«Hay un millón de niños trabajando en el cacao en África»

26/11/2023

Miguel Ángel Valero. "El consumidor debe asumir sus decisiones de compra y el impacto que tienen", afirma Santiago Peralta, fundador y CEO de Paccari.

«Cuidar el planeta y devolverle la vida que nos brinda, es nuestra misión fundamental a través de un chocolate de calidad internacional socialmente responsable», explican Carla Barbotó y Santiago Peralta, fundadores de Paccari.

Paccari (que significa Naturaleza en quechua) surgió con el anhelo de destacar el chocolate ecuatoriano como uno de los mejores del mundo. Sus fundadores, Santiago Peralta y Carla Barbotó, compartían la convicción de que era posible producir un chocolate de excelencia en un país que, hasta entonces, solo exportaba su materia prima: el cacao.

Querían algo que no fue un simple negocio, sino una iniciativa solidaria, que contribuyera a la comunidad. «Cuidar el planeta y devolverle la vida que nos brinda, es nuestra misión fundamental a través de un chocolate de calidad internacional socialmente responsable», subraya el fundador y CEO de Paccari, Santiago Peralta. Para ello, decidieron poner al productor de cacao en el centro.

A partir de 2002, los creadores de Paccari se dieron cuenta de que al producir y transformar el grano de cacao fino de aroma ecuatoriano conocido como Arriba
Nacional, en su su lugar de origen, los resultados podrían llegar a ser realmente
extraordinarios. No solo se había logrado desarrollar un producto de calidad excepcional, sino que también estaban construyendo un modelo de negocio de triple impacto: social. ambiental, y económico. Hasta el punto de que Paccari se ha
convertido en un caso de estudio en Harvard.

Paccari cuenta con medio centenar de productos de chocolate: tabletas orgánicas de regiones individuales, orgánico cubierto en frutas, barras de crudo orgánico de origen y con agregados, crudo cubierto en frutas, orgánico cubierto en granos de cacao, barras andinas, cajas de regalo, polvo de cacao y los superalimentos (uvilla deshidratada, manteca de cacao orgánico, azúcar de coco y semillas de chía orgánica). Los chocolates de Paccari están libres de soja, lácteos y gluten.

El chocolate negro (el que tiene más del 60% de cacao) puede combinar prácticamente con todo, desde frutas, pasteles, carnes e incluso licores como el vino, el whiskey y la
cerveza.

El cacao es un alimento completo que proporciona proteínas, carbohidratos y grasas saludables.

Las familias de agricultores con las que trabaja Paccari, además de dedicarse al cultivo de cacao, también proporcionan ingredientes de calidad para los productos de la marca. Unas 300 familias comercializan directamente la sal de Maras. La materia prima con la que se trabaja viene de las zonas tropicales del Ecuador en la costa y la Amazonía.

Paccari  obtiene la materia prima de aproximadamente 3.500 agricultores de pequeña escala, con los cuales se trabaja muy de cerca y que son parte fundamental de la cadena de valor, «Desde Paccari se valora el trabajo que realizan y optamos por pagar el doble de lo que se paga a los agricultores en general», explica Santiago Peralta.

Una decisión fue clave: cambiar los tradicionales sacos de 66 kilos de cacao por otros de 25, lo que permitió que mujeres y jóvenes entraran en esta actividad.

Esta materia prima se traslada a la fábrica, ubicada en Quito, a 2.800 metros sobre el nivel del mar, donde se procesa el grano de cacao hasta convertirla en una tableta de chocolate. Todo el proceso de producción, fabricación y packaging se realiza en Ecuador.

Paccari aplica el modelo de negocio ‘Del Árbol a la Barra’, basado en valores de innovación, responsabilidad social, ecología y comercio directo. Este sistema favorece la conservación y el florecimiento del 2,5% del banco genético del mejor cacao del mundo, generando un círculo virtuoso entre el campo y el mercado con múltiples beneficios para toda la cadena productiva. Y ayuda a que Ecuador sea la capital del cacao fino, con el 65% de la producción mundial.

