Estadística oficial y economía real

09/04/2026

José Mª Triper.

Afirmaba el prestigiado escritor norteamericano, Mark Twain, que hay “mentiras, malditas mentiras y estadísticas” frase que describe el poder persuasivo de los números, para reforzar argumentos débiles. Y sirva esta máxima para describir la desconexión que existe en España entre la macroeconomía oficial y la economía real.

Dice la estadística, y dice bien en base a sus criterios, que el PIB de España cerró el año 2025 con un aumento del 2,8% y se mantendrá como uno de los países con mejor comportamiento macroeconómico de la Unión Europea (UE). Crecimiento nominal que, sin embargo, no refleja una mejora equivalente en el ámbito de la microeconomía, es decir de los ciudadanos, las familias y las empresas oprimidas por el agotamiento del poder adquisitivo y asfixiadas por una fiscalidad abusiva, el deterioro de la productividad y una inseguridad jurídica y una inestabilidad política crecientes.

Porque lo que no cuenta la estadística es que el crecimiento de nuestro PIB está dopado por el desmesurado gasto público, el turismo y la llegada de los fondos europeos, además de camuflada por el aumento de la población generado por la inmigración, y no por una mejora de la productividad en el tejido empresarial.

Es decir producimos más porque somos más, pero somos menos eficientes. La productividad no crece porque los empleos que se crean son de baja cualificación por lo que el crecimiento se sigue apoyando sobre empleo barato y no en productividad.

Circunstancia esta que se traduce en que el PIB per cápita en España está estancado desde 2019 en 27.800 euros frente a los 37.200 de media de la UE. Una España donde el salario más frecuente es de 15.775 euros brutos anuales por debajo del que había antes de la pandemia mientras que la cesta de la compra ha subido un 40% desde 2020 por lo que nuestro poder adquisitivo es hoy un 4,7% inferior a la media de la UE y la capacidad de compra de los hogares españoles un 5,6% inferior a la de 2008, con un esfuerzo fiscal un 17,8% superior a la media de nuestros socios europeos.

Un país que sigue liderando el desempleo de la UE con 3,8 millones de personas registradas que no están trabajando, donde hay 12, 7 millones de españoles en riesgo de pobreza o exclusión social y 4 millones en situación de pobreza severa. Y una economía que sigue con la asignatura pendiente de cambiar el sistema productivo, basada en el turismo y en servicios de escaso valor añadido, mientras continúa declive de la industria cuya contribución al PIB, descontando la construcción, ha caído del 20% a sólo el 15% y el Valor Añadido Bruto de nuestro sector industrial estaba a finales del pasado año un 1,1% por debajo del nivel prepandemia y un 6,7% por debajo del registrado en 2007.

Con el añadido de que las inversiones de empresas nacionales se encuentran bajo mínimos, sólo  un 4,8% por encima de 2019, a pesar del contexto favorable en tipos de interés y acceso al crédito, al tiempo que  la inversión extranjera se desploma más de un 60%  después de caer un 24% en 2024.

Añadir a  esto que España cerró el año 2025 con un nuevo récord de deuda pública que se eleva hasta los 1,698 billones de euros, 77.652 millones que en el año precedente Crecimiento que es más del doble al registrado entre 2015 y 2019, los años previos a la pandemia, periodo en el que el pasivo aumentó de media en 28.000 millones de euros al año. Deuda que genera unos intereses también en cifras récord y que absorben ya 39.000 millones de euros del presupuesto del Estado.

De hecho la Intervención General de la Administración del Estado confirma que entre enero y junio España ha tenido abonar a sus acreedores 11.358 millones de euros un 12,36% más que en el mismo periodo de 2024 mientras que las últimas estimaciones de las instituciones económicas afirman que España destinará este año 42.000 millones de euros a pagar los intereses de la deuda, cifra cuatro veces superior al gasto del Estado en infraestructuras y seguridad y que elevará la carga de la deuda al 2,5% del PIB, con previsiones de seguir subiendo. Pues eso, mentiras, malditas mentiras y estadística.

¿Te ha parecido interesante?

(+1 puntos, 1 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.