Las mentiras (por mucho que quiera disfrazarlas de «inexactitudes») sobre las pensiones y sobre la situación económica, los acuerdos con la ultraderecha Vox tras las elecciones autonómicas y locales (que le han dado el poder en Extremadura y Comunidad Valenciana, entre otras, pero a cambio de incumplir el ‘mantra’ de que gobierne el partido más votado, como has sucedido también en Canarias gracias a un pacto con Coalición Canaria) y errores de estrategia como no acudir al debate final en TVE (ofendiendo de paso a los profesionales de la televisión pública) o poner en duda la imparcialidad de Correos para gestionar el voto a distancia explican por qué se le cierran a Alberto Núñez Feijóo las puertas de La Moncloa.
El más sincero en ese sentido ha sido el vicesecretario de Cultura y Sociedad Abierta del PP, Borja Sémper, que asegura que los 136 escaños logrados por su partido en las elecciones generales son un resultado «extraordinario» pero «insuficiente» en comparación con las expectativas del partido y para «un gobierno claro y limpio a partir de hoy».
«Con una política tan polarizada, hay gente a la que probablemente no le haya gustado interpelaciones a lo largo de la campaña también a posibles acuerdos con el Partido Socialista. Y otros han tenido muchas prevenciones también a posibles pactos con Vox», admite.
Considera que en «muchas provincias» Vox ha tenido un porcentaje de voto que no le ha permitido tener diputados y al PP se «lo ha quitado».
Sémper ve «un Sánchez debilitado dependiendo de Bildu, de Puigdemont y de Esquerra Republicana», lamenta que no haya sobre la mesa pactos «de generosidad y de talla de Estado», y defiende que corresponde al PP iniciar el proceso de investidura y que aspiran a gobernar «en solitario con pactos puntuales», aunque sea «muy difícil plantearlo».
Porque Sánchez está «en manos» de partidos que lo primero que van a plantearle al sentarse a negociar es, «como mínimo, un referéndum de independencia». Por eso emplaza al PSOE a «replantearse» hacia dónde quiere conducir al país, ofreciéndole pactos de Estado con un gobierno que lidere Alberto Núñez Feijóo.
El PP llamará «primero» al PSOE para buscar esas «fórmulas alternativas», con el objetivo de que la gobernabilidad de España no dependa de «los que no creen en la convivencia entre españoles», en alusión a las formaciones independentistas.
Es «inédito» que la segunda fuerza, el PSOE, aspire a gobernar después de haber «perdido» las elecciones del 23 de julio, que dejan un escenario político «endiablado» fruto del «ruido» y la «polarización», concluye Sémper.
La secretaria general del PP, Cuca Gamarra, alerta del «riesgo» de que Pedro Sánchez, «intente conformar una mayoría» para una investidura «haciendo nacer un nuevo Frankenstein dos», pero que lleve a España a una situación de «bloqueo institucional absoluto». En ese caso estaría en una situación de «mayor debilidad que nunca» al estar en manos de Bildu y de un «huido de la Justicia», en alusión a Carles Puigdemont
«A lo mejor la aritmética puede dar» pero no «la gobernabilidad no». «El escenario que ayer celebraba Pedro Sánchez es un escenario de bloqueo absoluto», asegura. Gamarra repite el argumento de Feijóo en Génova: en España «siempre» quien ha ganado «ha liderado el siguiente Gobierno». «El PP tiene responsabilidad de empezar a conformar una mayoría suficiente, y fácil no es», admite.
Acierto de Pedro Sánchez al convocar elecciones anticipadas
El equipo de Asuntos Públicos de PROA Comunicación ha elaborado un informe sobre las elecciones generales, con tres conclusiones principales:
- 1. El PP ha ganado las elecciones e intentará gobernar: El Partido Popular (PP) se ha posicionado como la primera fuerza política y buscará formar gobierno. Sin embargo, enfrenta dificultades para conseguir los apoyos suficientes que le permitan alcanzar una mayoría parlamentaria.
- 2. Resistencia del bloque de la izquierda: La jornada del 23J se ha caracterizado por la sorprendente resistencia del bloque de la izquierda contra las encuestas y pronósticos, lo que ha tenido un impacto significativo en los resultados y las opciones de gobierno. La alta participación — el 70,40%, superando los índices de elecciones anteriores— ha sido clave en la definición de los resultados y las opciones de gobierno.
