Todavía no hemos llegado a la tormenta perfecta, pero los tambores de guerra al son de Estados Unidos e Israel suenan a crisis económica global, si no se pone fin al conflicto bélico cuanto antes. Y la posible crisis económica ha comenzado a dar sus primeros pasos siguiendo el guion de las crisis anteriores: el precio de la energía (petróleo, gas y electricidad) se dispara sin control; las inflaciones nacionales se disparan y los bancos centrales suben los tipos de interés.

Foto: GEOINNOVA
De momento, a 20 días de haber estallado la guerra en Irán, los combustibles -pese a que la AIE (Agencia Internacional de Energía) haya empezado a liberar barriles de su reserva- el precio del petróleo se cotiza rondando los 119 dólares, con los precios del gas también desmadrados desde que Israel y Estados Unidos sigue atacando las infraestructuras petroleras iraníes, además del reciente ataque a uno de los campos de gas más importante explotado por Irán, y la respuesta de los iraníes al atacar la terminal gasista d Ras Laffan, la más grande del mundo, así como a las instalaciones de crudo de Arabia Saudí en el mar Rojo.
La guerra parece centrarse en la línea de flotación energética de Oriente Medio y el gas se cotizaba este jueves a 65 dólares el megawatio/hora, duplicando su precio desde que estalló el conflicto. Su cotización ha llegado a incrementarse hasta un 35% este jueves
Por lo que respecta al gas, las restricciones del tráfico de los petroleros y metaneros por el estrecho de Ormuz, unido a los ataques a las instalaciones petrolíferas (los últimos en las costas del Mar Rojo) han provocado que el barril de Brent, que estos días había contenido su precio en los niveles de los 90 dólares, este jueves llegara a tocar los 119 dólares, para luego estabilizarse en el entorno de los 111-113 dólares el barril.
La traducción de los precios del barril se puede observar día a día en los surtidores de las gasolineras. Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, el precio del litro del diésel se ha incrementado u 29%, superando al precio de la gasolina como ocurrió con el inicio de la guerra en Ucrania, y el de la gasolina un 16%: el diésel cuesta 1,837 euros el litro y el de gasolina 1,709 euros. Se trata de precios medios, ya que en algunas gasolineras, el litro de diésel ya supera los 2 euros.
“La guerra en Oriente Próximo ha creado riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico, que hacen que las perspectivas sean mucho más inciertas”, explicaban en el BCE tras su reunión mensual.
Evidentemente, Christine Lagarde y su equipo están más que atentos a los acontecimientos y a la evolución de los precios. Su preocupación es tal que la propia presidenta del BCE ha confirmado que en la reunión de este mes ha estado presente un experto militar como asesor.
Las proyecciones del BCE ya han recogido los primeros 10 días del conflicto en Oriente Próximo para fijar sus nuevas previsiones recogiendo los primeros efectos de la guerra. Así, los expertos del BCE esperan que la inflación suba del 1,9% al 2,6% este año, mientras que confía en que 2027 retome la senda del 2%, dando a entender que la guerra no se prolongará mucho.
Por lo que respecta al crecimiento económico, el BCE espera que en la Eurozona el PIB crezca un 0,9% en 2026, y un 1,3% en 2025. Por tanto, el efecto de la guerra habría restado cuatro décimas a las anteriores previsiones.
Estas previsiones a medio plazo dependerán, según explica el BCE «de la intensidad y la duración del conflicto, como del modo en que los precios de la energía afecten a los precios de consumo y a la economía”, a lo que añaden que «el análisis de escenarios sugiere que una interrupción prolongada en el suministro de petróleo y gas resultaría en una inflación superior y un crecimiento inferior a las proyecciones base”.
De esta forma, las previsiones con un escenario más adverso elevan al 3,5% la inflación en 2026. El BCE no olvida que en el comienzo de la guerra en Ucrania, los precios llegaron a superar el 10%. Y en el peor de los escenarios, la inflación subiría al 4,4%, con el petróleo en los 145 dólares el barril y el megawatio/hora en los 106 euros.
Las Bolsas también se resienten
La incertidumbre también está cayendo de lleno a la marca de las Bolsas. Este jueves, el Ibex 35 ha cerrado en los 16.905,90 puntos, perdiendo el listón de los 17.000 puntos, empujado por el conflicto bélico y la cautela mostrada por el BCE y la Fed estadounidense.
El resto de las principales Bolsas del Viejo Continente también han cerrado con fuertes caídas: os principales mercados europeos también han cerrado con fuertes caídas: Londres ha perdido un 2,35%; París, un 2,03%; Fráncfort, un 2,82%; Milán, un 2,32%, y el Euro Stoxx 50 un 2,14%.
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