El estudio “Coches seguros para todos. Análisis de la accidentalidad bajo una perspectiva de género (2012-2021)”, de la Fundación Línea Directa, muestra que las conductoras tienen un 17% más de riesgo de morir y el doble de
probabilidades de sufrir una lesión cerebral grave que los hombres.
Además, también tienen casi un 50% más de posibilidades de tener
una fractura de cráneo.
La explicación es que, al no llegar bien a los pedales, muchas mujeres se ven obligadas a acercarse demasiado al volante, lo que incrementa notablemente la
probabilidad de sufrir lesiones graves en el tórax, la cara y el cuello
cuando se activa el airbag.
El diseño del cinturón de seguridad favorece el efecto “submarining” en las conductoras, un deslizamiento en el asiento que puede provocar importantes lesiones internas por la presión de la banda inferior sobre el vientre. Además, el cinturón no tiene en cuenta el pecho femenino ni protege adecuadamente los hombros de la mujer.
Otro dato relevante es que el 77% de los automovilistas españoles reconocen que aún existen muchos prejuicios contras las mujeres conductoras. Por Comunidades, Extremadura, Comunidad Valenciana y Castilla La Mancha son los territorios donde más lo creen, y La Rioja, Madrid y Región de Murcia, donde menos.
El diseño de los vehículos está basado en la anatomía de los hombres.
Conscientes de ello, la Fundación Línea Directa y la Universidad Pontificia
Comillas han realizado un crash test computerizado que reproduce un choque
frontal de circunstancias idénticas para ambos géneros y del que han sacado las conclusiones ya mencionadas.
El estudio, realizado en colaboración con Centro Zaragoza y el Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Pontificia Comillas, analiza la accidentalidad de cada género, las cifras oficiales de accidentes de hombres y mujeres en los últimos 10 años y las pruebas de seguridad pasiva.
Las principales razones por la que los coches se centran más en la anatomía
masculina son históricas: existe un mayor número de conductores que de
conductoras (56% de hombres contra 44% de mujeres, una proporción que
aumenta notablemente con la edad), más tiempo de conducción por parte del
hombre (+70%), más peso en la decisión de compra del vehículo (+22 puntos) y
mayor accidentalidad, lesividad y mortalidad masculinas.
El 90% de los conductores fallecidos en accidente de tráfico en la última década en España y el 85% de los heridos graves eran hombres, con una tasa de letalidad que multiplica por 4 a la de la mujer. Además, el 92% de los conductores que fallecieron en accidente de tráfico en 2022 que dieron positivo en drogas o alcohol eran hombres, y el 73% de los sancionados también lo eran.
Las conductoras achacan la mayor accidentalidad de los hombres a que, por lo
general, “corren más e incumplen más las normas” (34%), mientras que los
hombres creen que la causa es que “hacen muchos más kilómetros” (26%),
una circunstancia que suelen hacer “por costumbre” (55%). En cualquier caso,
persisten algunas actitudes entre ellos, ya que 1 de cada 5 automovilistas
hombres reconoce haber insultado a una conductora aludiendo a su género.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.