- 3. Escenario de gobierno de coalición: Aunque existe la posibilidad de un gobierno de coalición, el escenario más probable es la repetición de las elecciones debido al bloqueo político que se ha generado tras los comicios y el incremento del coste político de los pactos postelectorales.
Scope: la complejidad de las coaliciones
Jakob Suwalski, director de calificaciones públicas y soberanas de Scope Ratings, tiene muy claro que a pesar de ganar las elecciones «es muy poco probable que pueda formar Gobierno» el PP. Por su parte, «Pedro Sánchez tendrá que forjar alianzas aún más frágiles y hacer concesiones significativas».
«Ante este telón de fondo, España, que preside el Consejo de la UE hasta finales de año, se enfrenta a un prolongado periodo de incertidumbre. Si no se logra tender un puente entre los partidos, podría producirse un bloqueo político. Si ninguno de los principales partidos puede formar Gobierno, puede que se repitan las elecciones, como ocurrió en 2019 (las elecciones del domingo fueron las quintas desde 2015)», apunta.
El nuevo Gobierno «heredará una economía, en general, próspera, pero también se enfrenta a problemas crediticios cruciales, incluidos desafíos económicos estructurales como el alto desempleo, a pesar de un crecimiento relativamente favorable». avisa. «También debe lidiar con la reducción del déficit en medio de un mayor gasto social y sanitario debido al envejecimiento de la población y las pensiones indexadas en un entorno de alta inflación, al tiempo que garantiza el apoyo focalizado en esta población», añade.
«Puede tener más dificultades para aplicar políticas y reformas a largo plazo, al tener que sortear las complejidades de la política de coaliciones. Esto puede afectar a la gobernanza y a la rapidez de la toma de decisiones. El mantenimiento de la estabilidad política y la realización de inversiones públicas son vitales para las economías, en particular para la española, que depende de las entradas de capital extranjero para estimular la inversión debido a su posición de inversión internacional neta estructuralmente negativa», subraya.
«Giro incompleto a la derecha», para Juluis Baer
Dario Messi, Fixed Income Analyst de Julius Baer, interpreta que «España experimenta un giro incompleto a la derecha con las elecciones generales anticipadas del fin de semana, en las que la oposición y el conservador Partido Popular obtuvieron la mayoría de los votos, pero se quedaron a las puertas de la mayoría, incluso con el apoyo del ultraderechista Vox. La formación de gobierno será un proceso largo y complicado»
«Tras la derrota del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) del Presidente Sánchez frente al conservador Partido Popular (PP) en las elecciones regionales de finales de mayo, los votantes españoles acudieron a las urnas el fin de semana en unas elecciones generales celebradas antes de lo previsto. España está experimentando un giro hacia la derecha (centro), siguiendo en parte la tendencia de otros países europeos. Sin embargo, este cambio sigue siendo incompleto en esta fase, con casi el 100% de los votos escrutados. En unas elecciones con una participación superior a la esperada, por encima del 70%, el PSOE obtuvo 122 escaños en la Cámara Baja, mientras que el PP se aseguró 136 escaños, lo que sigue estando lejos de la mayoría, incluso con el apoyo del partido de extrema derecha Vox (33 escaños)», explica.
«Por tanto, la formación de gobierno será un proceso largo y complicado, y es posible que se repitan las elecciones. La política social ha estado en el punto de mira durante la campaña electoral; en cuanto a la agenda económica, se esperaría que un nuevo gobierno de centro-derecha se centrara en la consolidación fiscal a medio plazo y en recortes fiscales, mientras que otro mandato para el gobierno actual implica una continuación», apunta.
«En conjunto, la economía española está superando actualmente a la de la Eurozona en general, tras la fuerte caída sufrida al inicio de la crisis de la pandemia. La inflación en el país se ha visto influida por una serie de factores, entre ellos una repercusión más rápida de los precios del gas a los consumidores, un tope a los precios del gas y un menor crecimiento relativo de los salarios, que ha apoyado una dinámica desinflacionista más rápida que en otros países europeos. Un cambio de liderazgo aún posible y una mayor atención a la disciplina fiscal podrían respaldar aún más el actual impulso de estrechamiento de los diferenciales de la deuda soberana, que ahora probablemente experimente una pausa en medio de la incertidumbre política desencadenada por las elecciones», subraya el experto de Julius Baer.
