El Deutsche Bank descarta una recesión

15/01/2024

Miguel Ángel Valero. Sus Perspectivas Macro para 2024 vaticinan un alza del 0,7% en la Eurozona, 0,9% en Alemania, 0,8% en EEUU, 6% en India, 5% en China, 1% en Japón.

«Creemos que el 2024 será un buen año para los inversores. A pesar de los grandes
retos mundiales actuales -económicos, geopolíticos o climáticos-, los inversores
deberían mantener la fe en los mercados. Las perspectivas anuales de cara al 2024 parecen razonablemente buenas para las principales clases de activos. No obstante, la gestión de riesgos seguirá siendo esencial». Así resume Christian Nolting, Global CIO del Deutsche Bank, el informe sobre las Perspectivas Macro para 2024.

«Creemos que las primeras rebajas de tipos de la Fed y el BCE deberían producirse en 2024, si bien no esperamos que sean muchas», añade, al tiempo que piede centrarse en «el gran problema», el crecimiento económico, ya que es probable que el
crecimiento se ralentice en los próximos trimestres, a medida que las estrictas condiciones financieras repercutan cada vez más en las economía».

En este contexto, «habrá oportunidades en los bonos soberanos y la renta fija será
una clase de activo importante para los inversores. Es probable que los bonos Grado de Inversión se beneficien en particular de los elevados niveles de rentabilidad, de una
oferta manejable y de unos fundamentos todavía decentes. Mientras, los bonos de alto
rendimiento (High Yield) podrían verse afectados por posibles problemas de refinanciación». Y «los rendimientos del mercado de renta variable a 12 meses pueden ser razonables (de un dígito alto), si no excelentes», subraya.

El Gran Juego entre EEUU y China

El «Gran Juego», expresión utilizada históricamente para describir la rivalidad entre Gran Bretaña y Rusia por la supremacía en Asia Central durante el siglo XIX, hoy está teniendo lugar entre EEUU y China y «a una escala que abarca el mundo entero», señala el informe macro del Deutsche Bank.

«La ventaja tecnológica se ha revelado como el motor clave del liderazgo político y económico mundial, situando a EEUU en la primera posición y a China, que cuenta con su propia estrategia tecnológica, como principal aspirante. La carrera por el liderazgo tecnológico convierte el reparto de tareas a escala mundial en una competición por los recursos, que van desde las materias primas, el capital humano y la educación hasta el know-how y la propiedad intelectual, lo que pone en peligro la resiliencia de las cadenas de suministro», advierte.

Este Gran Juego está suscitando aspiraciones de nuevas alianzas y acuerdos
internacionales en regiones y países orientados al comercio, tales como Europa, India, las naciones de la Península Arábiga o Rusia, y aquellos que buscan aumentar su cuota de comercio mundial. «Las economías orientadas a la exportación, como Alemania y Japón, dependen más de la libre circulación de mercancías en todo el mundo y, en consecuencia, se ven más afectadas por las sanciones y los problemas de la cadena de suministro». resalta.

«Si los países europeos no quieren quedarse atrás en el gran juego contemporáneo,
deben cerrar filas y superar las diferencias nacionales lo antes posible. Así, para ganar
reconocimiento como actores globales, deben actuar juntos y hablar con una sola voz,
alta y fuerte. La presión sobre Alemania es cada vez mayor y se necesitan urgentemente inversiones masivas», avisa.

Sin recesión pero con inflación

En un mundo cada vez más multipolar que cambia a un ritmo sin precedentes debido a los avances tecnológicos, uno de los principales retos a los que se enfrentan las economías nacionales es cómo generar un crecimiento económico sostenible y que garantice el cumplimiento de criterios medioambientales, sociales y de gobernanza. En este sentido, entre los programas de inversión actuales figuran el paquete de infraestruc- turas aprobado en 2021 y la Ley de Reducción de la Inflación (IRA por sus siglas en inglés) de EEUU, así como el fondo europeo de recuperación NextGenerationEU.

«Gracias en parte a los amplios programas de inversión, no esperamos en 2024 una recesión en ninguna de las principales regiones económicas», argumenta el informe del Deutsche Bank, que espera un alza del 0,7% en la Eurozona, 0,9% en Alemania, 0,8% en EEUU, 6% en India, 5% en China, 1% en Japón.

La inflación en EEUU se elevará al 4,2% en 2023 y al 2,8% en 2024. «Si la economía estadounidense logra un aterrizaje suave, es decir, una desaceleración económica sin caer en recesión, la Fed podría empezar a recortar los tipos en junio de 2024. En total, prevemos hasta un máximo de tres rebajas el año que viene. Los tipos de referencia en EE. UU. se sitúan actualmente entre el 5,25% y el 5,5%. No obstante, aún hay la posibilidad de que la inflación tenga unos efectos de segunda ronda, por ejemplo, si los precios del petróleo volvieran a subir considerablemente en 2024. Esto podría demorar la relajación de los tipos», advierte.

«Anticipamos que el BCE recorte los tipos hasta tres veces en 2024. No obstante, hay
que tener en cuenta que los trabajadores europeos aún se enfrentan a unas disminuciones considerables de los salarios reales y que es probable que las presiones salariales aumenten debido a un mínimo histórico de la tasa de desempleo y la creciente escasez de mano de obra cualificada. Además, el aumento de precios de la energía y los efectos de los importantes estímulos fiscales del fondo NextGenerationEU podrían impulsar adicionalmente la inflación a largo plazo. La tasa de inflación para el conjunto del año 2023 podría elevarse al 5,7% en la zona euro y al 6% en Alemania. Para el próximo año, prevemos una inflación del 2,9% en la zona euro y del 3,2% en Alemania», apunta.

 

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