El cariz que van tomando las Bolsas europeas es cada vez más preocupante. Prácticamente todos los días tiene un momento en el que parece que quiere despegar, pero finalmente no consigue remontar y termina cediendo terreno, unos días más y otros menos, pero en rojo. Hoy ha sido otra ocasión perdida en la que sólo el muy necesitado Ibex ha buscado con energía la recuperación, pero no ha conseguido arrastrar absolutamente a nadie.
Ya comentamos hace unas semanas que el resto de los índices europeos se han desentendido por completo del Ibex, por lo que no debe extrañar que el selectivo español camine prácticamente en solitario. Ya ni siquiera cabe esperar que se cumpla la tradición que señala que reacciona siempre un día antes que el resto, porque queramos o no, el Ibex es ya un índice técnica y oficialmente bajista tras dos cierres por debajo de los 6.710 puntos, lugar donde se encontraba la resistencia que sirvió para el rebote en marzo de 2009.
El resto de Europa, aunque no está para tirar cohetes no está igual y aún siguen alcistas de medio y largo plazo según la teoría de Dow. No obstante, la alarmante caída hoy del FTSE no augura nada bueno. Si los temores referentes a Grecia tienen que ver con la Eurozona, el FTSE no puede ni debe estar tan sensible, aunque mucho temo que aquí nadie va a quedar libre de nada. De hecho, la banca británica es especialmente sensible a la deuda española.
Total, que si sólo el Ibex recupera terreno y además lo hace amparado en el creciente rumor de que van a prohibirse los cortos de nuevo sobre valores del sector financiero, mal estamos. Más que nada porque ponerle puertas a la mar puede dar resultado provisionalmente y eso se ha visto ya varias veces, pero a la larga ya ven lo que ocurre. El rumor hizo que muchos inversores que estaban cortos cancelaran sus posiciones, para lo que hay que comprar y eso propició una escalada de los valores que más pesan en el Ibex, los bancos, y en especial de Bankia, que recuperó más del 20%.
No seguiré mucho más allá con el asunto de los cortos, que ya saben ustedes lo que pienso. Prohibirlos equivale a que no pueda ponerse corto quien quiera, sino quien pueda, lo que equivale a lo de siempre: favorecer al grande. Además, si toman la decisión, va a ser difícil de explicar por qué no los prohibieron cuando comenzó la tormenta sobre Bankia, que ahí sí que se ha hecho dinero en poco tiempo a base de vender al descubierto y ahí los cortos sí han provocado turbulencias no sólo en el valor sino en el sistema. Lo dicho, para mí es tan inentendible como que no se haya suspendido ni un solo minuto la cotización en estas últimas semanas, pero doctores tiene la Iglesia.
Lo peor es que el panorama no se esclarece en absoluto y que los bajistas no han dicho aún la última palabra. El miedo ha dejado a los índices europeos a merced de la corriente bajista y mientras en Europa no se conciencien todos de que no se puede seguir así no va a haber solución. Ahí tenemos a Grecia lanzando órdagos a la UE y a la UE preparando el terreno para el peor de los escenarios. No quiero ni pensarlo, mejor lo dejo aquí.
Al cierre, el Dax perdió un 0,60%, el FTSE un 1,33% y el CAC un 0,13%, en tanto que el Ibex avanzó un 0,44%. Otra ocasión perdida, y van…
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