La Fed no subirá tipos pero no cerrará la puerta a hacerlo si la inflación en EEUU repunta

31/10/2023

Miguel Ángel Valero. Unos analistas descartan una bajada hasta finales de 2024, mientras otros creen que esa medida puede adelantarse a la primavera o el verano.

 Cristina Gavín Moreno, jefa de renta fija de Ibercaja Gestión, explica que los datos de inflación subyacente en EEUU con unos precios que parecen enquistarse «no han hecho cambiar las previsiones de mercado que dan por finalizado el ciclo alcista de tipos, y no esperan una subida en el tipo de referencia para esta reunión» de la Fed.

«No obstante, el cambio de sesgo en la política monetaria de la Reserva Federal está todavía lejos y no es probable que veamos una bajada de tipos antes de finales de 2024.  Las declaraciones de Powell, donde mantiene que seguimos en un entorno de aún fuerte expansión que hace necesaria mantener la restricción monetaria, parece confirmar nuestro escenario de que nos mantendremos en niveles de tipos elevados durante más tiempo del inicialmente anticipado.  No obstante, al igual que ocurre en el caso del BCE, las tensiones geopolíticas y las incertidumbres derivadas del mismo, incrementan los temores de desaceleración económica y no es descartable que suavice su mensaje de cara a generar confianza en los mercados financieros y evitar movimientos adversos de mercado».

«La Fed procederá con cautela», opina François Rimeu, economista jefe de La Française AM. Se espera que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) mantenga estable el rango objetivo para el tipo de referencia de la Fed entre el 5,25% y el 5,5% a pesar de que los últimos datos económicos reflejan una robusta actividad en el tercer trimestre.

Su presidente, Jerome Powell, «hará hincapié en que, dadas las medidas de endurecimiento del FOMC desde marzo de 2022 y la rápida subida de los tipos del Tesoro a largo plazo desde septiembre, la economía estadounidense está llamada a ralentizarse en los próximos meses. Sin embargo, es probable que deje la puerta abierta a una posible subida de tipos después de noviembre si observan nuevos indicios de un crecimiento económico resistente».

Esto significa que  «los tipos tendrán que mantenerse altos durante un largo periodo de tiempo hasta que la Fed confíe en que la inflación descienda hasta la tasa objetivo del 2%. En consecuencia, no esperamos sorpresas».

Raphael Olszyna-Marzys, economista internacional en J. Safra Sarasin Sustainable AM, tampoco espera una subida de tipos en esta reunión de la Fed. Pero «si la economía real sigue sorprendiendo al alza y la inflación repunta en las próximas semanas, sospechamos que la Fed no dudará en subir de nuevo los tipos en diciembre o en el primer trimestre de 2024».

«Lo que está claro es que mientras la economía real se mantenga fuerte, la Reserva Federal no insinuará ningún recorte de tipos, sino más bien la posibilidad de tener que hacer algo más para frenar la inflación».

«Siendo realistas, sólo hay dos escenarios posibles. En el primer escenario, el escenario base que maneja la Fed, el crecimiento real se modera por debajo de su tasa tendencial, lo que contribuye a equilibrar mejor la demanda y la oferta y a que la
inflación vuelva a acercarse al 2%. Esto implicaría también que cualquier nueva caída de las ofertas de empleo estaría más probablemente asociada a un aumento del desempleo, algo que no ha ocurrido en lo que va de año. Además, el aumento del rendimiento de los bonos a largo plazo en los últimos meses, en gran parte impulsado por la prima por plazo, debería ayudar a la Fed a lograr su objetivo».

La subida de los tipos hipotecarios hasta cerca del 8% ha asestado otro golpe a la confianza de los constructores de viviendas. El número neto de bancos que informan de un aumento de los préstamos morosos al consumo alcanzó su nivel más alto desde 2020. El porcentaje de préstamos de alto riesgo para automóviles con al menos 60 días de retraso en el pago de sus préstamos aumentó hasta el 6,1% en septiembre, el incremento más alto desde que comenzaron los registros en 1994, según Fitch.