«No obstante, mantenemos nuestra opinión positiva sobre la deuda pública española y nuestra calificación de sobre ponderar la periferia de la zona del euro en general, a pesar de los retos futuros. Mientras tanto, mantenemos una posición neutral sobre la renta variable española, ya que el contexto macroeconómico y las expectativas de beneficios siguen siendo menos favorables.», concluye.
«El resultado económicamente menos deseado» para Admirals
Franco Macchiavelli, responsable de análisis de Admirals España, destaca que el Ibex abre la jornada con caídas tras el resultado de las elecciones generales: «La subida del Ibex de más de 400 puntos desde mayo, parecía recoger una victoria de la derecha más proempresa, sin embargo, el resultado de ayer podría catalogarse como el resultado económicamente menos deseado».
«Esto es debido a que ninguno de los dos grandes bloques tiene suficiente fuerza para gobernar solo, y esto obliga a que los grandes partidos busquen alianzas. La izquierda podría buscar el apoyo de los partidos independentistas, pero el precio de su apoyo es alto, lo cual podría derivar en cesiones desagradables y resultados colaterales, como los acontecidos en la marcha de muchas empresas como Sabadell, Naturgy o Colonial, que llevaron sus oficinas fuera de Cataluña. Por lo tanto, abrir conversaciones con Cataluña podría traer más incertidumbre a los mercados», apunta.
Avisa del riesgo de una parálisis política, que generaría «estancamiento en la obtención de los fondos europeos y una presidencia española de la Unión Europea poco impactante».
«A pesar de haber recibido más de la mitad de los fondos asignados, es preocupante que 37.000 millones€ no hayan tenido un impacto significativo en la economía real, ya que uno de cada 4 euros no llegó a ser efectivamente utilizado en dicho ámbito», advierte.
«España depende en gran medida de la situación económica de sus socios europeos, especialmente Alemania y el Reino Unido. Si estos países muestran crecimiento o prosperidad, es más probable que España también lo haga. Hasta ahora, el mercado laboral español ha resistido bien el impacto de la subida generalizada de precios. Además, la balanza de pagos muestra un superávit en cuenta corriente. Sin embargo, la parálisis política impide realizar cambios en los impuestos y materia fiscal, además de confirmar la prórroga de los presupuestos. Por lo tanto, incluso con una victoria del bloque de la derecha, no se esperan grandes modificaciones fiscales en cuanto a impuestos. Es importante tener en cuenta que el mercado tiende a reaccionar negativamente ante noticias de última hora y grandes reducciones fiscales, como se ha visto recientemente en el caso de Liz Truss en el Reino Unido. Por lo que dicho escenario se descarta como una posibilidad en España», explica
«Los bonos podrían apuntar incrementos durante los próximos días debido al a incertidumbre, pero si el escenario continúa así, el mercado seguiría cotizando la incertidumbre reflejada el viernes. El efecto en los mercados en general dependerá del BCE y de cuántas subidas adicionales aplique, además del comunicado que ofrezca Christine Lagarde este jueves», recalca.
«Es importante tener en consideración que el Ibex es un índice que está muy influenciado por el sector bancario, independientemente de qué partido político esté en el poder. Incluso con el Partido Popular gobernando, el impuesto a la banca seguiría en vigor. En cuanto al tema de la energía, las empresas renovables suelen obtener un impulso favorable cuando hay un gobierno de izquierda, mientras que las compañías nucleares pueden enfrentar mayores restricciones y medidas desfavorables. En el ámbito inmobiliario, la incertidumbre recae sobre las inmobiliarias, ya que no se logra vislumbrar un cambio significativo en la política de vivienda, y en la práctica, esta área depende más de las decisiones y regulaciones de las comunidades autónomas que del gobierno central», añade el experto de Admirals.
«Es esencial tener en cuenta estos factores y su potencial impacto en los distintos sectores económicos, ya que la estabilidad y las políticas gubernamentales pueden influir en el comportamiento de los mercados y en las perspectivas de inversión en España. En 2019, hubo 2 elecciones en España y la economía creció sin impacto significativo en los mercados, por lo que no esperamos un gran impacto en los mercados debido a esta variable. Ahora, el enfoque está en el bloque europeo y la política monetaria por parte del BCE para evaluar la repercusión en los principales países europeos y por ende, en la economía española», concluye.
