 2023. En nuestra opinión, el ciclo de subidas terminará con los tipos oficiales en torno al 3,5-4%. En este caso, el BCE seguirá mostrándose hawkish hasta que la inflación subyacente dé claras muestras de moderación», añade.
«Sin embargo, si las cosas se ponen feas en Estados Unidos, hasta el punto de que la Fed se vea obligada a pausar su ciclo de subidas o, incluso, a rebajar tipos, creemos que el BCE hará una pausa tras la subida de esta semana. En este sentido, el dicho que afirma que ‘cuando Estados Unidos estornuda, el resto del mundo pilla un resfriado’ sigue siendo muy cierto», avisa.
Jeremy Cunningham, Investment Director de Capital Group, avisa que «el BCE podría subir los tipos más de lo que prevén los mercados ante el aumento de las expectativas de inflación». «Es probable que la recesión en Europa sea menos profunda de lo que se temía. La industria europea ha sustituido el petróleo y el gas rusos por otras fuentes de energía, lo que ha reducido la necesidad de realizar recortes significativos en la producción o de destruir la demanda. Este efecto de sustitución aún tiene recorrido, lo que favorecería que el impacto sobre el PIB europeo fuera inferior a lo que prevé el mercado», argumenta.
«Algunos de los principales indicadores apuntan a una importante recesión en 2023: el crecimiento de la masa monetaria (M1) se ha desplomado, lo que suele ser un indicador fiable de una recesión cíclica», subraya.
Cristina Gavín, responsable de Renta Fija en Ibercaja Gestión, considera que «pocas sorpresas se esperan en cuanto a la cuantía del movimiento en la reunión de esta semana del BCE. La elevación en el tipo de intervención de 50 pb está más que descontada por el mercado y situará el tipo de intervención en el 3,50% (3% el tipo de depósito)».
«Las probabilidades de una nueva subida de 50 pb en mayo ganan enteros, cuando hace apenas un mes, el mercado daba por cierta una subida de tan solo 25 pb. Este movimiento estaría justificado por los datos de inflación y empleo que hemos ido conociendo en los últimos meses y que situarían el tipo de depósito en el 3,50% (4% el tipo de intervención) antes de la llegada de los meses de verano», explica.
«Para las reuniones de junio y julio, aunque algún miembros más hawkish del BCE como el presidente del Banco de Austria ha defendido la necesidad de sendas subidas adicionales del 50 pb, a nuestro juicio, parece un movimiento demasiado agresivo ante el enfriamiento del ciclo económico al que estaríamos asistiendo, y en junio lo más probable sería ver una subida de 25 pb que llevaría el en el tipo de depósito hasta el 3,75%, situándose ahí el tipo terminal», opina.
Ulrike Kastens, Economist Europe para DWS, se abona a la subida de 50 pb y espera que el tipo de depósito se eleve al 4% en el verano de 2023.
Pictet: recuperación débil, pero no recesión
Nadia Gharbi, economista para Europa de Pictet WM, se apunta también a la subida de medio punto, pronostica «una recuperación débil en la Eurozona en 2023» y descarta una recesión. «Aunque esperamos que la inflación de la energía siga disminuyendo, la subyacente puede mantenerse, en gran medida por el retraso con que se trasmite el aumento de costes energéticos y laborales. Así que hemos revisado al alza nuestras previsiones de inflación subyacente en la Eurozona en 2023, de 3,5% a 4,3%, aunque mantenemos la previsión de inflación general sin cambios en 5,3%», añade. El BCE puede revisar la inflación subyacente ligeramente a la baja para 2025, hasta el 2,3%.
«Esperamos que el segundo semestre de 2023 sea más difícil para la Eurozona, por el impacto rezagado del endurecimiento monetario y la eliminación gradual de medidas nacionales de estímulo fiscal, así como crecientes vientos económicos en contra en EE. UU. En conjunto mantenemos una previsión de crecimiento del PIB para 2023 de 0,5% para la Eurozona», zanja.
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