Los fondos sostenibles ya suponen el 34% de toda la inversión colectiva

24/04/2023

diarioabierto.es. Para Gescooperativo, una primera razón para que el inversor se decante por fondos sostenibles radica en que promueven soluciones a problemas reales.

Gescooperativo, la sociedad de inversión colectiva del Grupo Caja Rural, coincidiendo con el segundo aniversario de la entrada en vigor del reglamento SFDR (Reg. UE 2019/2088), que promueve la transparencia de la información en materia de sostenibilidad para los productos financieros, ha analizado las ventajas que
supone para los inversores optar por fondos que centran su estrategia en empresas y
sectores sostenibles frente a otros activos tradicionales de inversión colectiva.

Esta legislación establece que los gestores de activos tienen que clasificar cada uno de sus productos de inversión en uno de estos tres artículos:

  • Artículo 6, que incluye a aquellos productos sin objetivos de sostenibilidad;
  • artículo 8, que encuadra a los que promueven iniciativas sociales y ambientales junto a los objetivos tradicionales,
  • y artículo 9, que presentan abiertamente objetivos explícitos de sostenibilidad. Estos últimos son los productos de inversión más ‘verdes’ y se plantean, entre otros propósitos, la reducción de las desigualdades, la reducción de las
    emisiones o la preservación de la biodiversidad.

La inversión con criterios sostenibles, y en concreto la que corresponde a los fondos
encuadrados en los artículos 8 y 9 creció un 60% en España el año pasado, hasta
alcanzar los 103.066 millones€. Desde marzo de 2021, cuando entró en vigor la
normativa SFDR, han pasado de representar un 19,8% a suponer prácticamente el 34% de la inversión total en este tipo de activos.

Ventajas de situarse en una megatendencia

Para Gescooperativo, una primera razón para que el inversor se decante por fondos
sostenibles radica en que promueven soluciones a problemas reales. Es decir, el
inversor está colocando su dinero en activos de empresas que alinean sus actividades con criterios ASG (ambientales, sociales y de gobernanza), que son además aquellos
que en este momento están en el punto de mira de las políticas económicas de áreas
de influencia tan importantes como la Unión Europea.

Gescooperativo destaca el papel de los fondos Next Generation, aprobados tras la crisis sanitaria y económica que provocó la pandemia, que además de ser una herramienta dirigida a facilitar la recuperación económica de los países comunitarios, persiguen también una profunda transformación del tejido productivo hacia la digitalización y la sostenibilidad.

“Las empresas recibirán recursos económicos para promover este tipo de prácticas, lo
que convierte a la inversión con criterios sostenibles en una megatendencia. Y, desde
el punto de vista de la lógica inversora, situarse en estas dinámicas antes de que
ocurran, constituye siempre una oportunidad para el inversor”, aseguran desde
Gescooperativo.

La segunda ventaja reside para Gescooperativo en la gestión del riesgo. A diferencia de una gestión tradicional basada en análisis financieros y sectoriales, en el caso de las inversiones sostenibles son los medios de comunicación quienes mantienen su foco
puesto sobre las empresas incumplidoras, cuyas actividades impactan negativamente
en el medio ambiente y los derechos humanos. “Este aspecto constituye una garantía
adicional para los inversores, en tanto que la publicación de una información adversa
terminará penalizando a la empresa. El inversor puede evitar invertir en ella por
razones de mala praxis y, a la postre, evitarse disgustos”, señalan desde la sociedad
gestora.

En relación con el horizonte temporal de la inversión que sería deseable cuando
hablamos de fondos sostenibles, Gescooperativo cree que éste se puede adecuar,
teniendo en cuenta que la oferta es muy amplia. Sin embargo, “una hoja de ruta
interesante podría ser plantearse la inversión con el horizonte temporal de la agenda
20/30. Quizás sea un periodo más largo que el que se plantea para otros fondos de
renta variable, pero puede ser un plazo que tenga sentido”, señalan desde
Gescooperativo.

En cuanto a la rentabilidad que obtienen estos fondos, Gescooperativo asegura que se
ha terminado con el mito de plantear la cuestión como una dicotomía entre
sostenibilidad o rentabilidad. “Las dos tipologías de fondos están a la par en este
aspecto, si bien una buena gestión puede hacer que estos fondos superen en
rentabilidad a los tradicionales”.

Según Gescooperativo, las compañías consideradas sostenibles parten con un pequeño punto de ventaja, dado que se está produciendo la transición hacia este tipo de inversiones y la tendencia apunta a que irá a más. “Si una empresa de este tipo está ya posicionada y, además, cuenta con mayores recursos de financiación, parte con una
ventaja clara”, subrayan.

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