«La economía japonesa está en marcha, las empresas ganan dinero y piensan cada vez más en los accionistas y, ahora, la reciente caída de los precios de las acciones puede ofrecer un mejor punto de entrada». Es la conclusión de un análisis de la gestora DWS sobre la renta variable japonesa.
El primer ministro japonés, Fumio Kishida, se quejó hace unas semanas de que el exceso de turistas estaba llevando a algunos lugares del país a su punto de saturación, por lo que era necesario estudiar medidas para contrarrestarlo. Sin embargo, los mercados de capitales de Japón no pueden quejarse del exceso de inversión extranjera, que ha tendido a evitar el mercado. Pero su interés se ha despertado recientemente, sobre todo después de que saliera a la luz la pasada primavera la actividad de Warren Buffett en Japón.
Y, de hecho, el mercado ha registrado ganancias decentes, resistiendo bien durante algún tiempo incluso cuando otros mercados importantes empezaron a debilitarse. Y, con razón, creemos que, desde un punto de vista fundamental y técnico, hay mucho que decir a favor de la renta variable japonesa. Por primera vez en dos décadas, la inflación es digna de ese nombre. Pero, en entornos del 3-4%, todavía no está obligando al Banco de Japón a actuar. Por esta razón, es probable que el organismo japonés siga siendo por el momento el único banco central del G7 que mantenga una política monetaria flexible.
Mientras tanto, la inflación está impulsando significativamente el PIB nominal: con un crecimiento del 5,1% interanual, un incremento en el segundo trimestre del año al ritmo más rápido desde 1991, excluyendo el excepcional segundo trimestre de 2021, influido por el Covid.
Esto ha dado a las empresas cierto margen de maniobra en materia de precios, por primera vez en mucho tiempo, y ha supuesto un impulso en los márgenes que provoca una expectativa de que las empresas cotizadas registren un crecimiento de los beneficios de dos dígitos a lo largo de este año.
El consumo se está beneficiando tanto del ahorro acumulado durante la pandemia como del ya mencionado resurgimiento del turismo. Japón también ofrece una buena oportunidad para que los inversores que no quieran invertir en China participen en el crecimiento económico de Asia.
Por último, la reestructuración del sector empresarial japonés avanza, en parte, porque la Bolsa de Tokio ha aumentado la presión sobre las empresas cotizadas para que se reformen. La venta de filiales no rentables permite liberar efectivo para los accionistas.
¿Sigue mereciendo la pena entrar en el mercado japonés después de lo bien que está comportándose este año? El gráfico puede ayudar a responder a esta pregunta. El índice MSCI Japón ha cedido en dos semanas casi todas las ganancias que había acumulado desde la primavera. Además, el mercado debe gran parte de su subida de este año a la debilidad del yen. En euros, el índice apenas se ha comportado mejor que la renta variable europea en los tres últimos años, y este año lo ha hecho mucho peor. Por tanto, aún no puede hablarse de rendimiento relativo superior. «Pero no esperamos que el yen se deprecie tanto por segundo año y lo que sería especialmente interesante para los inversores extranjeros es la apreciación de la divisa», subrayan en DWS.
«Creemos que la renta variable japonesa es fundamentalmente atractiva y no demasiado cara, especialmente tras la reciente corrección. En nuestra opinión, los inversores institucionales extranjeros siguen infraponderando Japón en general y también pueden ver cada vez más a Japón como una mejor alternativa a China, en la que resulta difícil invertir», afirma Lilian Haag, gestora senior de carteras de DWS para Japón. Sin embargo, añade que “una recesión económica más fuerte de lo esperado en EE.UU. o Europa no dejaría indemne al mercado de valores japonés, orientado a la exportación y relativamente cíclico”.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.