Tuve la suerte de ver a Placebo por primera vez en directo en la Sala Aqualung de Madrid el 15 de julio de 1997. Me explotaron la cabeza y flipé en colores. Ya me pasó cuando escuché su primer álbum. Pero el impacto se acrecentó al disfrutarles en concierto. Fueron unos teloneros brutales, demoledores, enérgicos, decididos y osados. Tanto que el concierto que venía a continuación, el de David Bowie, quedó deslucido y previsible ante la brutalidad sónica de Placebo.

Les he visto varias veces más, pero ninguna alcanzó ese nivel de radioactividad de su primer concierto en Madrid. Ahora vienen a España a tocar sus dos primeros álbumes, uno de ellos reeditado para estos directos llamado “Placebo Re: Created”. Precisamente la primera de sus obras se llamó como ellos y es uno de los mejores debuts de la historia del rock. La segunda, “Without You I´m Nothing”, no le va a la zaga, pero baja algo en intensidad, calidad y fuerza.
Placebo recreado
Ambas obras serán interpretadas el 1 de octubre en Madrid en la sala Movistar Arena y el 3 de octubre en el Sant Jordi Club de Barcelona. El debut de la banda de Brian Molko y Stefan Olsdad cumplió el pasado 17 de junio 30 años. Para celebrarlo han publicado una recreación del álbum. Con ese fin han utilizado las cintas originales y han aprovechado tecnologías e instrumental de estudio actuales para dar a las canciones nuevas texturas.
Texturas que buscaron en la grabación original pero que al carecer de medios económicos y de conocimientos técnicos no lograron embutir en el álbum llamado Placebo”. Ahora lo han hecho pero con un enorme respeto y cariño a esa obra y, sobre todo, a su punzante, arriegada y solvente esencia.
Himnos sensacionales
Y es que la rosa es la rosa es la rosa que decía Gertrude Stein. No debes, por tanto, adornar ni alterar himnos tan sensacionales como “Come Home” (vértigo, melodía y pasión); “Teenage Angst” (robusta delicia glam rock); “Bionic” (maravilla de tierra Pixies); “36 Degrees” (un fómula 1 sin frenos); “Hang On To Your” (calma tras tempestades); Nancy Boy” (densas guitarras y fraseos percutantes); I Know” (baladón sensual y sexual); “Bruise Pristine” (Sabath con fluidos de drenaje); lady Of The Flowers (psicodelia de seda) y Swallow (epilogo ambiental).

Afortunadamente permanece el espíritu de todas las canciones, porque el proyecto no va de relecturas, ni remezclas, ni ornatos superfluos…solo se pretende vitaminizar un álbum que, en realidad, no lo necesita pues mantiene todo su frescor, su vitalidad y su energía juvenil a pesar de los años cumplidos.
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