Los analistas critican que la Fed genera incertidumbre y dudas sobre su capacidad de previsión

27/07/2023

Miguel Ángel Valero. "No descartamos que los bancos centrales puedan inducir a la economía en una recesión si no aumentan la prudencia", avisa Carlos del Campo (Diaphanum).

Carlos del Campo, del equipo de inversiones de Diaphanum, interpreta las decisiones de la Reserva Federal: » Tras la pausa realizada en junio y a pesar de la moderación de la inflación, la Fed volvió a subir los tipos de interés 25 puntos básicos (pb), hasta máximos de 22 años, consolidándose el ciclo de endurecimiento de política monetaria más agresivo desde la década de los 80. Con este movimiento, la Fed quiere evitar una relajación de las condiciones financieras y ganar margen de maniobra en caso de que el mercado laboral comience a deteriorase con firmeza».

«Powell descartó recesión y ve complicado volver al objetivo del 2% hasta 2025 por lo que deja la puerta abierta a nuevas subidas en función de la evolución de los datos económicos e irán ‘reunión a reunión’. El riesgo de sobrerreacción es elevado y no descartamos que los bancos centrales puedan inducir a la economía en una recesión si no aumentan la prudencia», avisa.

Sonia Meskin, jefa de macro de EE. UU. en BNY Mellon IM, resalta que «la declaración fue moderadamente agresiva, con una expansión económica caracterizada por avanzar a un ritmo moderado (en lugar de modesto en junio)». Y que, sobre el futuro, «Powell dio pocos detalles». No explica, por ejemplo, como gestionará que » la inflación subyacente pueda permanecer rígida si el poder adquisitivo del consumidor se mantiene fuerte, incluso cuando la inflación general se reduce».

«Powell afirmó que todas las opciones siguen sobre la mesa: julio podría ser la última subida, o puede haber otra subida (¡o más!) en septiembre o más adelante este año. Esta opcionalidad máxima es buena para equilibrar los puntos de vista contradictorios sobre el Comité en este momento, pero deja a los participantes del mercado el precio de lo que ven como el resultado más probable (o deseable), incluyendo no más aumentos en 2023. Esto puede ser una visión demasiado moderada relativa a lo que finalmente termina haciendo la Fed», apunta.

«Powell no parece creer que la Fed recortará las tasas antes de la segunda mitad de 2024, al menos, por ahora», concluye.

Franco Macchiavelli, responsable de análisis de Admirals España, añade:» Al no haber ofrecido una postura clara referente a una pausa o continuación en la próxima reunión de septiembre y haber ratificado su postura de dependiente de los datos, los mercados observarán la evolución de los datos macroeconómicos de julio y agosto para afianzar el posicionamiento de cara a la próxima reunión del organismo. El discurso ha sido mixto con ligero tono continuista en cuanto a depender de los datos y no asegurar ni una pausa ni una subida, pero con movimientos mixtos reflejados en el mercado. Más allá de eso, las palabras de Powell no parecen haber sorprendido al mercado».

Gordon Shannon, gestor de TwentyFour AM (grupo Vontobel), cree que «mientras la inflación parece desplazarse hacia el objetivo, el presidente de la Fed, Jerome Powell no quiere correr riesgos, manteniéndose firme en su discurso de dependencia de los datos y tratando de mantener viva la reunión de septiembre sin descartar la posibilidad de que este incremento no sea el último. La Reserva Federal está sopesando los argumentos de que los efectos retardados de las subidas anteriores todavía se están transmitiendo a la economía, a la vez que observa atentamente los signos de restricción del crédito por parte de los bancos».

James McCann, economista jefe adjunto de abrdn, destaca que «la Fed está aún lejos de declarar la victoria en su lucha contra la inflación, aunque algunas de las tendencias más recientes de la dinámica de los precios hayan sido alentadoras» y que «aún tiene previsto esforzarse más en esta coyuntura».

«Somos escépticos y creemos que la medida de la última reunión será probablemente la última de este ciclo de endurecimiento. Es probable que la Fed mantenga los tipos estables en su reunión de septiembre, en consonancia con su deseo de recabar más información sobre la actividad y la inflación antes de volver a endurecerlos. Y para cuando llegue noviembre, pensamos que la debilidad de la situación económica impedirá un nuevo ajuste. Por supuesto, en caso de que la economía se muestre más resistente ante este endurecimiento, el banco central podría volver a plantear una o más subidas. En nuestra opinión, para que la inflación vuelva a situarse de forma sostenible en el objetivo será necesario un contexto económico mucho más débil», precisa.

