El show del Congreso

13/07/2025

Josep M. Orta.

Las sesiones del Congreso siempre han sido un tanto tumultuosas, pero de un tiempo a esta parte me parece que han rebasado todos los límites y más que un foro de civilizado debate parece una pugna barriobajera entre dos bandas. De seguir con esta crispación que va in crescendo pleno a pleno, ya sólo falta que aparezcan  las navajas…
Nuestra clase política no es precisamente ejemplar, pero hasta hace un tiempo se hacía un esfuerzo para mantener las formas y las protestas se limitaban al pataleo. De un tiempo a esta parte se ha convertido en todo un espectáculo en que todo el mundo habla o grita y nadie escucha. Se ha llegado a descalificaciones personales, las intromisiones en la vida privada, insultos, mentiras que pretenden que sean verdades a base de repetirlas. Un gran ejemplo para la educación de nuestra sociedad y especialmente los niños.
La presidenta del Congreso, Francina Armengol, parece impotente para imponer el orden en la Cámara porque nadie hace caso a su autoridad al tratar de imponer el reglamento. Quizás ya va siendo hora de tomar las medidas pertinentes.
En el Congreso el público tiene prohibido aplaudir o abuchear e incluso expresar su opinión con pancartas. Los servicios de orden les falta tiempo, si lo hacen, para expulsarlos. No estaría de más que en la junta de portavoces se planteara seriamente reformar el reglamento de la Cámara para vetar estos comportamientos que ya no son individuales sino de grupo. No estaría de más que se prohibieran radicalmente las interrupciones al orador de turno, los abucheos y que se retirara inmediatamente la palabra a los intervinientes que profirieran insultos o ataques personales. No basta con la potestad de la presidenta de retirar estas palabras de las actas. No estaría de más imponer el silencio de sus señorías para permitir los discursos de los oradores. El Congreso está para hablar, dialogar, pactar, debatir, aprobar o rechazar las propuestas, no hay ningún artículo que contemple el normal desarrollo de las sesiones con interrupciones masivas, gritos, insultos…
Afortunadamente, esta crispación no refleja la situación de la calle, por lo que quizás nos tenemos que plantear si a la hora de elegir nuestros representantes nos equivocamos al votar.

¿Te ha parecido interesante?

(+3 puntos, 3 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.