La OCDE recomienda al Gobierno elevar productividad y mejorar las oportunidades para los jóvenes

25/10/2023

diarioabierto.es. “España debe apoyarse en su sólido crecimiento económico para elevar la productividad y ayudar a los jóvenes”, asegura Clare Lombardelli, economista jefe. // Economic Survey of Spain

Las medidas de calado que tomó el Gobierno español para proteger a las empresas y las familias han ayudado al país a mitigar los efectos de la pandemia de COVID-19 y del encarecimiento de la energía y los alimentos derivado de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania. Pero ahora esas políticas deberían centrarse ahora en recomponer el margen fiscal, elevar la productividad y reducir las desigualdades sociales, lo que incluye crear más oportunidades para los jóvenes, según la última edición del Estudio económico de España de la OCDE.

El informe pronostica un sólido crecimiento económico que alcanzará el 2,5% este año y el 1,5% en 2024. El consumo privado impulsará el crecimiento a un ritmo moderado, mientras que se prevé un descenso de la demanda externa. El descenso de los costes energéticos y las medidas puestas en marcha para contener la escalada de los precios, como la “Excepción Ibérica”, contribuyeron a reducir la inflación, que se situaba en el 3,3% en septiembre de 2023. Sin embargo, la inflación subyacente seguía siendo alta, con un 3,9%, y la inflación de los alimentos era aún mayor, con un 10,5%.

“España debería apoyarse en su sólido crecimiento económico para elevar la productividad y ayudar a los jóvenes a materializar su potencial”, aseguró Clare Lombardelli, economista jefe de la OCDE, durante la presentación del Estudio en Madrid, junto con el Secretario de Economía de España, Gonzalo García. “Recomponer el margen fiscal, mejorar la educación y redoblar los esfuerzos para abordar los retos medioambientales serán determinantes para impulsar un crecimiento y una prosperidad sostenibles y a largo plazo”, insiste

Se requiere una consolidación fiscal más fuerte y sostenida para mantener en una trayectoria descendente el elevado endeudamiento del gobierno. El gasto sanitario y en pensiones va a aumentar a largo plazo, se necesitan inversiones considerables para acelerar la transición ecológica y el gobierno se ha comprometido a elevar al gasto en defensa. Para acomodar estas futuras presiones de gasto y financiar una inversión que potencie el crecimiento, la consolidación fiscal debería pasar por elevar los ingresos fiscales y mejorar la eficiencia del gasto. Además, se debe poner fin ya a las cuantiosas ayudas públicas que han ayudado a mitigar la crisis de inflación en las empresas y las familias.

Aumentar la productividad es un reto clave. El bajo nivel de inversión en investigación y desarrollo, el gasto público inadecuado en educación y formación y un acervo insuficiente de capital de TIC lastra el crecimiento de la productividad. Seguir ejecutando de forma eficiente las inversiones y reformas contenidas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia contribuirá a corregir estas deficiencias y a elevar la productividad y el crecimiento.

El crecimiento del empleo ha sido fuerte y la reforma del mercado laboral de 2021 está mostrando resultados prometedores en su objetivo de convertir los contratos temporales en indefinidos, especialmente para los jóvenes. La tasa de desempleo ha descendido, pero sigue siendo la más alta de la OCDE, con un 11,5% en septiembre de 2023. Este paro tan extendido es un reflejo de problemas estructurales que requieren esfuerzos continuos de reforma.

Las desigualdades de renta siguen siendo importantes y la pobreza, especialmente entre las mujeres, es elevada comparada con la OCDE. En España, una de cada cuatro personas era pobre o estaba en riesgo de pobreza y exclusión social en 2022 y la pobreza infantil sigue siendo la más alta de Europa occidental, con un 21,8%. Las ayudas sociales deberían dirigirse a los más necesitados, sobre todo las familias de bajos ingresos con hijos. Ampliar la adopción del Ingreso Mínimo Vital debería ayudar a reducir la pobreza. Mejorar la integración laboral de las mujeres y, en especial, de las madres también debería seguir siendo una prioridad para reducir las desigualdades de renta.

El Estudio pone el foco en aumentar las oportunidades para los jóvenes. Mejorar la educación, facilitar la incorporación de los jóvenes al mercado laboral, fomentar el emprendimiento y elevar el acceso a la vivienda son cruciales para que España pueda materializar su potencial de crecimiento y reducir el riesgo de pobreza entre los jóvenes.

Muchos jóvenes españoles abandonan el sistema educativo con una cualificación baja, lo que limita sus perspectivas de empleo. La transición de la escuela al trabajo es compleja. Con casi un 27%, la tasa de desempleo de los menores de 25 años es una de las más altas de la OCDE. También se debería fomentar el emprendimiento entre los jóvenes mediante mejores programas de orientación, formación y acceso a financiación.

Para abordar sus retos medioambientales, España debe hacer más para reducir su dependencia de los combustibles fósiles. España debería acelerar la transición hacia modos de transporte más ecológicos, mejorar el almacenamiento y las interconexiones de la red eléctrica y seguir promoviendo las energías renovables. Se puede ampliar la tributación relacionada con el medio ambiente, por ejemplo reduciendo progresivamente las exenciones y aumentando gradualmente los impuestos sobre las emisiones, compensando al mismo tiempo a los más vulnerables de forma parcial y temporal.

La reforma de las pensiones es insuficiente

La OCDE, que agrupa a los 34 países más industrializados del mundo, considera “loables” las medidas tomadas en la última reforma de las pensiones —fundamentalmente los aumentos de ingresos y los incentivos para demorar la jubilación—, pero avisa que “es improbable que sean suficientes para equilibrar por completo el sistema, que probablemente requerirá más cambios a la tasa de cálculo de las prestaciones”.

Pide reducir la expectativa de pensión, recomienda ligar la edad de jubilación a la esperanza de vida y llevar el periodo utilizado para el cómputo de la pensión hasta un mínimo de 40 años, y que se exijan más años trabajados para tener derecho a la prestación.

“En lugar de imponer contribuciones extra a la generación de trabajadores activos, el Gobierno debería alargar las vidas laborales ligando la edad legal de retiro a la esperanza de vida en el momento de la jubilación”, señala.

Además, habría que cambiar los esquemas que brindan la generosidad actual del sistema y que hacen que los jubilados españoles tengan la mayor tasa de reemplazo de toda la UE, salvo por Hungría, una vez suprimido el factor de sostenibilidad. Esto es, los pensionistas españoles son los que mantienen un mayor porcentaje de su último salario cuando se jubilan.

“Si los déficits continúan siendo financiados con los impuestos, mantener los beneficios de las pensiones ocurrirá a costa de otras prioridades y en detrimento de unas generaciones jóvenes que ya se encuentran en desventaja”, subraya el informe.

“El gasto está orientado hacia el capítulo social, sobre todo pensiones y ayudas a parados, con demasiado poco destinado a partidas que aumenten el crecimiento, incluyendo la educación y la formación. Los jóvenes se benefician menos del gasto público”, sostiene la OCDE.

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