Sin tensión especial en los mercados, destaca AXA IM
Para Gilles Moëc, economista jefe en AXA IM, «es un buen signo de los tiempos que no haya surgido ninguna tensión especial en los mercados -ni siquiera mucha curiosidad- en vísperas de las elecciones generales en España. Hace diez años, la crisis periférica aún estaba en pleno apogeo, y los cambios políticos al minuto eran escrutados por los inversores. El hecho de que la salud económica de España no sea actualmente una preocupación importante ayuda, por supuesto. La inflación acaba de caer por debajo del 2%, cortesía de los fuertes efectos de base de los precios de la energía y los alimentos, y el país está evitando actualmente la contracción del PIB en la que ha caído Alemania en el cuarto trimestre de 2022 y el primer trimestre de 2023».
«Esto es aún más notable si se tiene en cuenta que España fue uno de los países más afectados por los efectos económicos de la pandemia, con una caída del PIB de más del 10% en 2020, el doble que la media de la zona euro. Sin embargo, la recuperación posterior ha sido potente, aunque el país apenas ha cubierto la brecha con respecto al nivel del PIB anterior a la pandemia, más tarde que la zona euro. Otra fuente de tranquilidad para el mercado es que, a pesar de la pérdida acumulada de PIB superior a la media, el déficit primario de España debería situarse en 2023 muy cerca de la media de la zona según las últimas previsiones de la Comisión Europea», opina.
«El enfoque de Sánchez sobre las cuestiones macroeconómicas podría haberse definido por una voluntad de corregir algunos de los efectos sociales adversos del doloroso ajuste por el que atravesó el país bajo sus dos predecesores, sin poner en peligro su éxito. Las reformas posteriores a 2010, combinadas con la moderación salarial que los sindicatos acabaron aceptando, pusieron fin a lo que había sido la causa fundamental de la desaparición del país en 2010: un importante descenso de la competitividad a medida que la economía se recalentaba en respuesta a la repentina bajada de los tipos de interés permitida por la unión monetaria. En lugar de fijarnos en «medidas de precio» de la competitividad, como los costes laborales unitarios relativos, creemos que tiene más sentido analizar la capacidad de un país para perder o ganar cuotas de mercado comparando las exportaciones reales con la demanda externa (la media ponderada del crecimiento de las importaciones de los clientes). Tras el descenso masivo de la fase anterior a la crisis soberana, España ha sido capaz de mantener su cuota de mercado. El declive de los años de la pandemia se debe, por supuesto, a la especialización del país en la exportación de servicios, y los resultados desde la recuperación están en línea con la tendencia anterior. Parece que el beneficio del ajuste impulsado por la crisis perdura», argumenta.
«El extremo dualismo del mercado laboral español entre los que tienen contratos indefinidos y los que alternan contratos temporales y periodos de desempleo ha sido durante décadas una debilidad estructural de la economía española, a menudo considerada responsable de los mediocres resultados de productividad del país –las empresas no ven sentido a invertir mucho en la formación de una mayor proporción de trabajadores no permanentes, y los que tienen contratos temporales ven poco sentido o tienen pocas oportunidades de mejorar su capital humano–. La reforma del año pasado combinó incentivos y reglamentación para que más trabajadores con contrato de duración determinada pasaran a tener contratos indefinidos, al tiempo que se preservaba la capacidad de las empresas para hacer frente a las fluctuaciones de la demanda mediante el recurso a los expedientes de regulación de empleo (ERE) temporales, muy utilizados durante la pandemia. Los últimos datos apuntan a un repunte general de la creación de empleo junto con un aumento significativo de la proporción de contratos indefinidos», destaca.
Pero el experto de AXA IM avisa: «No todo es color de rosa en España. El déficit público puede estar bajo control, pero la deuda pública alcanzará probablemente el 111% del PIB este año, mientras que la subida de los tipos de interés hará que la ecuación fiscal sea más difícil de resolver en los próximos años. Con todo, aunque las elecciones no hayan aportado tanta estabilidad al país, su posición subyacente es probablemente lo bastante sólida como para ayudarle a atravesar algunos meses más de incertidumbre si, por ejemplo, hay que organizar nuevas elecciones. En cualquier caso, en la campaña no hubo ningún abismo entre los proyectos económicos de PSOE y PP. Como era de esperar, el primero se centró más en los dividendos del crecimiento que traerá el desembolso de los fondos Next Generation, mientras que el segundo se centró más en algunas bajadas de impuestos, pero no hubo nada revolucionario sobre la mesa. Tenemos muchas razones para estar preocupados por Europa en estos momentos, pero España puede seguir estando a cierta distancia de los primeros puestos de nuestras preocupaciones».
