Dentro del ciclo de seminarios virtuales que promueve el Colegio de Actuarios de Cataluña (CAC), Artur Reñé, CEO de Guy Carperter Iberia, ofrece un análisis sobre el mercado de reaseguro. Reconoce que la industria reaseguradora ha perdido atractivo desde 2017, por varias causas:
- Más y mayores eventos catastróficos, en su mayoría naturales.
- Un menor rigor en el seguimiento y modelización por parte de la industria del
reaseguro. - La aparición de eventos inesperados, lo que se conoce como “Black Swans”, como fue el Covid-19 o la guerra de Ucrania.
- Unos insuficientes resultados y retorno sobre el capital, que hicieron
necesario aplicar una serie de medidas conservadoras en las últimas renovaciones, con el objetivo de recuperar un retorno suficiente para la industria del reaseguro, teniendo en cuenta que el reasegurador es quien asume en estos casos la mayor parte de los siniestros.
La inflación provocó una ralentización de la captación de nuevo capital que, junto al ya existente, fue limitado y dedicado fundamentalmente a reaseguros existentes.
A pesar de este panorama y de la adopción generalizada de políticas conservadoras por parte de la mayoría de los actores del mercado, el primer semestre de 2023 ha demostrado resultados técnicos más alentadores para los reaseguradores. El retorno sobre el capital (ROE) se proyecta en niveles suficientes para revitalizar el atractivo que la industria del reaseguro había perdido, a pesar del aumento del coste de capital debido al significativo incremento de los tipos de interés.
Pero no todo son buenas noticias. Las catástrofes naturales han generado pérdidas aseguradas que superan los 50.000 millones$ en la industria durante el primer semestre de 2023. Este impacto se ha sentido particularmente en Europa, afectando directamente a reaseguradores con operaciones centradas en el continente.
La inflación continúa incidiendo en los montos de los siniestros, planteando riesgos
significativos para aseguradoras y reaseguradoras por igual. Los tipos de interés se
mantienen altos, con la posibilidad latente de futuros aumentos, en un contexto de inflación fluctuante, moderación del crecimiento económico y una incertidumbre geopolítica que podría provocar aumentos en los precios del petróleo y la energía, impactando directamente en el crecimiento.
La situación actual se caracteriza por una demanda de capacidad de reaseguro en aumento, ya que las aseguradoras buscan retornos estables y protección de alto nivel para afrontar estos nuevos desafíos, agravados por el impacto del cambio climático, que sin duda incrementa la frecuencia, intensidad y el abanico de eventos a los
que están expuestas las aseguradoras.
Y en cuanto a la oferta, se espera para la renovación de 2024 suficiente capacidad para coberturas que resulten atractivas para los reaseguradores y siempre a precios que garanticen un margen adecuado en el actual entorno.