Algunos querrán ver, con ojos muy interesados, que los mercados europeos emprendieron rumbo al norte justo cuando Mariano Rajoy y Ángela Merkel comparecían ante los periodistas para dar cuenta de los resultados (escasos) de la reunión. Curiosamente, estarán muy cerca de la verdad, pero solo cerca. Fue la señora Merkel, pero no el señor Rajoy.
Ángela Merkel dijo algo que no han puesto los telediarios españoles: «las conversaciones entre Grecia y los bancos están encauzadas«. Aquí hemos escuchado (y varias veces) eso de que respeta y respalda las reformas que Rajoy le ha contado que va a hacer en nuestro país.
Al margen de que ya nos gustaría saber a los españoles que vamos a soportarlas en qué consisten las famosas reformas estructurales de las que habla el presidente del Gobierno, al mercado le da exactamente igual semejante afirmación. Si a Merkel le parecieran mal nos irìamos al carajo, pero a estas alturas «está descontado» que Rajoy hará exactamente lo que pide la jefa del gobierno alemán.
No quiero con esto descalificar de antemano las reformas. Me contento con criticar al personaje. Parecía que se iba a comer el mundo cuando estba en campaña electoral y lo primero que ha hecho ha sido delegar responsabilidades en los «agentes sociales«, exactamente igual que hizo su lamentable predecesor.
Bueno, vamos a lo sustancial. Ya ayer el Dax dió síntomas de querer romper al alza. Posteriormente, Wall Street apuntó descaradamente hacia el norte. Y esta mañana, tras las dudas iniciales, las palabras de la señora Merkel han actuado como el detonante que el mercado estaba esperando. Esperemos que no se lo carguen, que esta la cosa muy sensible a cualquier politiquería de estos que nos desgobiernan en el Viejo Continente.
El caso es que los bancos parecen dispuestos a aceptar una oferta del Gobierno griego para cambiar sus títulos de deuda por otros con mayor plazo y tipos de interés cercanos al 4%. Hasta ahora, Grecia había ofrecido un 3% y la banca no estaba de acuerdo.
Precisamente, el estancamiento en la negociación entre Grecia y sus acreedores ha sido aprovechado por los mercados para hacer una mínima corrección y a nadie se le escapa el papel protagonista de la banca alemana en la negociación con Grecia, por lo que las palabras de Ángela Merkel no son «de oídas».
Al cierre, los índices europeos andaban disparados y ni siquiera las dudas que mostró Wall Street tras conocerse que han subido las peticiones iniciales de desempleo pudieron con la pujanza de los mercados del Viejo Continente. El Dax avanzó un 1,84%, el CAC un 1,53%, el FTSE un 1,26% y el Ibex un 1,85%.
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