eToro se decanta por una repetición del Gobierno de coalición
Javier Molina, analista senior de mercados para eToro, defiende que «tras los resultados de las elecciones en España se abren varias posibilidades, incluida una repetición de estas. Sin embargo y dada la trayectoria mostrada hasta la fecha, asignamos una mayor probabilidad a la formación de un gobierno de coalición entre PSOE, Sumar y el resto de los socios actuales. En cualquier caso, el Gobierno resultante adquirirá una gran importancia relativa para hacer frente a los distintos retos económicos que se vislumbran en el horizonte económico español, sino que también ofrecerá una oportunidad para promover la estabilidad y la resiliencia del país».
«Políticas fiscales responsables, potenciar una economía diversificada y una orientación hacia la sostenibilidad situarán a España en una mejor posición para afrontar los retos actuales y futuros en un complejo escenario macroeconómico global. La clave pasa por tomar decisiones estratégicas enfocadas en el bienestar económico y social del país», subraya.
«El nuevo gobierno de España se enfrenta a un complejo escenario económico caracterizado por la necesidad de formular políticas que se adapten a las nuevas realidades macroeconómicas del mundo. Con tipos de interés al alza y persistentemente altos, una inflación subyacente elevada y complicada de reducir, y un crecimiento económico incierto en España y Europa, es imperativo que el país establezca marcos fiscales responsables que puedan salir de las turbulencias económicas y aumentar la resiliencia ante los desafíos futuros», apunta.
«La economía española se enfrenta a un escenario complicado a pesar de que las nuevas elecciones mantienen a la coalición gubernamental de turno en el poder. Por otro lado, el sector turístico continúa mostrando un buen desempeño, apoyado en un aumento en el número de turistas extranjeros y una creciente demanda interna. Sin embargo, el sector manufacturero luchó y enfrentó desafíos derivados de la incertidumbre global y las complejas tendencias de consumo», remarca el experto de eToro, que hace varias reflexiones más:
- «Ante este escenario, el nuevo gobierno debe enfocarse en desarrollar políticas que promuevan la estabilidad y la resiliencia económica. Un aspecto clave es enfrentar de manera efectiva los desafíos que plantea la incertidumbre macroeconómica global, lo que requiere estrategias sólidas para adaptarse al cambiante entorno internacional.
- El uso eficiente de los fondos europeos podría proporcionar un alivio temporal, pero debe gestionarse de manera responsable y orientarse a inversiones estratégicas que fortalezcan la economía a largo plazo. Además, el estímulo fiscal debe ir acompañado de medidas para mantener la salud fiscal y garantizar que España esté preparada para futuras turbulencias.
- Dada la fortaleza del sector turístico y los desafíos que enfrenta el sector manufacturero, el gobierno debe fomentar la diversificación económica. Fomentar la innovación y la digitalización en los sectores tradicionales, así como apoyar el crecimiento de las industrias emergentes, es crucial para construir una estructura económica más resistente que dependa menos de factores externos.
- Los gobiernos también deberían priorizar la sostenibilidad en todas las áreas de la economía. Esto incluye acelerar la transición hacia una economía más verde, promover la energía limpia y sostenible e implementar políticas para abordar los desafíos del cambio climático.
«Si miramos a las Bolsas y desde un punto de vista estadístico, las elecciones no han cambiado la tendencia dominante en la bolsa y pensamos que seguirá el viento de cola favorable para el Ibex-35. Los 10.000 puntos son un objetivo asumible en el corto plazo. No olvidemos que, con dividendos, el índice se encuentra muy cerca de los máximos históricos. La tendencia alcista de la Bolsa española se debe a diversos factores como el bajo rendimiento del último año, el alza del sector financiero, y al éxito de empresas como Inditex o Iberdrola. En definitiva, si se mantiene el actual gobierno y pese a las incertidumbres existentes, los grandes beneficiados serán sectores como el turismo, el de las energías renovables, la construcción o todo lo relacionado con el vehículo eléctrico y no esperamos un cambio de tendencia», concluye.
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