Patrice Gautry, economista jefe de Union Bancaire Privée, saca cinco conclusiones:

  1. La Reserva Federal ha mantenido un tono agresivo: «La puerta sigue abierta a una nueva reunión en septiembre para decidir una pausa o una nueva subida de los tipos de interés oficiales».
  2. «Powell ha tratado de equilibrar el debate en torno a las próximas decisiones: la inflación subyacente sigue siendo demasiado alta y la mano de obra demasiado ajustada para que la situación sea más confortable, pero los riesgos son ahora ‘hacer demasiado’ en los tipos, especialmente si el objetivo es generar sólo un aterrizaje suave, lo que significa que no haya un repunte importante de la tasa de desempleo.
  3. «Parece bastante claro que el presidente de la Fed está a favor de la pausa, pero es demasiado pronto para decirlo en voz alta a los mercados».
  4. «Puede que la próxima reunión de Jackson Hole, prevista para finales de agosto, sea el lugar ideal para que Powell proponga puntos de vista más personales e impulse las expectativas con mayor comodidad. Pero, por el momento, como la inflación podría seguir siendo volátil con los precios de la energía y la mano de obra todavía ajustada, Powell quiere tener libertad para manejar las expectativas por su propia agenda».
  5. «La visión restrictiva que ha mantenido la Fed también podría ser una advertencia para los mercados monetarios que ya esperan importantes recortes de tipos en marzo-mayo del próximo año. Dado que M. Powell declaró que el camino hacia una inflación del 2% puede llevar un período de tiempo más largo, es peligroso esperar un recorte rápido y considerable de los tipos en el primer trimestre de 2024 especialmente si la economía estadounidense evita cualquier recesión y se mantiene en un escenario de aterrizaje suave».

Christian Scherrmann, U.S. Economist para DWS, insiste en que el enfoque de la Fed de ir «reunión a reunión», dependiendo de los datos, deja la puerta abierta a una nueva subida de tipos en septiembre. «Entre los factores que probablemente empujen la decisión tomada en esta reunión se encuentran un impulso económico aún robusto (aunque moderado) y señales muy preliminares de cierta relajación en el mercado laboral. Lo más probable es que estos factores sigan pesando más que el avance de la desinflación. Parece que los banqueros centrales quieren mantener todas las opciones sobre la mesa, lo que también puede interpretarse como un signo de incertidumbre, sobre todo con respecto a su propia capacidad de previsión», apunta.

«El enfoque de gestión de riesgos de la Reserva Federal sigue siendo el de pecar por exceso por el lado de los ‘halcones’ en lugar de ceder demasiado pronto», subraya.

«Quizá no tengamos que esperar hasta el 20 de septiembre para recibir más pistas. Hasta entonces se publicarán muchos datos y los banqueros centrales se reunirán en Jackson Hole a finales de agosto», añade.

Charles Diebel, Responsable de Renta Fija de MIFL, opina que la insistencia en que el endurecimiento de las condiciones aún está «pendiente» señala que, a partir de ahora, dependerán en gran medida de los datos. «La reacción del mercado fue muy moderada y la conclusión parece ser que, al menos en la próxima reunión, es poco probable que se produzca una nueva subida, aunque es posible que se produzca en el cuarto trimestre. Esto debería reforzar el rango de los bonos del Tesoro de EE.UU. al menos durante los meses de verano, pero puede tener un impacto marginalmente negativo en el dólar. Al mismo tiempo, no hay nada en el mensaje que suponga una amenaza para los mercados de renta variable», destaca.

Keith Wade, economista jefe y estratega de Schroders, cree que «aunque la subida de tipos de interés anunciadapor la Reserva Federal podría ser la última de este ciclo, es probable que la política monetaria siga siendo restrictiva durante algún tiempo». Recuerda que la Fed se ha comprometido a reducir la inflación al 2%, por lo que «no hay señales de un cambio en el objetivo».

Powell «sigue creyendo que la Fed puede alcanzar su objetivo en materia de inflación sin una pérdida significativa de puestos de trabajo». «Los partidarios de un aterrizaje suave recibieron otro espaldarazo con la noticia de que las previsiones económicas de la Reserva Federal ya no incluyen una recesión», destaca Wade.

«Los riesgos siguen inclinándose hacia una nueva subida de tipos a finales de año, con una probabilidad del 30% en la reunión del 1 de noviembre (según CME Group)», añade.

«Seguimos pensando que la de esta semana será la última subida de tipos de este ciclo, pero podríamos estar ante un periodo más largo de política restrictiva antes de que la Fed pueda dar una señal de giro, ya que le interesa mantener un tono duro y evitar que los mercados relajen las condiciones financieras hasta que su objetivo esté a la vista», apunta.

Callie Cox, analista de inversión en eToro, pone el foco en que «la economía estadounidense sigue creciendo a buen ritmo y los inversores empiezan a creerlo. El gasto de los consumidores ayudó a sostener el PIB estadounidense, y las empresas aumentaron sus inversiones el trimestre pasado. Es difícil decir que estamos en recesión, o incluso cerca de ella, con este tipo de datos del PIB».

«También es reconfortante que los datos del mercado laboral no hayan cedido todavía, y que los mercados estén por fin de acuerdo con la Fed en su postura de subir los tipos durante más tiempo. El mayor riesgo es que la inflación se mantenga en estos niveles, pero los inversores parecen más dispuestos a dejar que la Reserva Federal haga su trabajo mientras la economía no muestre fisuras», añade.

«Aún es pronto para cantar victoria. Una recesión todavía no está descartada, y la Fed sigue teniendo a la economía en un puño. Pero a medida que pasan los días y mejoran los datos, parece que la Reserva Federal está logrando un aterrizaje suave con un daño mínimo para la economía. Unos datos económicos decentes son una razón para sentirse bien con respecto al futuro, así que recuérdelo si está dudando de este rally bursátil. Manténgase alerta y cauteloso con precios tan altos, pero trate de no sobreexponerse en ninguna dirección», recomienda.

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