Al Nobel Simon Johnson no le gusta la Renta Básica Universal

08/10/2025

Gabriel González de Gregorio.

Hace unos años, los gurús de la izquierda, siendo la Renta Básica Universal un invento de la derecha, no hablaban de otra cosa. Se convirtieron en élite y olvidaron la idea. La élite suele disfrutar de trabajos apasionantes. Pero, ¿qué pasa con los que tienen trabajo de subsistencia?

Precisamente ahora que, con la Inteligencia Artificial parece posible esa Renta Básica Universal, nuestras élites la desprecian. Pero, ¿dé donde saldría?

Cojamos un caso práctico. Una empresa del Ibex que en 2024 tuviera un beneficio antes de impuestos de 7.500 millones y unos gastos de personal de 1500 millones, si la empresa no hubiera necesitado personal, habría tenido un beneficio de 9.000 millones. Y esa empresa, que en 2024 habría pagado un impuesto de sociedades de 1.600 millones y dejado 5.900 millones para los accionistas, podría haber pagado 3.100 millones de impuesto de sociedades al Estado de no haber pagado personal. Además, el Estado percibiría el IRPF de los accionistas residentes.

Es decir, la IA y la robótica humanoide aumentarán la recaudación de los Estados que podrían repartirla en forma de Renta Básica Universal.

Algo así viene a decir Simon Johnson, premio Nobel de Economía, en una entrevista publicada recientemente en XL Semanal: “en Alaska cada residente recibe un cheque anual del Gobierno que viene de las ganancias del petróleo. Deberíamos hacer lo mismo con la tecnología. Estas empresas se hicieron ricas usando investigación que pagamos todos: universidades públicas, institutos de salud, ciencia básica financiada con nuestros impuestos”.

¿Qué es, si no, el Impuesto de Sociedades; Mr. Johnson? Se trataría de seguir por el mismo camino: Más beneficio para las empresas; más impuesto de sociedades y más capacidad del Estado para repartir “cheques” como en Alaska.

Y precisamente, en este momento, que se atisba que esto puede suceder con las “fábricas” de IA y con humanoides como los de la compañía Figure, se deja de hablar de la renta Básica Universal o se rechaza.

El propio señor Simon Johnson, que alaba el cheque de Alaska a sus residentes, considera la idea una aberración. En esta misma entrevista manifiesta que no le gusta la idea de la renta básica universal, piensa que es algo derrotista reconocer que no se pueden crear buenos trabajos y hay que dar dinero a la gente para que sobreviva.

¿Crear buenos trabajos? ¿Cree Mr. Simon Johnson que el común de los humanos tiene, o ha tenido, buenos trabajos? Estoy seguro de que muchos ciudadanos preferirían una buena renta básica universal que acudir a sus trabajos. ¿Qué hay, si no, detrás del absentismo que denuncia la patronal española en estos tiempos?

Es más, el señor Simon Johnson debe pensar que todo el mundo tiene la posibilidad de tener el trabajo de sus sueños. Y esto nos lleva a redefinir el trabajo. ¿Qué es el trabajo para la mayoría de nosotros y que es el trabajo para el señor Simon Johnson que no quiere la Renta Básica universal?

Entiendo que Mr. Simon Johnson tiene un trabajo que aporta cosas importantes a la sociedad. Lo que yo aporto es lo que consumo. Una Renta Básica Universal suficiente, y mi aportación a la sociedad estaría asegurada. Mr. Simon Johnson crea y consume, yo no creo nada, pero consumo y ayudo a los que crean lo que consumo: así que sirvo para algo.

¡No me quite la “paguita” señor Simon Johnson! Ya me las apañaría yo, que tengo muchas aficiones en las que podría gastarla.

¿Cómo podríamos entendernos, más y mejor, el señor Johnson y yo?

Veamos, si el señor Johnson hubiera tenido a la misma empleada del hogar durante más de 15 años, podríamos organizar un debate entre mi querida colaboradora y la suya ¿Qué es para ellas el trabajo?

Para mi empleada, que es inteligente, el trabajo consiste en trabajar cada vez menos. Es una gran experta en automatismos. Ha llenado la casa de máquinas y organizado la intendencia para que la casa vaya sola. En 15 años ha conseguido reducir el tiempo de dedicación a la casa a hora y media al día. Después se va a sus asuntos que siempre tiene muchos. El trabajo no es para ella ninguna realización personal, es una manera de ganar dinero para subsistir. Con los años, disfruta sus bajas médicas descansando en casa. Eso sí, se interesa por llamar a una empresa de trabajo temporal para que la sustituyan y llama por teléfono para dar instrucciones y que limpien todos los rincones que ella, con su programa de eficiencia, no suele limpiar.

No sé lo que nos contaría la empleada de Mr. Johnson o el propio Mr. Johnson en su nombre en el caso de que la (o le)hubiera prestado atención. Lo mismo ella o él encontraban muy excitante trabajar para un Premio Nobel tan importante todos los días. ¡Lo que aprendería esa señora o señor!, en mi caso, el que aprendo de mi empleada soy yo, sobre todo de dónde me guarda las cosas.

En fin, señor Simon Johnson, no sea usted antiguo y procure que su empleada disfrute de una Renta Básica Universal cuanto antes para que su trabajo consista en ir al cine, a la piscina municipal a cuidarse la espalda, a sus gimnasias etc, y que sus caquitas de usted se las limpie un androide de Figure Corporation.

Creo que saldríamos todos ganando. Solo algunos privilegiados desempeñan el trabajo de su vida. La mayoría no somos mucho mejores que esclavos con la amenaza del despido y la obsolescencia.

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