Cuando una buena noticia se gestiona como se ha gestionado el rescate a la banca española, pasa exactamente lo que ha pasado hoy con las Bolsas europeas. Tanto el gobierno español, como el Eurogrupo, como la Unión Europea en cualquiera de las instituciones que queramos elegir, han demostrado que no se puede ser más inútil. Llevaba el mercado suspirando por el rescate comunitario de la banca española y cuando ocurre parece que se está improvisando, que nadie está de acuerdo y, sobre todo, que nadie sabe nada acerca de lo que se ha aprobado. No sé si a ustedes les parece lo mismo, pero no se puede ser más inútil.
Las políticas de comunicación no es que no hayan funcionado, es que no han existido. Un pacto de este estilo, que estaba fraguándose desde hace meses debe estar preparado hasta en su último detalle el día que se hace público. Todos los implicados debe saber exactamente lo que han de hacer y decir y cómo deben hacerlo. No debe quedar una sola duda en el tintero de nadie, pero la realidad nos lleva exactamente al lado contrario. Por no saber, no se sabe con seguridad siquiera a qué tipo de interés recibirá España el dinero con el que debe salvar a los bancos.
Y aún peor, las respuestas de unos y otros son contradictorias. Unos hablan de «sin contraprestaciones» y otros de «a cambio de más ajustes»; unos dicen que «sin pérdida de soberanía» y otros subrayan que «la troika vigilará estrechamente el destino del dinero y el cumplimiento de los compromisos». Lo repito, no se puede ser más inútil y en la parte española la responsable última del desaguisado, ya que es la responsable de la política de comunicación del Gobierno, es Soraya Saénz de Santamaría.
En medio de este desastre, las incógnitas han superado con creces a las certezas y así es difícil salir hacia delante. Prueba de ello es que el Ibex comenzó subiendo casi un 6% y terminó en negativo. En el resto de los mercados europeos las cosas no fueron mucho mejor, aunque el Dax lograra terminar con ganancias. La vela es una de las más feas que he visto nunca y refleja con bastante claridad el desaguisado.
¿Qué refleja esta vela tan negativa? Sencillamente, que los tenedores de deuda temen que Alemania consiga su objetivo de que el dinero salga del Mecanismo Europeo de Estabilidad, ya que en ese caso se convertiría en acreedor de cobro preferente sobre todos los demás. El resultado, obviamente, es que nadie quiere tener deuda española en sus manos si es un tenedor de deuda de «segunda división» o exige que le paguen más por ello. Lógicamente, la prima de riesgo española sube como la espuma.
Total, que lo que debería haberse hecho bien se ha hecho mal y parece que de forma improvisada. Y lo que menos le gusta al mercado es que las cosas queden en el aire. Lo peor no son las certezas, sino las dudas y estas se han reflejado en el resultado final de los índices europeos. Al cierre, el Dax era el único que conseguía ganancias, un 0,17%, pero llegó a subir más de un 2%. El FTSE perdió un 0,05%, el CAC un %0,29% y el Ibex un 0,54%. Lo que debía haber sido una sesión triunfal se ha convertido en la historia de un fiasco monumental. No se puede ser más inútil.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.