La sesión iba por un claro camino de dudas, que se traducían en pérdidas para el Ibex, mínimas ganancias para el Dax y el FTSE y el CAC navegando entre dos aguas, pero Wall Street vino a salvarnos. El dato del ISM manufacturero del otro lado del Atlántico convenció a todos, algo que no había logrado el PMI de la Eurozona, a pesar de que el dato alemán era claramente bueno.
Definitivamente, Europa sólo pinta como excusa las jornadas de pérdidas, pero cada vez es más claro que no tiene capacidad de funcionamiento «autónomo». Sin la intervención de Estados Unidos, los mercados europeos no tienen ninguna posibilidad de salir del pozo cuando se han hundido en él. En cambio, basta un silbido en Wall Street y cualquier factor positivo para los yankees termina por hacer que Europa avance.
Esto es lo que suele ocurrir cuando se está en horas bajas y Europa lo está. Cierto que con matices y mientras el Dax siga a la cabeza de las ganancias, el Ibex es un lastre demasiado pesado en momentos como hoy. En estas condiciones, el Dax tiende a avanzar mucho menos de lo que debiera y el resto pasan por sus momentos de duda, excepto el Ibex, que se despeña.
Por eso lo de hoy es relativamente nuevo. El Ibex ha conseguido remontar y terminar en positivo, pero la distancia con el FTSE y el Dax es sencillamente abismal. Me da mucha pena de quien siga circunscrito en exclusiva al índice español. Claro, que no se conforma quien no quiere y el Mibtel italiano concluyó en pérdidas.
¿Dónde está la clave? En el comportamiento de los bancos. La desconfianza en el sector financiero es atroz en Italia y España (no hablemos de Grecia o de Portugal) y ha terminado por contagiar al CAC. Y si los bancos pesan en el índice, lastran sus ganancias. Ya saben lo del Ibex, así que no volveré a mencionarlo.
En fin, que me llama la atención lo que ocurre. Vean la secuencia. Se rumorea que el Bundesbank ya no admite como colateral deuda de Grecia, Irlanda o Portugal y caen los mercados (el paro y el PMI también tuvieron mucho que ver). El Bundesbank lo niega y las Bolsas reaccionan muy poco. Tuvo que venir Wall Street a salvarnos, lo que no deja de ser llamativo, por mucho que ya estemos acostumbrados.
Lo bueno, que siempre hay algo que puede verse desde el lado positivo, fue que todos cerraron en máximos del día y que posiblemente Wall Street va a seguir subiendo tras el cierre europeo, así que dada la dependencia total que existe, casi aseguraría una buena apertura mañana. Y para hacernos una idea de la dependencia les dejo el gráfico del FTSE para que vean la pendiente que se alcanza con Wall Street abierto y comparen con lo que ocurrió antes:
Al cierre, el Dax avanzó un 1,58%, el FTSE un poco más, un 1,85%, el CAC fue más moderado, un 1,14%, y el Ibex, lamentable, un 0,43%.

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