Donald Trump había enviado al vicepresidente estadounidense y había mostrado su total apoyo a Viktor Orban, con promesas de inversiones multimillonarias si ganaba las elecciones. Pero los húngaros tenían otros planes y daban por finiquitado el gobierno de un Orban cada vez más radicalizado y con unos amigos internacionales muy cuestionados en el interior del país. De esta forma, el partido Tisza, que lidera el conservador Péter Magyar, ha sido el más votado en las elecciones legislativas celebradas este domingo en Hungría.
Los últimos datos confirman que Magyar y su partido controlará 128 de los 199 escaños del Parlamento unicameral húngaro, una mayoría absoluta, al lograr dos tercios de los votos. La participación ha superado el 77,8%, por encima del total de 2018 y 2022.

HUNGARIAN CONSERVATIVE
“Hoy la gente ha decidido cambiar de régimen. Los que formaban parte de este régimen y eran pilares del mismo deben abandonar sus puestos por su propia voluntad antes de que los despidamos”, aseguraba Magyar en su primer discurso tras la victoria. De esta forma invitaba al presidente de la república, fiscalía, presidente del poder judicial y presidente de la autoridad de medios, entre otros, a que dejaran sus cargos.
Y lo decía con la contundencia de los resultados. “Lo Hemos conseguido. Tisza y Hungría han ganado. Hemos recuperado nuestro país. En la historia democrática de Hungría, ningún partido ha tenido un mandato tan fuerte”, afirmaba un Magyar vencedor, quien insistía en que el pueblo húngaro «ha decidido cambiar de régimen. Los que formaban parte de este régimen y eran pilares del mismo deben abandonar sus puestos por su propia voluntad antes de que los despidamos”.
Y concluía ante miles de seguidores que “es hora de rectificar errores y curar heridas. Aquellos que robaron del país, tendrán que rendir cuentas por sus acciones”, adelantando cuál será una de sus tareas: “El Gobierno de Tisza liberará el sistema judicial”, tras anunciar la creación de un organismo para investigar esos delitos de corrupción. Magyar ha prometido también que conseguirá recuperar los fondos congelados por la UE.
Orban reconoce su derrota
Por su parte, Viktor Orbán reconocía su derrota, quien valoraba los “dos millones y medio de votantes han depositado su confianza en nosotros y nunca les defraudaremos”. Magyar había confirmado que Orbán le llamó para felicitarle por su victoria, acabando con los rumores sobre si Orbán aceptaría su derrota en las urnas.
El Parlamento se compone de 199 escaños y la mayoría cualificada está en 133. El margen de victoria es fundamental para la oposición. Orbán ha construido su régimen a partir de esa supermayoría con 15 reformas constitucionales, cambios en el poder judicial, en la ley electoral. Los analistas señalan que si el partido opositor, Tisza, no llega a esa cifra, tendría muy difícil desmantelar el sistema Orbán, que además cuenta con el favor de prácticamente todos los medios de comunicación y una poderosa élite de oligarcas, según recuerda eldiario.es en su web.
Ya se verá qué ocurre, puesto que Orban aprovecho sus 16 años de gobierno para cambiar las reglas de funcionamiento del país, con la adopción de decisiones fuera del Parlamento húngaro, gobernando por decretos, creando una élite económica, expulsando a bancos y empresas extranjeras, enriqueciendo a su familia y amigos. Magyar se ha comprometido a acabar con ese régimen y depurar responsabilidades.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.