“Catalunya hace un año estaba al borde del abismo y ahora tiene un rumbo”

03/01/2012

Josep M. Orta. El president de la Generalitat hizo un balance de su primer año de gobierno. Calificó la tarea de estos doce meses de “titànica, pero imprescindible si queremos llegar a la normalidad” y mostró absoluta firmeza de cumplir con el objetivo de reducir el déficit al 1,3% este año.

Artur Mas aprovechó la primera reunión del año de su gobierno para hacer un balance de los doce meses que llevan al frente de la Generalitat y aseguró que su primer objetivo es cumplir con “las reglas de juego”, o sea reducir el déficit público y estabilizar la situación económica. “Es un trabajo titánico, pero imprescindible si queremos llegar a la normalidad. Este trabajo se ha de continuar, pero creo que el ajuste duro acabará este año y espero que en el 2013 podemos tener una gobernación un poco más plácida”. Insistió en la herencia recibida y de los 8400 millones de déficit se obliga a pasar a los 2.800. Las medidas conocidas en el primer año han sido reducir los gastos, reducir el déficit y reducir el ritmo de incremento de la deuda, por que de no hacerlo “íbamos al colapso general”. “Hace un año estábamos al borde del abismo y ahora tenemos un rumbo”, aseguró Mas, que se vanaglorió que con el presupuesto que actualmente tramita el Parlament el objetivo de reducir el déficit al1,3% se cumple. “Creemos que lo que estamos haciendo tiene todo el sentido y cuanto antes cumplamos las normas mucho mejor. Este objetivo el gobierno lo mantiene al cien por cien”.

Matizó que los drásticos recortes que ha aplicado lo ha hecho con el triple objetivo de propiciar la reactivación económica, crear empleo y preservar el estado del bienestar y para ello ha recortado el primer año un diez por ciento del presupuesto y en el segundo lo hará con otro cinco por ciento. Sin embargo su tarea se ha visto dificultada por el estancamiento de la economía catalana, el cierre de los mercados financieros, el deterioro de la economía europea y los incumplimientos del anterior gobierno.

Para los recortes que plantea en el 2012 propone reclamar la corresponsabilización de la ciudadanía con medidas como la cuota sobre el medicamento, impuestos sobre el canon del agua, subidas en los transportes púbicos… Por otra parte los 230.000 funcionarios verán reducidos su sueldo en cerca del 5% y la tercera pata de los ajustes los conseguirá con la venta de patrimonio, con lo que espera ingresar unos mil millones.

Entre los objetivos que se fija para este año está el recuperar el país económicamente y crear empleo, ello lo ve factible si la economía europea va mejorando y “si los otros también hacen los deberes”,  el segundo deseo es mantener lo primordial del estado de bienestar, “aunque tengan que hacer renuncias de aspectos que no son esenciales”, y el tercer objetivo es preservar y profundizar en el autogobierno.

Generar confianza

Frente estos objetivos tangibles, Artur Mas dio mucha importancia a un factor más difícil de valorar: generar confianza y transmitir credibilidad, de manera que Catalunya “se convierta en un referente de las buenas prácticas”.

Finalmente insistió en su política de geometría variable que le ha permitido sacar adelante todas sus iniciativas con el apoyo del PP o de otros partidos y siguió insistiendo es su actitud dialogante “pero los caminos para negociar son muy estrechos. No podemos endeudarnos más, no tenemos mayoría parlamentaria y queremos ser ayudados, pero hemos de ser conscientes de las soluciones posibles”.

Pacto fiscal, la vía de la soberanía catalana

Artur Mas insistió que uno de los grandes objetivos de esta legislatura es lograr el pacto fiscal para Catalunya, “y se está haciendo trabajo, ya hay una mayoría favorable en el Parlament y estamos trabajando para ampliarla, el PSC ha de cambiar de postura por que no puede quedarse al margen de este gran acuerdo de país y así se lo pedí al nuevo primer secretario, y lo intentaremos también con el PP”. Una vez que los parlamentarios catalanes asuman la propuesta, lo quiere negociar con Madrid. Acto seguido explicó que uno de los objetivos de este pacto es “salirnos de la Lofca, recaudar y gestionar los impuestos y negociar la compensación por los servicios que nos presta el Estado. Esto es lo que llamamos el derecho a decidir”.

Recordó el president que este era su objetivo de legislatura, “con el PP con mayoría absoluta o sin ella”, y reconoció que si no lo hubiera tenido y los votos de CiU hubieran sido decisivos la negociación hubiera sido más fácil. Anunció una próxima entrevista con Mariano Rajoy en la que le planteará la necesidad de que Catalunya logre el pacto fiscal y según cual sea su respuesta “actuaremos de una manera o de otra”.

Aseguró que con el pacto fiscal se profundiza la soberanía de Catalunya y aseguró que tal como se vislumbra el futuro de la Unión Europea si se quiere hacer una Europa más fuerte, los estados deberán ceder  parte de sus competencias a Bruselas y por ello, aunque no tenga estado, Catalunya vería colmada sus aspiraciones de autogobierno, dado que tendría las políticas más cercanas a los ciudadanos, dispondría de la hacienda (cobrando y gestionando los impuestos), sería responsable de buena parte de las políticas de seguridad e interior, en cambio no tendría ejército, “ni lo queremos”, ni sería responsable de la política exterior, actividad que cada día la asumirá en mayor grado la Unión Europea. Concluyó Mas que “ahora sólo nos falta hacienda”.

Preguntado si se siente amenazado por el nuevo gobierno sobre el futuro de las autonomías al responsabilizarle de tener un déficit excesivo, consideró que el gobierno central “ha tratado a los gobiernos autonómicos como menores de edad o como los alumnos rebeldes” y consideró que los incumplimientos del Gobierno central (a quien le atribuyó la parte más importante del déficit) han originado en buena parte el endeudamiento autonómico, por otra parte recordó que las autonomías son una parte importante del Estado. Sin embargo consideró que la ventaja que tiene la Generalitat para negociar con el PP es que este partido controla casi todas las autonomías españolas. Eso sí, avisó que si el Gobierno central amenaza con intervenir a las autonomías, ellos, al tener un Estado, “tampoco están a salvo de ser intervenidos ni están al margen de las turbulencias económicas”.

¿Te ha parecido interesante?

(Sin votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.