«En el escenario alternativo, el crecimiento sigue resistiendo y la inflación se asienta en un nivel demasiado elevado o incluso repunta más», explica el experto de J. Safra Sarasin Sustainable AM. «Aunque no creemos que éste sea el escenario más probable, unas cifras de crecimiento relativamente sólidas en los próximos meses y un nuevo aumento de las tasas de inflación subyacente sobre una base secuencial mensual hasta el 0,35-0,40% aumentarían la probabilidad de que se diera ese escenario, y probablemente obligarían al FOMC a subir una vez los tipos más a finales de año», añade.

«En conclusión, no esperamos ninguna sorpresa de la reunión de la Fed de noviembre. Creemos que Jerome Powell seguirá insistiendo en que la política es restrictiva y que, dado el endurecimiento existente, así como las incertidumbres y los riesgos para la economía global, el Comité puede y debe proceder con cautela. Sin embargo, no cerrará ninguna puerta».

Loomis Sayles (grupo Natixis IM) pone el foco en que «es probable que el crecimiento del 4T se reduzca y que la confianza general de las empresas y los consumidores empiece a verse presionada. Y aunque los datos de inflación rara vez suben o bajan en línea recta, la tendencia a la baja está intacta y debería permitir a la Fed dar un paso atrás en la consideración de subidas adicionales, y quizás considerar algunos recortes preventivos ya a finales de la primavera/verano de 2024″.

La decisión «dependerá en gran medida de los próximos datos y de cómo se desarrolle la crisis en Oriente Próximo». «Sin embargo, la Reserva Federal se está retrayendo un poco en la revalorización de los bonos del Tesoro estadounidense a más largo plazo y parece que se ha vuelto más prudente en cuanto al endurecimiento excesivo. Creemos que el mercado ha descontado en exceso la subida del tipo de interés neutral a largo plazo de los fondos de la Reserva Federal, al elevar las hipótesis hasta un máximo del 4-4,5%. Aunque anticipamos que es probable que el tipo neutral a largo plazo haya subido desde la zona media del 2% que la Reserva Federal prevé actualmente, dada la creciente carga secular que supone la financiación de un volumen tan elevado de deuda federal, es más plausible un nivel bajo o medio del 3%, teniendo en cuenta la demografía y el potencial de crecimiento de EE UU”, apunta.

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, cree que casi seguro que la Reserva Federal mantendrá los tipos de interés sin cambios en su reunión de este miércoles, aunque no indicará que ha terminado de endurecer su política monetaria.

«La conclusión para la Reserva Federal es que no hay recesión a la vista y los responsables de la política monetaria podrán mantener los tipos más altos durante más tiempo, sin desencadenar un colapso de la economía. Los datos del PIB no son suficientes para obligar a la Fed a llevar a cabo otra subida de tipos en el ciclo actual.  Si la Fed insinúa que los sólidos datos de actividad recientes plantean la posibilidad de un mayor endurecimiento, esto podría dejar cierto margen para una subida del dólar. Sin embargo, con toda probabilidad, creemos que Powell no se comprometerá y que mantendrá la puerta abierta a más subidas de tipos, sin intentar dirigir al mercado en ninguna dirección», vaticinan sus analistas.

Gilles Moëc, economista jefe en AXA IM, tiene claro que “la Fed se mantendrá inmutable esta semana”. “La publicación del índice de costes laborales del tercer trimestre podría ayudar a Powell a justificar el mantenimiento de la pausa si confirma que la resistencia en la creación de empleo va acompañada del inicio de una ralentización de los salarios”, argumenta.

La duración de las crisis

Un gráfico de Capital Group indica que las recesiones en EEUU no suelen durar mucho. En los once ciclos económicos que se han registrado en Estados Unidos desde 1950, las recesiones han durado entre dos y 18 meses, con una media de aproximadamente diez meses. «Para los que pierden su trabajo o tienen que cerrar su negocio puede parecer una eternidad, pero los inversores a largo plazo deben adoptar una visión de conjunto», precisan sus expertos.

