McKinsey & Company ofrece 7 consejos para implementar la inteligencia artificial generativa

26/05/2023

diarioabierto.es. La falta de precisión de esta tecnología suscita reticencias entre los CEO.

La inteligencia artificial (IA) evoluciona muy rápido, mientras que los altos ejecutivos de las empresas todavía se plantean la viabilidad de incorporar a sus modelos de negocio esta herramienta, en su modalidad generativa, esto es, para crear contenidos en forma de imágenes, texto, audio… Para ayudarles a dar el paso, la consultora McKinsey & Company ha publicado el informe Lo que cada CEO debería saber sobre la IA generativa.

Este informe recoge 7 recomendaciones clave para que las compañías puedan empezar a trabajar con la IA generativa, y los CEO sepan cómo y cuándo actuar a tiempo. Estos son los 7 consejos de McKinsey & Company:

  1. Organizar. La IA todavía no ha alcanzado un nivel de precisión esperado, lo que suscita reticencias entre los CEO. Por ello, McKinsey sugiere crear un grupo de trabajo específico para identificar y priorizar los mejores casos de uso y, de esa forma, que se pueda aplicar de forma segura y coordinada, dadas sus singulares probabilidades de riesgo y su capacidad para ser aplicada en cualquier ámbito de la empresa.
  2. Reimaginar. La facilidad de la IA generativa a la hora de desplegarse puede tentar a las empresas a aplicarla únicamente en casos esporádicos. Sin embargo, según el análisis, sería conveniente centrarse en las áreas que producen más valor y en cómo la combinación de tecnologías podría permitir nuevas formas de trabajar.
  3. Habilitar. Según el estudio de la consultora, para aprovechar todo el potencial de esta tecnología, esta requiere de una gran cantidad de datos y tecnología moderna.
  4. Construir. Además, teniendo en cuenta que la IA se está desarrollando muy rápidamente, haciendo que las empresas deban actuar con celeridad para asegurarse una ventaja competitiva, construir se muestra como otra de las recomendaciones clave dentro del proceso de implantación de la IA generativa. ç
  5. Equilibrar. El análisis de McKinsey apunta a que, pese a que las oportunidades para generar valor abundan, los CEO suelen equilibrarlas con los riesgos que implica la IA generativa, por lo que una forma de equilibrar en establecer principios éticos y directrices de uso que tengan en cuenta los riesgos específicos de cada caso. A este respecto, Benjamim Vieira, socio sénior de McKinsey & Company, apunta: “Cada CEO debe trabajar con el equipo ejecutivo para reflexionar sobre dónde y cómo participar. Algunos ejecutivos pueden decidir que la IA generativa presenta una oportunidad de transformación para sus compañías, ofreciendo la oportunidad de reinventar todo. Desde la investigación y el desarrollo hasta el marketing, las ventas y las operaciones de los clientes. Otros pueden optar por comenzar poco a poco y escalar más en el futuro. Una vez tomada la decisión, existen caminos técnicos que los expertos en IA pueden seguir para ejecutar la estrategia, dependiendo del caso de uso.
  6. Solicitar. Esta acción recomendada por McKinsey & Company se centra en la creación y mantenimiento de un conjunto equilibrado de alianzas, ayudando así a las compañías a avanzar rápidamente. Recomienda también esta consultora asociarse con proveedores y expertos, a fin de crear aplicaciones y beneficiarse de los últimos avances tecnológicos y de la asistencia técnica.
  7. Enfocar. Los distintos casos de uso requieren distintos niveles y cantidades de conocimientos técnicos. Debido a esto, McKinsey recomienda contratar a los profesionales adecuados para desarrollar herramientas de IA generativa, así como formar y educar a la mano de obra existente. De esta forma se consigue enfocar.

El peligro de no actuar
El análisis de McKinsey alerta del peligro que supone no pasar a la acción. Señala que, si bien hay diferentes grados de inversión y requisitos técnicos necesarios para implementar la IA generativa, es preciso considerar que el aspecto negativo de la inacción podría hacer que una compañía quede rápidamente rezagada con respecto a su competencia.

El estudio añade que gran parte del uso —aunque no necesariamente todo el valor— de la IA generativa en una organización, proviene de trabajadores que emplean características integradas al software que ya tienen. Por ejemplo:

  • Los sistemas de correo electrónico podrán ofrecer la opción de escribir los primeros borradores de mensajes
  • Las aplicaciones de productividad crearán el primer borrador de una presentación en base a una descripción
  • El software financiero podría facilitar una descripción de las características destacadas en un informe financiero. 

“La tecnología de IA generativa está avanzando rápidamente. Por ejemplo, OpenAI lanzó el pasado 13 de marzo GPT-4, que ofrece mejoras significativas del 40% frente a GPT-3.5 en la precisión y mitigación de errores. Sin embargo, todavía hay algunos CEO que tienen cautela a la hora de actuar con este tipo de herramientas y quieren conocerlas más experimentando con algunos casos de uso antes de realizar grandes inversiones. Pero lo cierto es que el ciclo de lanzamiento, la cantidad de start-ups y la rápida integración en las aplicaciones de software existentes son notables. Estas herramientas resultan ideales para automatizar, aumentar y acelerar el trabajo de cualquier empresa”, concluye Viera.

Más información
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