Que solo es fútbol

22/05/2012

Maite Vázquez del Río.

Este viernes puede arder Troya y no porque se vaya a jugar la final de la Copa del Rey sino porque los extremistas están jugando a reventarlo todo. Como no teníamos poco, parió la abuela. Una simple final de la Copa del Rey, cuyo trofeo entregará el Príncipe de Asturias, ha provocado que los nacionalistas catalanes hagan un llamamiento a la «gran pitada» cuando entre don Felipe al palco y también cuando se interprete el himno nacional. Primera salida de tiesto.

Las palabras nada acertadas de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, por eso de que el evento deportivo se celebra en la capital del Reino, y más en concreto en el Estadio Vicente Calderón, han caldeado aún más el ambiente, amenzando con que el partido se celebre a puerta cerrada si se los asistentes pitan al himno nacional. Lo que hacía falta con tanto forofo falto de celebrar victorias, desplazado hasta Madrid para ver jugar a su equipo. Segunda salida de tiesto.

Y en el fragor de estas declaraciones, interviente también la ultraderecha, convocando a sus simpatizantes a manifestarse al final del partido, con lo que se prepararía una bronca monumental. No es de extrañar que también aparezca una representación de los antisistemas, que por reventar hasta consiguen que una celebración deportiva por la obtención de un título acabe en batalla campal. Tercera salida de tiesto.

Y es que, claro, la final es entre equipos de dos comunidades cuyos partidos más radicales piden la independencia. Fútbol Club Barcelona y Atletic de Bilbao. Ahí es nada, aunque no sean los únicos equipos de dos de las autonomías más históricas. Hay más, como el Espanol, la Real Sociedad… Y pese a todo la que se  ha liado es fina. Las amenazas de Aguirre han sido replicadas desde ERC, el partido republicano catalán que también ha advertido a la presidenta madrileña que si se suspende el partido «es posible que Madrid se queme en días por culpa de la ultrasur «number one». Hasta ha tenido que intervenir el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, asegurando que el partido no se va a suspender.

Con el problemón económico que tenemos, solo nos hacía falta que ahora se iniciara la segunda guerra civil por un partido de fútbol. Nuestros políticos, que ya nos han demostrado a la altura que se encuentran, y dada su incompetencia para sacarnos de la recesión, crear empleo y dejar de recortar Estado de Bienestar, parece ser que quieren distraer a los más de 5,4 millones de parados y al resto de los ciudadanos con una polémica nacionalista que nada tiene que ver con que doce señores en pantalones cortos le den patadas a un balón e intenten ganar una copa, aunque la copa se llame del rey.

Esto no es serio. Que solo es fútbol.

¿Te ha parecido interesante?

(+2 puntos, 2 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.