«Las recesiones son pequeños baches en la historia económica. Durante los últimos 70 años, Estados Unidos ha estado oficialmente en recesión en menos del 15% de los meses. Además, su impacto económico ha sido relativamente reducido. La expansión media aumentó la actividad económica en casi un 25%, mientras que la recesión media redujo el PIB un 2,5%. La rentabilidad del mercado de renta variable puede incluso ser positiva si consideramos todo el periodo de contracción, ya que en ocasiones las mayores subidas del mercado se han producido durante las últimas etapas de una recesión», subrayan.

Christian Hantel, gestor de Vontobel, justifica que la Fed mantenga sin cambios los tipos en que «el bono del Tesoro estadounidense (Treasury) a 10 años coqueteó  con la barrera del 5%, el nivel más alto desde 2007». «Este aumento de la yield ha endurecido las condiciones financieras y da a la Fed un motivo para hacer una pausa. Unas condiciones financieras más restrictivas implican que las decisiones políticas de la Reserva Federal por fin están surtiendo efecto. Si las yields de los bonos suben o se mantienen en el nivel actual, esto se traducirá en un mayor endurecimiento de las condiciones financieras y eso es exactamente lo que la Fed está tratando de lograr. Esto puede hacer que los miembros de la Fed confíen más en sus previsiones de ralentización de la inflación y de la economía estadounidense», explica.

Los responsables de la Fed «parecen confiar cada vez más en que la economía estadounidense podría conseguir un aterrizaje suave en 2024», pero este experto recomienda vigilar el impacto de los tipos «en actividades como el crecimiento de los préstamos, el uso de tarjetas de crédito, los préstamos morosos o el gasto de los consumidores, para identificar cualquier eslabón débil».

 Xiao Cui, economista para EE. UU. en Pictet WM, tampoco espera cambios ni en los tipos ni en el ajuste cuantitativo. «Desde su anterior reunión el crecimiento se ha fortalecido, el mercado laboral sigue ajustado y la tendencia de inflación ha disminuido. Pero las condiciones financieras se han endurecido significativamente y el conflicto en Oriente Medio ha introducido una nueva incertidumbre y riesgos al alza en los precios de la energía. La inflación super subyacente -de los servicios, excluida la vivienda-, indicador preferido de la Reserva Federal, sigue alta y sus funcionarios consideran prematuro concluir el ciclo de subidas de tipos», matiza.

«En conjunto la economía estadounidense ha superado las expectativas a pesar de las restricciones monetarias y endurecimiento del crédito.  Aunque el endurecimiento de las condiciones financieras e incertidumbre geopolítica deben hacer que la Reserva Federal proceda con cautela, la inflación sigue por encima del objetivo y el alto crecimiento hacen prever que un sesgo agresivo», explica.

Charles Diebel, Responsable de Renta Fija de MIFL, cree que la Fed no hará cambios en los tipos de interés, pero «seguirá insistiendo en el riesgo de continuo de inflación y en la resistencia de la economía estadounidense ante el endurecimiento observado hasta ahora». «No cabe duda de que los datos han sido sólidos en comparación con las expectativas de la FED, pero la inflación sigue comportándose relativamente bien y se sigue creyendo que el endurecimiento observado hasta ahora ralentizará a su debido tiempo la economía y volverá a equilibrar el mercado laboral. Un aspecto clave a tener en cuenta es el énfasis que se pone en las condiciones financieras, que se han endurecido notablemente desde la última reunión y, por tanto, han estado ‘haciendo el trabajo de la Fed’ por ellos. Seguimos creyendo que el ciclo de subidas de tipos en EE.UU. ha concluido y que los tipos se mantendrán en el nivel actual al menos hasta mediados de 2024», argumenta.

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