 

Pregunta: ¿Cómo ha evolucionado Paccari desde su fundación en 2002?

Respuesta: Comenzamos primero con chocolate solo orgánico de diferentes regiones de Ecuador. Luego, de Colombia, Perú, y otros países, para afrontar el problema de la conservación de la biodiversidad. Optamos por una oferta de sabores, 75, lo que es una barbaridad, basados en hierbas procedentes de la medicina ancestral.

Es un mundo que Occidente no conoce, y que exige una labor de ir poco a proco descubriendo, ensayando, educando a comer chocolate con estos sabores. Es también un ejercicio de inventiva, con las hazelnuts, avellanas cubiertas de chocolate con crema de coco, o el cacao orgánico en polvo instantáneo.

Paccari es lo que es gracias a la comunidad de agricultores que tiene. Y ahora además tiene una comunidad de consumidores, que ayudan a comprender todo el proceso de elaboración del chocolate.

600.000 perdonas dependen en Ecuador del cacao, así que proteger el ecosistema significa garantizar su medio de vida.

¿Cómo le ha ido en España?

Paccari no es el chocolate al que están acostumbrados en España, pero cuando lo conocen,. no quieren otro. Lo mismo pasa en Italia.

Ofrecemos una gran variedad de chocolates, que gusta al goloso, al que busca algo diferente, al que quiere más nivel y calidad, recuerda al chocolate que hacía la abuela.

En España se han empezado a dar cuenta de lo que hay detrás del chocolate, de todas las variedades que tiene. Empieza a haber una cultura del chocolate con cacao puro, pero sigue costando captar consumidores que acepten estas propuestas.

La producción de chocolate en el mundo sigue rodeada del uso de mano de obra esclava y/o de niños.

Hay un millón de niños trabajando en el cacao en África. Y el 80% del cacao del mundo viene de África., Allí es una tradición, pero en América Latina no se acepta culturalmente. Tampoco en Occidente. El niño que trabaja en el cacao se pierde la escuela.

En Ecuador, el salario mínimo es de 600$, y el 15% de los beneficios de las empresas se reparten entre los empleados. Esto no sucede en África. Tampoco en Europa.

¿Hay sensibilidad al comercio justo?, ¿sabe realmente el consumidor lo que está comprando?

No, el consumidor español, ni el europeo, ignora lo que hay detrás del chocolate que está comprando. El peso del comercio justo apenas es del 5% del total.

Paccari garantiza un precio estable, que no se ha movido prácticamente en 17 años, damos estabilidad al producto.

¿Existe el ecoblanqueo en el mundo del chocolate?

Todo el mundo, no solo el chocolate, se está disfrazando de sostenible, de verde, hay mucho marketing. Paccari hablaba ya de sostenibilidad cuando se fundó en 2002, cuando nadie estaba en esa onda. Somos un ejemplo de sostenibilidad en el chocolate vegano, por ejemplo.

El esfuerzo por la sostenibilidad claro que merece la pena. Pero no todos lo están haciendo. La pregunta es clara: ¿quieres ser parte del problema o de la solución?

No es un problema solo del Gobierno, ni de las empresas, también del consumidor, que debe ser más exigente y responsable, y asumir sus decisiones de compra y el impacto que tienen.

Todos somos responsables de lo que sucede con el planeta, no solo las empresas. Y cada vez hay más gente haciendo esfuerzos en este sentido.

Costa de Marfil es el primer productor de cacao en el mundo, con un peso del 25% al 30%. El precio del cacao se ha duplicado. Y con el cambio climático se produce menos cacao. Ahora viene un Niño cada vez más brutal, que provoca problemas en la agricultura y escasez de alimentos.

El modelo Paccari ¿es trasladable a otros sectores?

Claro. En Ecuador hay cientos de empresas que están haciendo cosas muy parecidas, que son inspiradoras.

La próxima generación será todavía más sostenible y responsable: quiere ganar dinero pero no a cualquier precio, con criterio.

Nunca hemos vivido tan bien y nunca hemos valorado lo bien que vivimos

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