Priégola: leche a domicilio desde los años 40

13/04/2012

diarioabierto.es. ¿Recuerda la figura del lechero llevando leche fresca a casa? Podría pensar que esta imagen es digna del Nodo, pero no. Una pyme madrileña lleva desempeñando este oficio desde los años 40. Y, tradición no está reñida con modernidad: para mejorar la calidad de sus lácteos, su ganadería escucha música clásica o duerme en camas de agua. Todo mimos.

Lucía Martín. http://twitter.com/Luciamartin

A veces escribimos sobre empresas cuya actividad genera un especial cariño. Es el caso en esta ocasión porque, ¿cómo no sentir cierta emoción cuando nos referimos a una compañía que, desde 1942, y se dice pronto, reparte leche a domicilio? Y es que tiene su mérito en estos tiempos de globalización que corren que Priégola (www.priegola.com), una pyme madrileña de 50 empleados, lleve desempeñando durante todos estos años el trabajo del lechero que antaño nos dejaba la leche fresca en casa.

La historia comenzó en 1943 en Pozuelo de Alarcón: la pyme fue fundada por la familia Prieto Gómez-Laín, de ahí el nombre de Priégola. Años después, fue adquirida por la familia Sieber, fundadores a su vez de otra ganadería, La Chirigota. La fusión de ambas generó la actual compañía. “La leche fresca es un producto delicado y es imprescindible no romper la cadena del frío y la mejor forma de mantener esa cadena es entregándosela directamente al consumidor. Es algo que es muy común por ejemplo, en Inglaterra”, explica Nicolás Sieber. “El negocio surgió porque en aquella época además no existía la red de distribución y comercios que hay ahora”, añade.

Su ganadería está formada por 1.300 cabezas de la raza Hollstein Frisona: la producción en 2010 fue de 7,3 millones de litros anuales, con una media diaria de 20.000 litros. Con esta materia prima, la empresa, aparte de la leche fresca en sí misma, elabora yogures. “Gran parte de nuestra producción va al consumidor final y una pequeña parte se vende a fábricas de quesos y otros productos lácteos”, continúa Sieber.

¿Qué problemas se han ido encontrando en estos años? Por un lado, y según Sieber, la leche no se valora: “La guerra de precios de la leche UHT en las grandes superficies para atraer clientes, hace que el consumidor final perciba la leche como un producto barato sin tener en cuenta su calidad y frescura”, dice. Además, “producir leche hoy no es rentable. Los costes de las materias primas para alimentar el ganado se han disparado un 20% mientras que el precio de la leche que venden los productores a las centrales lecheras no deja de bajar”, explica.

La riqueza de la empresa de Villanueva del Pardillo no reside sólo en que hayan sabido conservar un oficio sino que además, lo han maridado con buenas dosis de innovación. Por ejemplo, en lo que respecta al cuidado de sus animales. Como nota curiosa, la ganadería escucha música clásica. ¿Por qué ponerles Mozart? “Las vacas lecheras son animales muy sensibles y lo que más les afecta es el estrés y el calor, que inciden en la calidad y cantidad de leche producida. En EEUU llevan años estudiando estos temas: por ejemplo, en California dispusieron diferentes tipos de camas (agua, fieltro, paja) a los animales para comprobar cuáles eran las que más les convenían. Entre las más valoradas estaban las de agua y fieltro”, comenta Sieber. Es por eso que Priégola mima a sus animales y les pone música durante el ordeño, ventiladores para no pasar calor, les proporciona duchas refrescantes, e incluso, camas de agua con almohadas.
Priégola tiene entre 4.500 y 5.000 clientes a domicilio en la Comunidad de Madrid. ¿Perfil? “Familias de entre tres y cinco miembros que valoran la calidad de la leche fresca, con un poder adquisitivo medio-alto”, explica. El reparto casa por casa sólo se hace en la capital y en zonas periféricas, aunque también pueden encontrarse sus productos en los centros comerciales Alcampo. Su última facturación ascendió a cinco millones de euros.

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