Campaña chapuza

19/10/2026

Josep M. Orta.

Tras tantos meses pidiendo elecciones era de esperar que el PP, cuando llegaran, lo tendría todo milimetrado y sólo necesitaría apretar el botón de piloto automático. En primer lugar se estrenaron con un contradictorio discurso sobre el futuro de las pensiones, un tema que no parece que más que darles votos sirve para espantar a un importante grupo del cuerpo electoral. La vivienda es una de las principales preocupaciones de la sociedad y los populares prometen mil y un pisos, pero tienen la pesada carga que en las comunidades que gobiernan apenas si se han preocupado de edificar viviendas sociales mientras potenciaban los fondos buitre (lo que le han llegado a decir a Maricarmen y los calificativos con los que han denostado los campamentos en muchas ciudades).
Para más inri. Pérez Feijóo avisa que los españoles tendrán que hacer “sacrificios” cuando ellos gobiernen. Traducido: no es otra promesa de más recortes sociales. También hacen bandera de los casos de corrupción que afectan al PSOE. En este tema quizás harían bien en callarse por sus múltiples casos que les afectan, pero sí que es cierto que los votantes de la derecha extrema perdonan con frecuencia estos pecadillos de los suyo.
Como era previsible ya cuestionan la limpieza del sistema electoral por si pierden.
Vamos a la otra punta del arco parlamentario. Que la izquierda no se pone de acuerdo no es noticia. Los personalismos y las guerras internas lo impiden. Pero también han cometido errores de bulto en sus candidaturas. Rufián está muy valorado en los madriles, pero ponerlo de cabeza de cartel en Barcelona es provocar. Está enfrentado a la dirección de ERC y a buena parte de la militancia. Además se ha olvidado de que milita en un partido nacionalista y sus intervenciones en catalán en el Congreso brillan por su ausencia.
De la otra cabeza de lista por la capital catalana, Ada Colau es para muchos la peor alcaldesa que ha tenido Barcelona. Y no digo más.
Otro tema que preocupa en esta precampaña es la proliferación de la violencia. Grupúsculos de partidos de extrema derecha, con frecuencia encapuchados y con determinados objetos contundentes y con simbología nazi  son habituales en determinados actos o concentraciones pacíficas. Y este camino es muy peligroso por que se sabe como empieza, pero no cómo termina.

¿Te ha parecido interesante?

(Sin votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.