En 1997 se firmó la Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y sobre su destrucción (Tratado de Ottawa). Coincidiendo con aquel hecho histórico, en noviembre de ese mismo año se presentó en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el proyecto ‘Vidas Minadas’, realizado por Gervasio Sánchez, en el que recogió a través de sus imágenes las historias de los afectados por las minas en diferentes países. A lo largo de los años el fotógrafo ha realizado un seguimiento de las vidas de las víctimas retratadas, y en 2002 y 2007 presentó diferentes versiones de este trabajo, que ha vertebrado la mayor parte de su vida profesional.
Ahora, ‘Vidas Minadas, 25 años’ recupera, a través de más de un centenar de fotografías que se exponen hasta el 21 de abril en el Círculo, las historias de los protagonistas de un drama, el de las minas antipersona, que sigue vigente en decenas de países.
Gervasio Sánchez eligió al azar las víctimas retratadas en países africanos como Angola y Mozambique, asiáticos como Camboya, Afganistán e Irak, latinoamericanos como El Salvador, Nicaragua y Colombia o europeos como Bosnia-Herzegovina.
El fotógrafo se cruzó con las personas que recoge en este proyecto en hospitales (a punto de ser amputados o malheridos), en centros ortopédicos donde intentaban volver a andar con piernas de plástico o en familias que sobrevivían con muchas dificultades.
Gracias a las nuevas tecnologías mantiene un contacto permanente con varios de ellos. Se informa en tiempo real de sus problemas más acuciantes, se alegra de sus pequeños triunfos, se entristece con las malas noticias. Varias de estas víctimas forman parte de su familia universal, sabe de ellas más que de muchos de sus familiares más cercanos, quizá, como él mismo reconoce, porque el dolor que han sufrido trasciende el paso del tiempo y le obliga moralmente a conocer los detalles de su vida.
En la presentación de la muestra, Gervasio Sánchez ha definido este proyecto como “el anclaje moral y ético que necesito para seguir creyendo en el periodismo y en el ser humano”, y ha anunciado que seguirá trabajando en él los próximos años. El fotógrafo también ha señalado la actitud de la sociedad (clase política, empresarios y ciudadanos) ante los conflictos armados: “cuando un país permite que sus empresarios y gobernantes hagan negocio con la muerte, es un país inmoral; sus autoridades son inmorales y amorales, y la pasividad de sus ciudadanos retrata al país”.
El director del Círculo, Valerio Rocco, destaca que éste «enfoca la cultura como una herramienta para lograr una sociedad más justa, más igualitaria y en paz. Esta exposición es una manera de decir NO a la guerra, no solo a las guerras visibles como la de Gaza o Ucrania, sino también a todos esos conflictos que no están bajo el foco mediático. Las instituciones debemos intervenir en el discurso político a través de la cultura, por eso esta exposición es la mejor manera de intervenir en el debate”.
Paco Martínez, director de Marketing de DKV Seguros, ha puesto en valor la alianza que su compañía mantiene con Gervasio Sánchez desde hace más de 25 años: «es nuestra vara de medir para que lo que hacemos merezca la pena, queremos estar a la altura».