Las energías renovables, ¿un nuevo modelo económico para España?

11/09/2012

Javier Cárdenes Suárez, de Lagares Abogados, miembro de Eurojuris España. La tecnología desarrollada por España en el sector de las renovables sigue siendo un referente mundial. Y en el futuro se podría convertir, junto al turismo, en el nuevo motor de nuestra maltrecha economía.

El 27 de septiembre de 2012 se celebra en Maspalomas, Isla de Gran Canaria, el Día Mundial del Turismo, un evento que organiza cada año Naciones Unidas. Allí, la Organización Mundial del Turismo (OMT) tiene previsto presentar una guía electrónica con soluciones energéticas sostenibles para hoteles, una propuesta de adopción de medidas de eficiencia energética y energía renovables, dirigidas a contribuir a frenar el cambio climático y animar a empresarios hosteleros a que fomenten el ahorro e incrementen sus beneficios comerciales, mediante el empleo de energías limpias y ecológicas en sus establecimientos.

La OMT prevé presentar  una propuesta de adopción de medidas de eficiencia energética y energía renovables, dirigidas a contribuir a frenar el cambio climático y animar a empresarios hosteleros a que fomenten el ahorro e incrementen sus beneficios comerciales. Y lo logren mediante el empleo de energías limpias y ecológicas en sus establecimientos.

Precisamente en la Isla de Gran Canaria se encuentra el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), un organismo público de reconocido prestigio nacional e internacional que cuenta ya con 20 años de existencia. Desde su creación, en 1992, ha sido pionero en España en la investigación, desarrollo e innovación de energías limpias y renovables, biotecnología, aguas, sostenibilidad y autosuficiencia energética.

Durante décadas, y hasta hace muy poco, el modelo económico de nuestro país se ha basado principalmente en el desarrollo del turismo y en el fomento de la construcción. Este último sector, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2007, no parece que vaya a ser clave en la recuperación y crecimiento económico de España, al menos en el corto y medio plazo.

Mermado como está el sector de la construcción en nuestro país, ¿podrían ser las energías renovables una fuente de crecimiento económico y de creación de empleo para España? ¿Podrían contribuir a la creación de un nuevo modelo económico alternativo al ladrillo que, además de limpio y sostenible, fuera perfectamente compatible con el desarrollo de otras industrias ya existentes en España, como es el turismo?

Recursos y tecnologías propios

España, en general, cuenta con unas condiciones climáticas óptimas para la implantación y desarrollo de energías renovables. Y junto a las de otros países como China, Estados Unidos o la India, la tecnología desarrollada por empresas de nuestro país en este emergente sector se ha convertido en un referente a nivel mundial.

Entre los muchos argumentos a favor de las energías renovables, se encuentra el económico: contar con un recurso propio para generar energía, permite reducir considerablemente -y tal vez en el futuro,  eliminar del todo- el alto coste que supone importar combustibles fósiles del exterior,  además de contribuir al desarrollo de una industria emergente a nivel mundial como es el sector de las renovables. Esto conlleva, a su vez, la creación de nuevos puestos de trabajo, el fomento del ahorro energético y la atracción de inversores extranjeros, entre otros muchos factores. Todo ello se traduce en riqueza y crecimiento económico para nuestro país.

Muchas voces apuntan ya a que el modelo energético de las renovables se convertirá con el tiempo en el motor del nuevo modelo económico mundial. Sólo la energía eólica, principal de las renovables desarrolladas en España, supone ya un 3% de la demanda eléctrica mundial, según los últimos datos presentados por la Agencia Internacional de la Energía Eólica (IEA WIND).

Europa también apuesta por las energías renovables. Recientemente, el comisario europeo de Energía, Gunter Oettinger, ha mostrado su disconformidad con la aplicación en España del Real Decreto 1/2012, que suprime las primas para la energía eólica y fotovoltaica con carácter retroactivo. Está provocando la quiebra de muchas empresas que, confiadas en que recibirían ayudas públicas, invirtieron en el sector de las renovables. Ahora, tras la entrada en vigor del referido decreto, estas empresas sufren cuantiosas pérdidas, muchas de ellas incluso el cierre, y por ende, la pérdida de numerosos puestos de trabajo.

Puede que la crisis que está afectando gravemente a nuestro país sea una oportunidad única para reinventar nuestro modelo económico. Apostar por las energías renovables, y conjugar éstas con el turismo y otras industrias ya existentes en España, tal vez sea la solución a muchos de los problemas económicos y sociales que vivimos. La tecnología desarrollada por España en el sector de las renovables, que hoy por hoy sigue siendo un referente a nivel mundial, podría convertirse en el futuro en el nuevo motor, junto al turismo, de nuestra maltrecha economía.

Javier Cárdenes Suárez es abogado del Departamento de Empresa de Lagares Abogados, despacho miembro de Eurojuris España. Cárdenes Suárez es técnico superior en Administración y Finanzas, especialista en Derecho Mercantil y Tributario.

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