El sector de la formación vive días de incertidumbre. Los recortes presupuestarios y, sobre todo, los cambios previstos por la reforma laboral, agobian a un sector que mueve 2.450 millones de euros anuales, y donde se detecta cierto “pánico” sentido incluso por quienes se verán beneficiados por el decreto-ley del Gobierno, las empresas privadas de formación.
El sector de la formación vive estos días muy pendiente del Gobierno. Esperan, por un lado, los reglamentos llamados a desarrollar el sistema de impartición y las características de la formación, tal y como prevé el decreto-ley de la reforma laboral. Y, por otro, la negociación de la convocatoria de cursos para 2012, muy retrasada.
“Hay que actualizar los cursos”, sostiene el vicepresidente de CEOE, Javier Ferrer, tras participar en las jornadas organizadas por la Confederación Española de Empresas de Formación (CECAP) este jueves en Bilbao. Ferrer pide además “recortar en cursos horizontales e ir más a los técnicos y concretos».
CEOE sugiere además olvidar la función social de la formación y que sea el Estado quien asuma su coste. “La cuota finalista –un 0,7 por ciento de la nómina- que pagamos empresarios y trabajadores tiene que ir obligatoriamente a la formación profesional”. A su entender, “este dinero se está desvirtuando y utilizando como políticas activas de empleo”.
La reforma laboral, que ha provocado la convocatoria de una huelga general el 29M, prevé la obligatoriedad de 20 horas de formación por trabajador. Y abrir la organización de los cursos, ahora en manos de patronales y sindicatos, a las empresas. Sin embargo, entre estas empresas no se respira un ambiente de euforia.
«La sensación es de pánico«, confiesan las firmas de formación agrupadas en CECAP. Su representante en Euskadi, María Tato, reconoce la oportunidad para los entes privados que se recoge en la reforma laboral. «Para los centros parece que da la posibilidad de concurrir en planes nacionales”. Sin embargo, añade, “todo lo que no da estabilidad al sistema preocupa».
Por otro lado, el tiempo pasa. Y sigue sin cerrarse la convocatoria de cursos para 2012. Por si fuera poco, la patronal valenciana Cierval denunció ayer miércoles que el Gobierno valenciano le adeuda 25 millones de euros por estos cursos. Una deuda que los empresarios cobrarán “antes del verano”, según dijo hoy el Ejecutivo valenciano.
Temor a los recortes
Por su parte, los sindicatos temen que en los Presupuestos Ggenerales del Estado (PGE) haya «un recorte de la formación”, según dijo hoy el adjunto a la Secretaría de Formación para el Empleo de CCOO, Francisco Moreno, en el curso de las jornadas. “Nos encontramos en un momento de incertidumbre”, apoya la secretaria de Formación de UGT, Teresa Muñoz, a quien le preocupa «muchísimo» que, en una situación de crisis, se intente poner en marcha «el sistema de dualidad alemán» previsto por la reforma del Gobierno
Sin embargo, los sindicatos y empresarios reivindican el camino recorrido. «La calidad y los resultados que, durante más de 20 años, hemos protagonizado están a la vista», afirma Múñoz.
El presupuesto en formación en 2011 es de unos 2.450 millones: de los que 2.000 salen del 0,7 por ciento de la cuota de formación que abonan empresarios (el 0,6 por ciento) y trabajadores (el 0,1 por ciento), 150 millones del Fondo Social Europeo y 300 millones del Estado para la formación de funcionarios y autónomos.
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